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Cultura

Un ADN nuevo

Crónica del concierto que Taller Sonoro ha ofrecido en el Teatro Central clausurando el Ciclo de Música Contemporánea.

el 13 may 2010 / 10:43 h.

Punto y final del Ciclo de música contemporánea del Teatro Central. Una obra ambigua, multicromática, erizada, heterogénea, psicodélica y luminosa como el Professor Bad Trip de Fausto Romitelli (1963-2004) resume en sí misma la gozosa experiencia de la música de vanguardia. Ajena a escuelas, distanciada de dogmatismos, el compositor italiano inventó en sus 45 minutos de duración un nuevo ADN de la contemporaneidad, un lenguaje energético y con sutiles ecos del rock que permitió alumbrar esta obra, la que mejor resume el lenguaje romitelliano.

Taller Sonoro, que celebra 10 años de compromismo con la música de hoy, se acercó a ella con un compromiso encomiable. Volvieron a demostrar que sus atriles se nutren de un puñado de excelentes músicos capaces de afrontar un reto como este. Sin embargo, ante una partitura así habría que pedirles un ir más allá de las notas. Su Professor Bad Trip quedó bien dicho, pero precisó de una mayor dosis de sugerencia, de lisérgico derroche de sonido.

A la música le faltó fluidez y densidad, un binomio certero para dar con el punto de vitriólico paisaje urbano que define las notas de Romitelli. Acaso para ello Taller Sonoro debería plantear la posibilidad de invitar a un director profesional que haga algo mas que clarificar compases y entradas, algo válido en según que partituras, pero insuficiente si además de leer se aspira a aportar ese chispazo de personalidad que piden a gritos artefactos sonoros como este Professor.

Comenzó el programa con Fondamenta, irregular partitura de la compositora Olga Neuwirth, un nombre importante del ámbito de la música actual. El tono especulativo y dubitativo de los pentagramas quedó aquí algo desvaído ante una ejecución nuevamente plausible pero falta de ese ambiente quedo y entrecortado de la música.

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