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Un juez deja en libertad a un hombre con 44 antecedentes que apuñaló al dueño de una tienda

El imputado, de Lora del Río, negó los hechos en su declaración ante la juez ya que no fue al establecimiento ese día, sino que estuvo "todo el día" en su casa.

el 26 oct 2014 / 11:41 h.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Lora del  Río (Sevilla) ha dejado en libertad con cargos a un hombre que el  pasado 14 de octubre apuñaló al dueño de una tienda en esta  localidad, dándose la circunstancia de que el imputado cuenta con 44  antecedentes policiales y penales, que en el momento de los hechos  quebrantó dos órdenes de alejamiento y que sus propios padres han  pedido su internamiento en un centro psiquiátrico. En la denuncia elevada a la Guardia Civil, a la que ha tenido  acceso Europa Press, la víctima, identificada como R.V.C. y que tuvo  que ser ingresada en el Hospital Virgen Macarena, relató que los  hechos tuvieron lugar sobre las 13,00 horas del 14 de octubre, cuando  se encontraba en el interior de su tienda y pudo observar que el  detenido se encontraba en la calle "chillando y lanzando amenazas a  todos los que había" dentro del local. Seguidamente, y al ver que el imputado quería entrar en la tienda  y que "podía ocurrir algo", la víctima se fue hacia la puerta con un  palo, tras lo que, una vez en la calle, el detenido le amenazó con  otro palo y, en un momento dado, sacó una navaja y le pinchó en el  costado. De su lado, el imputado, identificado como Jesús I.F., negó los  hechos en su declaración ante la juez ya que no fue al  establecimiento ese día, sino que estuvo "todo el día" en su casa,  ubicada junto al cuartel de la Guardia Civil, añadiendo que "todo es  falso" y que no sabe por qué los testigos lo sitúan en el lugar de  los hechos. De este modo, el imputado aseguró en su declaración judicial que  no es cierto que se personara en el establecimiento ni que profiriese  amenaza alguna ni agrediese con ningún arma al denunciante, señalando  que "no sabe" por qué su hermano declaró que lo vio salir corriendo  desde las inmediaciones de la tienda del afectado. Una vez concluida su declaración, la Fiscalía pidió que se le  impusiera una medida de alejamiento "ante la seriedad" de los datos  inculpatorios existentes contra el imputado, como son las  testificales realizadas por varias personas que lo vieron huir del  lugar, o el reconocimiento indubitado que realizó la víctima del  detenido como la persona que le causó las lesiones con arma blanca. EL AFECTADO PIDE EL INGRESO EN PRISION DEL AGRESOR Por ello, y porque la "gravedad" de los hechos podría integrar un  delito de lesiones agravadas, el Ministerio Público pidió que se  prohibiera al imputado acercarse a menos de 150 metros del  denunciante, "con la expresa advertencia de que de quebrantar esa  medida podrá adoptarse una medida más gravosa". Tras ello, la juez acordó su puesta en libertad y únicamente le  impuso la obligación de comparecer dos veces al mes en el Juzgado,  una decisión que ha sido recurrida por el abogado del afectado para  que se ordene el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin  fianza del detenido, pues los hechos descritos pudieran ser  constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa, de  lesiones causadas con arma u otro instrumentos peligroso o incluso de  robo con violencia, castigados con penas de prisión que podrían  superar los cuatro años. En el escrito, consultado por Europa Press, el abogado de la  acusación particular, César Murillo, pone de manifiesto que el  imputado "es una persona violenta, lo que se deduce de los hechos que  han dado lugar a este procedimiento y de los antecedentes penales que  obran en su historial", tratándose de "un delincuente  multireincidente" que "ha quebrantado medidas de alejamiento en  reiteradas ocasiones". "INSTINTO HOMICIDA" De hecho, "sus propios padres han interesado del Juzgado el  internamiento involuntario del imputado en un centro psiquiátrico,  pues peligra su vida", añade el abogado, que considera que "las  pruebas contundentes con que cuenta la acusación pueden peligrar en  el caso de que quede en libertad, ya que es más que probable que  intentara intimidar a los testigos presenciales para que variaran su  declaración". Además del riesgo de fuga existente, su "carácter violento" lleva  a pensar que "es igualmente probable que intente atentar, de nuevo,  contra mi representado, con dos finalidades, una saciar sus instintos  homicidas o concluir lo inacabado, y dos evitar que declare en el  juicio". El detenido cuenta con antecedentes policiales por lesiones,  amenazas, quebrantamiento de condena, injurias, robo con violencia, o  atentado contra la autoridad, mientras que ha sido condenado al menos  en seis ocasiones por delitos de incendio con peligro para la vida o  integridad física y quebrantamiento de condena.

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