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Local

Un ‘Cateto’ que lo borda en tapas

El Manijero (Centro). Las tapas tradicionales, con el pescado frito y el marisco como bandera, en un bar familiar de toda la vida.

el 20 feb 2015 / 13:00 h.

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Manuel Boza el cateto es el capataz de esta cuadrilla, manijero, encargada de laborar en un campo de tapas, los buenos productos que salen por la cocina que lleva con muy buena mano Rosita, chica que ha asimilado perfectamente las enseñanzas de Águeda, la mujer de Manuel, que le ha transmitido todo el saber de la cocina casera que cada día disfruta un público fiel que llena el local. El local cuenta con un comedor para disfrutar de sus platos. / J.C. El local cuenta con un comedor para disfrutar de sus platos. / J.C. Veintitrés son ya los años de vida de este negocio que abrió Manuel Boza, un onubense de Villarrasa que lleva toda la vida en esto, entre otros, ha llevado el Picadeo de la calle Sánchez Arjona o el bar donde está hoy Periqui. Felipe, uno de los hijos de Manuel, hereda el timón de este barco que cada día arriba al buen puerto de eso que tantos buscan en los bares hoy día, buenos productos y recetas de verdad en la tradición de nuestra cocina más auténtica. El Manijero respira ambiente taurino y campero, con una gran foto de la Virgen del Rocío presidiendo la zona de la barra y las mesas de tapas, por las paredes, fotos del mundo del toro, tanto de faenas en la plaza como de los trabajos en el campo con el ganado, caballos, toros y nuestra gente. Y la gran pizarra donde se ponen en tiza blanca las tapas del día, que no son siempre las mismas, porque depende de lo que ofrezca el campo y el mar, podemos disfrutar de unos gurumelos recién llegados de Huelva, como los que traen Jesús, otro hijo de Manuel, y su novia, recién recolectados; o degustar unos tacos de merluza fritos o unos chipirones frescos recién traídos del mercado. Tiene El Manijero un gran comedor también, para sentarse cómodamente a comer por medias y raciones, acompañados por la buena bodega del local. De la talla de sus vinos son buena muestra los que están a disposición de la clientela por copas, como un fresco y aromático Verdejo Loess de Rueda, para los que son más de tinto tres magníficas propuestas, en Ribera de Duero un redondo y aterciopelado Torrederos y en Rioja dos opciones a cual mejor, Biga de Luberri y Martínez Lacuesta. Para los incondicionales de la rubia de Nervión, fría caña a 1,20 euros. La carta de tapas está llena de tentaciones, todas a unos comedidos 2,50 euros. A diario hay guisos además de la nómina habitual. Los fines de semana sale la paella a las dos y media en punto. Pero recomiendo empezar con unas espectaculares papas aliñás, que ya dan la medida de la buena y equilibrada mano de la cocinera para la sal y los aliños. Dos maneras de disfrutar de las gambas, a la tradicional manera al ajillo y rebozadas, éstas tienen un sabor a la vez suave e intenso con un rebozado fino y perfectamente realizado, esponjoso y sin aceite residual. De la maestría del dominio de los fritos da buena fe un pollo cortado en pequeños trozos que presumen de un dorado y crujiente dorado exterior y un buen punto en la carne. Y corroboramos la buena mano de la cocinera en la mesura de salazones y aliños con unas gustosas castañetas, que no son sino unos pulpitos a la plancha con aceite y ajitos. No pudimos dejar de probar los gurumelos recién llegados del campo, con un poco de aceite y ajo y simplemente hechos a la plancha, sabor auténtico llegado de esa campiña onubense rodeada de fértiles tierras de la que procede la familia. No podíamos dejar pasar en nuestra visita a El Manijero algún guiso del día, y vaya si acertamos, unas acelgas con huevo cuajado, para comer con cuchara, plato perfecto de sazón y de especias, cosa que se demostró con la buena digestión que hicimos esa tarde, ni un mal recuerdo del plato, guisadas con caldo y con un huevo que al abrirse impregnaba de textura y sabor al guiso. De botelleo para la sobremesa la cosa está muy bien servida, además que aquí no hay prisa por echar a la gente, como dice Manuel, mientras el cliente esté a gusto y disfrutando aquí estamos nosotros para servirle. Para otra visita se quedan en nuestra libreta apuntadas algunas tapas que nos llamaron la atención, como un espectacular tronco de bonito con tomates aliñados, hígado de pato o de cordero, unas croquetas de prueba de matanza o de puchero, o unas costillitas fritas, en fin, que El Manijero da para unas cuantas sesiones de buena cocina. Dirección: C/ Trastamara, nº 15. 41001 Sevilla.Teléfono: 954 221 740. Horario: De 12 a 180 y de 20.30 a 24 horas. Descanso domingos noche. PROPIETARIO: Manuel Boza Olguera El Cateto.

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