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Local

Un equipo familiar

el 26 ene 2012 / 22:07 h.

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Juan Antonio Martínez y su familia han apostado por este bar en la parte más nueva de Pino Montano, donde se adaptan a las necesidades de vecinos y trabajadores de la zona.

En la parte nueva de Pino Montano, donde, por cierto, aún se sigue construyendo, se encuentra este local que abrió sus puertas a primeros de diciembre pasado, ya existía otro Cortijito cerca, en la Avenida Cortijo de las Casillas, abierto desde marzo de 2009. De joven, Juan Antonio Martínez, su propietario, había tenido contactos con la hostelería, tras varios años en la construcción decidió emprender este negocio y parece que no ha sido mala idea.

A las siete de la mañana el bar ya está despachando churros para la calle y para el que quiera desayunar en el local acompañándolo de un chocolate (2,50 euros ambos), la pizarra de desayunos es variada y, además de las tostadas habituales en otros sitios, aquí encontramos cosas más contundentes, como la de lomo adobado, cochinito, tortilla y otros nutritivos bocadillos calientes que salen principalmente para los trabajadores de las obras cercanas o de Lipasam que llevan en el tajo desde bien temprano.

El local es amplio, con alguna decoración campera, muy limpio. Tiene terraza donde disfrutar del sol desde la una de la tarde, un buen salón y magnífica barra para, al mediodía, abrirse de capa con una muy buena Manzanilla de la casa (1,20 euros) servida fría desde un barrilito. Para acompañarla, unas aceitunas bien aliñás y unas frescas y jugosas gambas de Huelva (5,00 euros el plato de 12/14 piezas) que Juan Antonio se trae de la provincia hermana junto con otros mariscos y pescados según él vea como está el mercado.

La carta de tapas es amplia y variada, se trabajan las carnes a la plancha, con cortes de cerdo ibérico y también sugerencias fuera de carta que se cantan en pizarra, como el solomillo de venado, el de pato, unas magníficas brochetas o el magret. También hay tapas frías y pescados, con originalidades como las ancas de rana, poco vistas ya en otros bares de la ciudad. En honor a una de sus dos encantadoras hijas probamos el Cortijito de Marta (3,00 euros), unas piezas de ternera al jengibre con salsa "arenosa", sobre fondo de patatas cortijeras, con dátiles y balsámico. Una de las creaciones del inquieto cocinero Vicente Kalawi, que llegó de Zahara de los Atunes, su pueblo natal, para aportar esta chispa de creatividad en un bar muy familiar de barrio, se agradece el empeño.

Una corvina al vino blanco (3,00 euros), nos ratificó dos cosas, que en la casa se trabaja el producto fresco y que Kalawi domina las salsas, ésta, con nuez moscada y estragón, realmente daba una nota de sutileza al sabor del pescado.Todos los vinos se copean. Se despacha un buen vino blanco, Pazo de Ribeiro (1,50 euros). En tintos, el de la casa es un Rioja fresco y fácil, Jaldún (1,50 euros), para más exigentes hay Beronia Crianza (2 euros) y Reserva (3 euros), los que tiran más para Ribera pueden elegir entre Peña Roble (2,50 euros) y Protos Roble (2,50 euros). Muy buenas copas de servicio.

El que quiera prolongar el buen yantar con alguna copa de sobremesa, también tiene para elegir entre marcas de reconocida solvencia: rones Barceló, Brugal y Santa Teresa; whiskys J&B, White Label o Jameson; y, por supuesto, ginebras para el gin tonic -nada raro-, las clásicas, Beefeater y Bombay Saphire; los amantes del brandy español se pueden deleitar con un Cardenal Mendoza o un Luis Felipe.

Dirección: c/ Estrella Canopus, 36.  41008 Sevilla

Teléfono: 677 400 589.

Horario: De 07 a 0

Caña de cerveza: 1,10 euros.

Tinto de la casa: 1,50 euros.

Precio tapas: De 2 a 3 euros.
 

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