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Economía

Vendiendo humo (sin nicotina)

Andalucía acoge con los brazos abiertos a las tiendas de cigarrillos electrónicos: los 580 puntos de venta facturan más de 4,5 millones.

el 11 mar 2014 / 23:01 h.

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HOLANDA TABACO "SUPERSMOKER"Los cigarrillos electrónicos han llegado para quedarse –al menos mientras dure la moda de aspirar vapor sin nicotina, o casi sin ella– y sus tiendas se han convertido en una oportunidad de negocio, sobre todo a través de las franquicias que ofrecen al emprendedor un modelo cerrado, con un riesgo calculado y una inversión no demasiado elevada. En Andalucía, la comunidad autónoma con más establecimientos, son ya 580 los puntos de venta, que generan una facturación superior a los 4,5 millones de euros, según un informe de la patronal del cigarrillo electrónico en España, Ance. A nivel nacional, el sector mueve en torno a 24,6 millones de euros al año, ha propiciado la apertura de 3.160 tiendas y ha creado unos 3.000 puestos de trabajo directos y casi 4.000 indirectos, según este estudio, que calcula que en España utilizan estos cigarrillos entre 600.000 y 800.000 personas. A Andalucía le siguen en cifras la Comunidad Valencina, con 500 establecimientos y 3,9 millones de euros de facturación; Cataluña con 480 tiendas y 3,7 millones de euros y Madrid, con 390 locales y 3 millones. Una parte muy importante de estos locales son franquicias, como demuestran datos manejados por Ance el mes pasado –que no coinciden exactamente con los actuales por la movilidad del sector, donde se abren y cierran tiendas a diario–. Un motivo evidente es el coste: según fuentes de la patronal, entre 4.000 y 7.000 euros sería una inversión «razonable» para poner en marcha uno de estos negocios. Las cifras de Ance apuntan a que, del total de establecimientos registrados en España, un 43 por ciento son franquiciados (el 24 por ciento con empresas extranjeras y el 19 por ciento con franquicias nacionales). Hasta España han llegado 12 firmas extranjeras que ofrecen compartir su modelo de negocio a través de esta fórmula, a la que se habrían acogido unos 800 negocios; y 10 empresas nacionales de las que habían surgido 600 franquicias más. Autónomos y empresas nacionales suponen un 38 por ciento del total. Si el dinamismo del sector es obvio, con una de las evoluciones más rápidas de los tres últimos años según la patronal, también lo es que sobre el cigarrillo electrónico existe todavía una falta de información que genera dudas entre los consumidores que Ance trata de atajar. La entidad, que engloba al 60 por ciento de los establecimientos especializados en este producto en España, ha iniciado estos estudios ante los cambios en la regulación del sector, pendiente de la entrada en vigor de la normativa europea aprobada el año pasado, y con la intención de convertirse en un observatorio que pueda vigilar su evolución. No niega la patronal que debe seguir trabajando en «seguridad del producto, profesionalización del sector y legislación». Sus similitudes con el tabaco tradicional y los efectos en la salud están sobre la mesa, y Ance anuncia campañas «informativas y de sensibilización a corto plazo» que erradique mitos como que el cigarrillo electrónico ayuda a dejar de fumar, cuando incluso sus promotores recuerdan que no se trata de un producto terapéutico; o aclaren la presencia de nicotina. El presidente de Ance, Manuel Muñoz, se mostró ayer «comprometido con la sociedad, la comunidad científica y la administración para dar a este producto un espacio adecuado», después de la aprobación de una directiva europea que en su opinión «otorga por fin un estatus propio al e-cigarrillo bajo una reglamentacion específica de este producto, diferente del tabaco y distinto a los productos farmacéuticos», según recordó a través de un comunicado de prensa. Ance recuerda que el cigarrillo electrónico genera un vapor de agua por condensación que «imita» el humo del tabaco, pero no se produce una combustión como ocurre con los cigarrillos tradicionales. Añade que la nicotina que contiene es líquida y que la cantidad que se ingiere es «infinitamente menor y su eliminación de nuestro organismo se produce de forma más rápida que la nicotina del tabaco», asegurando que no tiene componentes nocivos.

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