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Nadal es el elegido para la gloria en La Cartuja

Rafa Nadal tratará de zanjar la final y dar a España su quinta 'Ensaladera' en el cuarto encuentro de la serie ante Juan Martín del Potro, aunque si Argentina forzara el quinto duelo David Ferrer acudiría al rescate.

el 03 dic 2011 / 22:09 h.

Nadal y Ferrer, durante la presentación de equipos.

El español Rafael Nadal salió a la pista del estadio de La Cartuja de Sevilla para jugar ante el argentino Juan Martín del Potro infiltrado en la rodilla derecha, donde padece dolores desde el pasado jueves.

El tenista balear, que el viernes, tras vencer a Juan Mónaco no quiso profundizar sobre sus molestias físicas, ya fue tratado entonces, antes de saltar a la cancha para disputar el primer punto de la final de la Copa Davis contra Argentina, según confirmó su tío y entrenador Toni Nadal.

Como no podía ser de otra manera, Rafael Nadal es el elegido para alcanzar la gloria y darle a España su quinto título de la Copa Davis, el tercero en los últimos cuatro años. El balear ha participado en dos de las cuatro conquistas de la Ensaladera, pero aún no le ha cabido el honor de cerrar una final, de sellar el punto definitivo. Y se lo merece.

El actual número dos mundial fue fundamental en la otra final celebrada en el Estadio de La Cartuja, hace ahora siete años, pues batió a Andy Roddick en el segundo punto, pero fue su amigo y paisano Carlos Moyá quien cerró la serie en el cuarto al vencer también al cañonero de Nebraska. Como entonces, España ha ganado este año los dos primeros individuales y ha perdido el dobles, como en su día hicieron Ferrero y Robredo ante los inasequibles Bob y Mike Bryan.

Por tanto, si Nadal se impone este mediodía a Juan Martín del Potro la historia se habrá repetido en el mismo escenario con siete años de intervalo. El mallorquín, que se ausentó luego en la final de Mar del Plata (2008) y que tampoco sentenció la de 2009 ante la República Checa –fue el dobles López-Verdasco el que zanjó el asunto –, debe ser el héroe de esta edición y en efecto todo apunta a que así será.

De entrada, hay varias estadísticas que ratifican lo improbable de una derrota del manacorense: lleva diecinueve victorias consecutivas en la Copa Davis, todos sus partidos de hecho salvo el debut ante el checo Jiri Novak en aquel memorable 2004 que se cerró felizmente en Sevilla; y en los últimos diez que ha disputado no ha cedido un solo set (y se ha medido, entre otros, a Djokovic, Berdych y Tsonga...).

Por otra parte, en sus enfrentamientos con el gigante de Tandil domina por 6-3, habiendo ganado el único precedente en tierra batida, que tuvo lugar en Roland Garros del año 2007. El argentino pareció haberle tomado la medida a Nadal en 2009, pues le batió de forma consecutiva en Miami, Canadá y el US Open, si bien sobre superficie dura.

Y el balear se vengó este año, cuando derrotó a Delpo en Indian Wells y en Wimbledon, aunque entre medias también le eliminó del Masters 1.000 de Madrid cuando el argentino no se presentó por  sus dolencias en la espalda.

Y ojo que Del Potro acabó fundido el partido del viernes ante Ferrer y anoche circulaban rumores de que tenía las piernas muy cargadas y no iba a tenerlas todas consigo para salir a la cancha ante el infatigable Nadal.

De cualquier modo, si Argentina forzara el quinto partido, allí estaría el alicantino David Ferrer para acudir al rescate en un partido que, según lo fijado en el sorteo del jueves, debería enfrentarle a Juan Mónaco, aunque todo el mundo da por hecho que será David Nalbandian quien tratará de voltear la final en ese hipotético quinto match.

En ese sentido, cabe destacar que el diestro de Jávea tiene curiosamente peor balance contra Pico Mónaco (3-4 y 2-3 en arcilla) que contra Nalbandian. Y es que al jugador cordobés le domina por 7-5, pero es que esos cinco reveses han sido siempre en pista dura en tanto que los cuatro enfrentamientos que han librado sobre tierra batida han sonreído a Ferrer. Como para que Tito Vázquez se lo piense bien... si es que Nadal se lo concede.

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