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PP e IU retiran la confianza al plan de Griñán para la gran caja

Economía ofrece a la oposición pactar la adaptación andaluza de la ley de cajas

el 22 jul 2010 / 19:28 h.

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El número dos del PSOE-A, Rafael Velasco, pasea junto a Griñán por el Parlamento.

En el Parlamento quedó claro ayer que el "consenso político sin precedentes" del que hace sólo unos días volvió a hablar el presidente de la Junta para seguir defendiendo el proyecto de la gran caja andaluza está fracturado.

No ha pasado ni un mes desde que José Antonio Griñán se reunió con Javier Arenas (PP) y Diego Valderas(IU), logrando un acuerdo inédito por un sistema andaluz más fuerte. Pero ese frente común no ha resistido la pérdida de Cajasur, absorbida por la vasca BBK. Y aunque todos los partidos insisten en que los consejos de administración de las cajas son autónomos y en que el Banco de España dicta sus reglas al margen de presiones, ni oposición ni Gobierno se resistieron a buscar responsabilidades políticas. O a José Antonio Griñán le falta peso para lograr que una gran caja andaluza sirva de contrapeso a la catalana, la madrileña y la vasca. O la oposición se había reservado el protagonismo del éxito y la primera butaca para contemplar el fracaso ajeno.

Así que PP e IU retiraron su confianza a la hoja de ruta de Griñán, aunque el presidente y su partido aún se agarran a que Unicaja y Cajasol formen una gran caja. "Dos cajas también es una gran caja, y será una de las cinco entidades más fuertes del país", dijo el vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco.

Los populares acusaron a Griñán de fracasar por obsesionarse con la "caja única". "Se han cegado con la caja única y no han visto otros modelos", dijo el secretario general del PP-A, Antonio Sanz. Y la izquierda se reprochó a sí misma "haber sido tan ingenua como para creer que la Junta podía influir en el Gobierno estatal". "La gran caja ha volado. Nos hemos quedado con poco músculo financiero", dijo Diego Valderas, coordinador regional de IU. Todo este arsenal de críticas iba dirigido al consejero de Economía, Antonio Ávila, que, con tono templado, respondió que "comparativamente, la situación" del sector financiero andaluz "no es tan trágica". "De las 17 comunidades, sólo seis mantienen cajas con sede principal en su propia comunidad y una es Andalucía. Excepto con Cajasur, el regulador no ha forzado ningún proceso en nuestra comunidad. Y si la Junta es responsable de todo, algo tendremos que ver", dijo. Pero fue Velasco, con un discurso encendido, el que atrajo para sí todos los dardos y contraatacó enérgicamente a la oposición: "Lo vamos a resolver. No salimos corriendo cuando pintan bastos, que es lo que están haciendo ahora PP e IU".
El otro polo del debate lo acaparó la reforma de la LORCA (Ley Orgánica Reguladora de las Cajas de Ahorro), diseñada por el Ejecutivo de Zapatero sin consultar a la Junta y que fue defendida por Ávila. Éste abogó por la "necesidad" de los cambios que se aprobaron hace tres días en el Congreso, que permitirán la entrada de capital privado en las entidades. El consejero enterró los recelos que en un principio la nueva ley despertaba en el seno de la Junta, pero Valderas se lo recordó citando al socialista en el Congreso Manuel de Rocha: "Si hoy echamos de menos la banca pública, en pocos años echaremos de menos unas cajas de ahorro al servicio de la economía social".

El PP se inhibió en este debate (votó a favor de la reforma en Madrid) e IU se mostró dolida porque la ley "manda al traste la dirección social de las cajas" y "abre la puerta a la bancarización". Valderas acusó a Ávila de "ser sumiso y plegarse" al Gobierno central, y el consejero le respondió que "las cajas no pueden ser ajenas a la crisis financiera internacional" y que la reforma legal va en consonancia con el proceso de reestructuración del sector. Después avanzó que habrá que adaptar la Ley de Cajas andaluza a los cambios y pidió propuestas de la oposición.

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