domingo, 15 septiembre 2019
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Almería

14 jul 2019 / 12:18 h - Actualizado: 14 jul 2019 / 12:26 h.
  • Virgen del Mar en Almería. / El Correo
    Virgen del Mar en Almería. / El Correo

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La aldea global de Tauro llevó al periodista -no hace ni un par de semanas- a la orilla de Almería. Se trataba de hablar de toros, buceando en los esplendores de la Edad de Oro y la Edad de Plata hasta alcanzar el cruce de todos los caminos: la figura totémica de Gallito. Y el toro nos llevó, inevitablemente, a hablar de cofradías con una naturalidad que demuestra la secular implicación de ambos mundillos. El caso de Joselito y su participación fundamental en la redefinición estética de la Macarena es paradigmático pero esa unión de capotes y capirotes sigue vigente hoy.

La charla taurina de Almería la había organizado el activo y ejemplar foro '3 Taurinos 3', con su presidente, Juan Aguilera, a la cabeza. El asunto va por ahí: Aguilera fue uno de esos jóvenes cofrades que abanderaron la refundanción de la Semana Santa de la ciudad de la Alcazaba en la bisagra de los 70 y los 80. La fiesta, en la práctica, era sólo un vestigio residual. Esa generación de capillitas se puso a trabajar con entusiasmo mirando al astro más poderoso: la Semana Santa y las cofradías de Sevilla, que convirtieron en un desacomplejado modelo para reconstruir algo de lo que no quedaba casi nada.

El plumilla tuvo la oportunidad de recorrer capillas y algunas -e impresionantes- casas de hermandad; también de rendirse a las plantas de la Virgen del Mar, la antiquísima y venerada patrona de la ciudad mediterránea. Se pudo constatar un hecho: en las cofradías se ha alcanzado un mundo globalizado que te permite encontrarte en casa en cualquier astro de este universo. Hay que reconocer que esa sumisión al poderoso modelo hispalense también ha dejado algunas señas de identidad por el camino. Tiempo habrá de hablar de ello. La reflexión hoy es otra e incide en la idea anterior: los lazos entre cofrades y cofradías de media España son estrechos y, como el toro, también han creado una propia aldea global. Por cierto, a veces conviene mirar fuera para aprender otras cosas. El viaje a Almería dio mucho de sí...


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