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Otro error del Ejército alemán mata a cinco civiles en Afganistán

El incidente ocurrió tras la muerte de tres militares germanos en un tiroteo.

el 03 abr 2010 / 18:06 h.

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Las banderas del cuartel de Seedorf, a media asta tras las muertes.

Fuerzas del Ejército alemán en Afganistán mataron ayer por "error" a cinco civiles afganos horas después de que tres militares alemanes murieran en combates con la guerrilla talibán.


Horas después, el mando militar de las tropas de la OTAN desplegadas en el país afgano lamentó el terrible error de las tropas alemanas. "Esta pérdida de vidas humanas durante operaciones difíciles es trágica y compartimos el pesar con todos aquellos que han perdido a sus seres queridos", lamentó ayer uno de los portavoces de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), Eric Tremblay.


En un comunicado, el portavoz aseguró que las tropas de la ISAF, comandadas por la OTAN, "trabajan extraordinariamente duro para coordinar y sincronizar" las operaciones. "Incidentes como este hieren esos esfuerzos. Lamentamos profundamente la pérdida de vidas de nuestros compañeros afganos", añadió. El suceso tuvo lugar horas después de que tres soldados alemanes de la ISAF perdieran la vida y cinco más resultaran heridos de gravedad en un intenso combate con miembros de la insurgencia talibán en el distrito de Chahar Dara, también en Kunduz. Según informó el mando central de las tropas alemanas en Afganistán, con sede en Potsdam (junto a Berlín), este nuevo incidente se produjo en las cercanías de Kunduz, en el norte de Afganistán, donde el Bundeswehr tiene destacada su base militar.


El segundo incidente tuvo lugar cuando soldados alemanes del campamento de Kunduz se dirigían al lugar en el que habían tenido lugar los primeros combates, para relevar a sus compañeros. Camino de ese punto, dos vehículos civiles, que luego resultaron pertenecer al ejército afgano, se acercaron hasta el grupo de alemanes y, según las citadas fuentes, rechazaron detenerse aún después de que "la parte alemana intentara por todos los medios controlarlos". Desde que comenzó la operación alemana en Afganistán han muerto 39 soldados del Bundeswehr. El ministro de defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, interrumpió ayer sus vacaciones de Semana Santa en Sudáfrica y tiene previsto regresar a Alemania, a donde las víctimas serán repatriadas.


Este incidente no ha sido el único que ha protagonizado el Ejército alemán durante la guerra afgana. El pasado mes de noviembre, el que era ministro alemán de Trabajo, Franz-Josef Jung, se vio forzado a dimitir por un escándalo que se remontaba a su etapa anterior como máximo responsable de Defensa, un cargo que nunca quiso y que desempeñó con secretismos.


El 27 de noviembre -un día después de rechazar su dimisión ante el Parlamento- y "tras consultar con la almohada", según dijo, Jung asumió la responsabilidad por la política informativa" de su anterior ministerio por un bombardeo en Afganistán que había ocurrido tres meses antes y que causó hasta 142 víctimas.
Este escándalo tuvo su base en que el ministro tardó dos días en admitir que pudo haber víctimas civiles en la operación militar cuando tuvo en sus manos poco tiempo después de la matanza un informe que confirmaba la muerte de inocentes, pero que no leyó y transmitió directamente a la OTAN sin enviar copia al Parlamento alemán. Además, los soldados desplazados a Afganistán se sintieron en todo momento poco apoyados por un ministro que se resistió con vehemencia a utilizar la palabra "guerra" para describir la situación del país centroasiático.

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