jueves, 23 noviembre 2017
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Más allá de Vitolo

La visita de Las Palmas trae consigo el regreso del canario a Nervión, cuya afición debe ser consecuente y pensar en lo único importante: sumar los tres puntos

20 sep 2017 / 13:07 h - Actualizado: 20 sep 2017 / 13:13 h.
  •  Más allá de Vitolo

El día que muchos esperaban ha llegado. La sed de venganza que se ha instalado en la parroquia sevillista con Vitolo está más que justificada. El público es soberano y como tal actúa. Sin embargo, conviene recordar la agria relación de estos mismos aficionados con los comités y organismos federativos. Que la grada del Sánchez-Pizjuán le tiene ganas a Vitolo es tan cierto como que en Competición se frotan las manos, pues después de tantas advertencias a modo de apercibimiento, el más mínimo movimiento en falso puede provocar el cierre del coliseo sevillista. Nada nuevo en el horizonte. Todos conocen los numerosos procesos en los que el Sevilla como club y su afición tensaron la cuerda. Tanto es así que sigue estando tirante y cualquier día acabará rompiéndose. El de hoy puede ser un momento propicio para que esto ocurra. No hay mejor ocasión para terminar metiendo la pata que la visita del canario. El héroe convertido en villano, el culpable de los males y el hombre al que apuntarán todas las miradas.

¿Tiene motivos la afición del Sevilla para enfadarse? Pues mire usted, sí. Las formas en su marcha no fueron afortunadas precisamente. Pero eso ya pasó y el Sevilla tendrá que pelearlo donde corresponde, que es en el juzgado. Mientras llega o no la sentencia favorable de un juez, lo más inteligente es convivir con la situación. Y eso que ningún periodista o medio de comunicación debe decir cómo ha de comportarse un aficionado. Faltaría más. No pretende, ni muchos menos, hacer lo propio quien escribe estas líneas. Pero le invito a usted que lee, si es que esta noche piensa acudir a Nervión, a que haga una profunda reflexión sobre este asunto. ¿De verdad es necesario cargar contra el jugador? ¿Qué vale más, que Vitolo se entere de que ya es persona non grata en el Sánchez-Pizjuán o que los comités le priven de poder acudir a su estadio en algún momento? ¿Y al equipo? ¿Ha pensado lo que supondría el cierre parcial o total de la grada para los intereses deportivos de la entidad? Reitero lo mismo que al principio de este artículo. El público es soberano y cada cual sabe lo que hace. Hay que ser inteligentes, no caer en la provocación que llega desde la isla –la ha habido desde el principio– y pensar mucho más allá de Vitolo. Ya es historia del Sevilla y poco o nada importa o influye.

Tenía razón el presidente del Sevilla cuando alertó a los suyos el pasado lunes. Permitir que se forme el lío beneficia a todos menos al propio Sevilla y sus aficionados. Lo que pasó con Vitolo, su agencia, Las Palmas y el Atlético es agua pasada y como bien dice el refrán, esta ya no mueve molino. No se dejen llevar por la ira o el rencor. Tres puntos, como ante cualquier otro rival y la anécdota de un partido que no deja de ser, sencillamente, uno más. El Sevilla y su afición están muy por encima de estas nimiedades y pase lo que pase, siempre ha sabido comportarse. Hoy es un buen día para demostrar señorío y esa indiferencia que pedía José Castro esta misma semana.


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