jueves, 27 julio 2017
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El gallito se quedó como el gallo de Morón

14 may 2017 / 23:29 h - Actualizado: 14 may 2017 / 23:32 h.

La democracia es uno de los grandes pilares de la sociedad actual. Sin democracia todo es peor. Esto es algo indiscutible. Pero no debe confundirse con la total democratización de todo. En el caso del ámbito cultural, este es un problema que se viene repitiendo desde hace algún tiempo y que se ha agravado con la aparición de internet. La democratización es sinónimo de abaratamiento de la cultura. No todo el mundo puede ser escritor, no todo el mundo tiene cualidades para pintar o no todo el mundo puede ser un buen cantante.

El pasado sábado, Manel Navarro representó a España en el Festival de Eurovisión. El proceso de selección fue un pequeño desastre en el que los fans de unos y otros candidatos se insultaron, en el que Manel Navarro llegó a realizar gestos de mal gusto a los seguidores de otros artistas. Todo fue muy democrático, pero ni se eligió una buena canción, ni a un buen intérprete.

Hay profesionales que saben elegir una canción con garantías, que saben si un artista tiene posibilidades o no, que saben si un candidato puede representar a su país en un evento de carácter internacional. Son ellos los llamados a elegir con criterio.

Eurovisión gustará más o menos, pero es un festival con millones de seguidores en todo el mundo y con un nivel de audiencia en televisión altísimo. No se puede dejar en manos de los fans, de los amigos o de un criterio sin solidez alguna, la elección de un artista para que represente a un país entero. Hace unos años, cuando esta fórmula de elección se instaló como definitiva, España fue representada por un tipo disfrazado que hacía el ridículo.

Manel Navarro es el arquetipo de abaratamiento musical. Y el resultado ha sido ocupar el último lugar en el festival de este año 2017. Los malos modos en su clasificación, su voz (el gallito que regaló al mundo entero es una vergüenza) y un sistema de clasificación que solo busca audiencias televisivas y noticias escandalosas, son un fracaso de todos. Algo que no deberíamos consentirnos ni consentir.


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