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Deportes

Una botella medio llena

El Sevilla acumula 17 partidos de Liga sin conocer la derrota y está en la zona alta de la tabla aunque el buen juego no llegó con el 2015

el 05 ene 2015 / 10:28 h.

SEVILLA FC 14-15 Reyes trata de avanzar con el balón entre varios jugadores del Celta. Foto: Manu Gómez. Nacho Pérez. Cualquier aficionado sevillista pidió poco antes de las uvas al nuevo año que estaba por entrar, que el 2015 fuera para el Sevilla como mínimo igual de bueno que lo había sido el 2014. No puede haber nadie descontento con el balance general generado por el conjunto nervionense el pasado año natural. Al igual que los seguidores sevillistas, los jugadores y el cuerpo técnico, cegados por su ambición, desearon, porque se vieron capaces, que el año venidero fuera un año que les otorgara más éxitos aún que los conseguidos en el periodo de tiempo que recién terminaba. Un clima de gran ilusión se había generado alrededor del nuevo año y jugadores y aficionados esperaban impacientes ver cómo comenzaba la aventura ante un equipo que se presentaba en Nervión acumulando una pésima racha de resultados. No es la primera vez que sucede en Nervión que el público acude en masa al estadio y el equipo no responde como se pretendía. A pesar de la victoria final, el aficionado sevillista no se fue del todo contento del Ramón Sánchez-Pizjuán, a pesar de que los números siguen siendo espectaculares e invitan al optimismo. Aprendizaje a marchas forzadas. Una vez más, Emery apostó por Aleix Vidal en el lateral derecho. El exjugador del Almería sigue sin encontrar su sitio en el flanco diestro de la defensa, pero el técnico sevillista no ceja en su empeño por aprovecharlo para esas labores. Quizás pensó que por su velocidad podría frenar mejor a Fabián Orellana. No fue así y el chileno planteó muchísimos problemas a la defensa local. No sorprendió menos la decisión de escoger a Fernando Navarro para que fuera titular en el otro lateral. El catalán jugó la mayor parte del partido en el centro de la defensa, ya que al salir Mbia, Carriço pasó al centro del campo y Tremoulinas  suplió a Navarro en el carril zurdo. Un cambio de planes. Mbia no se mostró cómodo  en el tiempo que estuvo sobre el terreno de juego. Tras la lesión, y teniendo en cuenta la problemática que generará su posible marcha a la Copa de África, Emery tuvo que improvisar y Carriço pasó al medio empeorando las malas sensaciones generadas en el comienzo del partido. Para colmo Krychowiak no estuvo lo lúcido que acostumbra y Radoja y Pablo Hernández manejaron el partido a su antojo para enfado de Emery y del público. Otra de las noticias negativas fue el rendimiento de Denis Suárez. El gallego lleva tiempo sin encontrar su mejor nivel y prueba de ello es la confianza que ha perdido en favor de Banega. A pesar de esto, provocó la expulsión de Planas y tuvo una de las oportunidades más claras para su equipo en el primer tiempo. El joven futbolista acabó siendo sustituido por su mal partido y con Banega llegó la leve mejoría del equipo en el tramo final. El argentino tuvo dos claras oportunidades para ampliar la ventaja, pero no estuvo acertado de cara a portería. El factor Reyes. El utrerano sigue demostrando su buen momento de forma y ayer volvió a dar muestras de su indudable calidad cuando más le hizo falta al equipo. No paró de correr por todo el campo para recuperar el balón y realizó una bonita jugada en campo propio en la que después de recuperar la pelota hizo dos caños consecutivos sobre los jugadores del Celta. También estrelló un balón en el larguero de la portería de Sergio Álvarez tras realizar una pared con Kevin Gameiro en los últimos minutos del partido. Sólo vale mejorar. Vencer era lo importante, pero las maneras también iban a ser observadas con lupa. Tanto cuerpo técnico como jugadores pidieron perdón por el mal juego desplegado sobre el campo y se comprometieron a mejorar de cara a los difíciles partidos que tienen ahora por delante. El nivel de exigencia está muy alto en Nervión y queda claro que la forma de la victoria ante el Celta no colmó los deseos de todos.

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