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Unicaja y Cajasol fracasan en el primer paso hacia la gran caja

Vincularán sus ofertas por Cajasur ante el Banco de España para tapar el fiasco

el 08 jul 2010 / 05:53 h.

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Unicaja y Cajasol no lograron ayer cerrar un acuerdo para acudir de forma conjunta a la puja por Cajasur, intervenida por el Banco de España. Irán por separado, como cajas rivales, pero con el compromiso de compartir a la cordobesa si queda en alguna de sus manos. Hoy acaba el plazo para formalizar las solicitudes y en una semana se resolverá quién se queda la caja de la Iglesia, que tiene ocho pretendientes y puede salir de Andalucía.

La presión ejercida unánimemente por el Gobierno, los partidos políticos y los sindicatos para que la caja malagueña y la sevillana presentaran una oferta conjunta no ha logrado su objetivo. El primer paso hacia una gran caja andaluza ha resultado un fracaso que ayer trataron de matizar todas las partes envueltas en el proceso. Como antídoto al fiasco, los presidentes trasladaron a sus respectivos consejos de administración su intención de empezar a hablar de una futura fusión de las dos cajas.

Los consejos de ambas entidades acordaron "vincular" sus ofertas ante el FROB. Ese paso significaría que tanto Unicaja como Cajasol se comprometen a que si una de ellas se queda con Cajasur, ofrecerá a la otra participar "en el desarrollo conjunto del proyecto", sin aportar más detalle de cómo se materializaría. Las cajas defienden que esta fórmula ofrece más garantías para que la cordobesa no salga fuera de la comunidad andaluza.

Braulio Medel y Antonio Pulido comunicaron además a sus consejos "el inicio de los análisis y estudios de cara a suscribir un futuro Protocolo de Intenciones que sirva de base para la integración de ambas entidades", concretó Cajasol, pero sin documentos ni calendario alguno. Esta "toma de conocimiento" es interpretada por fuentes financieras como una "improvisación" ante la imposibilidad de alcanzar una postura común.

En Cajasol, los representantes de CCOO se abstuvieron en la votación y los de UGT rechazaron la puja individual por los efectos en el empleo, ya que Pulido recordó las cifras de una reducción de plantilla de entre 800 y 1.200 trabajadores que coincide con el plan de negocio elaborado por Boston Consulting para Unicaja.

Por su parte, la malagueña -cuyo consejo empezó con retraso y concluyó pasada la medianoche- confirmó por fin que presentará oferta por Cajasur y se limitó a reseñar que analizará "la viabilidad económica y financiera de un posible proyecto de integración" con la sevillana.

El Gobierno andaluz ha empujado lo indecible para que esa oferta conjunta por Cajasur se produjera. Hasta 24 horas antes mantuvo que habría oferta conjunta sí o sí. Tanto la Junta como el PSOE-A sabían perfectamente que un fracaso en ese primer paso hacia la gran caja, justo cuando Griñán se había puesto en primera línea, tendría un elevado coste. El revés se ha tratado de solventar "yendo a la mayor", explicó un dirigente socialista. Es decir, empujando para que se anunciara la fusión y tapar así el fiasco de la puja conjunta.

Pero la presión ejercida por el Gobierno andaluz no ha logrado cien por cien su objetivo. A lo largo del día, desde la Junta y el PSOE-A señalaron que no estaban dispuestos a conformarse con una declaración de intenciones de los presidentes. Se exigió un acuerdo mucho más relevante que no se ha logrado.

De hecho, se maniobró para conseguir que la propuesta de iniciar una fusión fuera aprobada por los consejos de administración, aunque fuera por asentimiento, ante las dificultades que entrañaba que no estuviera en el orden del día. El martes por la tarde fue personalmente el presidente Griñán quien descolgó el teléfono.

La semana ha sido "demasiado intensa", admiten fuentes cercanas al proceso. Medel y Pulido habían emitido un comunicado conjunto hacía siete días. Los dos presidentes se inclinaban por "estudiar el posible desarrollo de una actuación conjunta" en la adjudicación de Cajasur. Era lo que había pedido públicamente el presidente Griñán en el Parlamento y lo que había sellado con los líderes de PP e IU y de UGT y CCOO. Se barajó vehicular la oferta vía SIP o fusión fría utilizando el Banco Europeo de Finanzas (BEF), pero la presencia de Caja Granada lo impedía.

La declaración de buenas intenciones quedó en nada cuando, según fuentes financieras, los técnicos de cada entidad se sentaron a hacer números. Al comienzo de esta semana, desde las cajas se transmitió al Gobierno andaluz que, atendiendo a "criterios financieros", era más solvente acudir a la subasta del Banco de España por separado.

Las entidades alegan que ha "faltado tiempo" para poder formalizar una oferta conjunta con la rigurosidad y minuciosidad que exige el Banco de España. Fuentes cercanas a la negociación tampoco ocultan problemas de sintonía entre los dos protagonistas, Medel y Pulido, y admiten el pulso de poder por el control de Cajasur.

Unicaja, durante meses en negociación con la cordobesa hasta que fue intervenida por el Banco de España, defendía que tenía una oferta más sólida. Además se negaba a acudir con Cajasol al 50%, alegando que tiene mejores números. Pulido rechazó frontalmente estos planteamientos.

La pregunta que asoma es cómo Unicaja y Cajasol van a poder formalizar una fusión si han sido incapaces de salir airosas de ese primer brete. "Ha faltado tiempo", aseguran ahora todas las partes.

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