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El Padre Pío al alcance de los niños

José María Zavala, periodista con más de cuarenta títulos a sus espaldas, da a luz con el sello hispalense Maratania «Padre Pío, el amigo de Jesús», un álbum ilustrado que permite descubrir a uno de los santos más extraordinarios

03 jun 2021 / 10:38 h - Actualizado: 03 jun 2021 / 10:43 h.
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  • Los autores José María y Borja Zavala posan con el libro.
    Los autores José María y Borja Zavala posan con el libro.

Nacido en 1887 en la localidad de Pietrelcina, en la provincia italiana de Benevento, Francesco Forgione —quien sería conocido en la posteridad como el Padre Pío— es uno de los santos más populares de Italia; tanto, que incluso los camioneros llevan su estampa. Desde muy pequeño afirmaba tener visiones místicas, por lo que, siendo un adolescente, decidió ingresar como novicio junto a los frailes capuchinos. Más tarde sería ordenado sacerdote y enviado al convento de San Giovanni Rotondo, en la provincia de Foggia, donde viviría hasta su muerte en 1968. Estas ocho décadas de vida le llevarían a experimentar todo tipo de fenómenos, comenzando por los estigmas pasionarios —al igual que San Francisco de Asís, tuvo las marcas de Jesucristo en manos, pies, hombro y costado—, y continuando por las profecías, la clarividencia, los éxtasis o las levitaciones. Aunque es sin duda la bilocación, don según el cual una persona u objeto estaría ubicado en dos lugares diferentes al mismo tiempo, uno de los más extraordinarios, lo que permitió al Padre Pío sanar a enfermos en Nueva York o salvar a pilotos de la Segunda Guerra Mundial sin abandonar el cenobio. Además, este hombre singular canonizado en 2000 por Juan Pablo II, desprendía olor a santidad ya en vida, concretamente una fragancia de flores que se podía percibir en su presencia. Hecho insólito que se sumaba a su capacidad para leer conciencias durante el sacramento de la confesión, o curar enfermedades mediante el poder de la oración.

Pese a su gran popularidad en el país transalpino, donde cada año salen a la luz decenas de publicaciones sobre su vida y obra, en España hubo que esperar a 2010 para que un autor patrio le dedicase un libro. Nos estamos refiriendo a Padre Pío. Los milagros desconocidos del santo de los estigmas, escrito por el periodista madrileño José María Zavala, que actualmente alcanza dieciséis ediciones en nuestro idioma y no pocas traducciones. Una obra que surgió como fruto de una profunda conversión y que llevó a su autor a entrevistar a numerosas personas que conocieron al protagonista, entre ellas Sor Consolata di Santo, primera religiosa del hospital Casa Sollievo della Sofferenza (Casa Alivio del Sufrimiento), fundado por el Padre Pío en 1956. Tras el éxito de esta obra, Zavala, que asimismo es autor de más de cuarenta ensayos históricos y biográficos, se embarcó en nuevos proyectos relacionados con el fraile capuchino, como El santo: la revolución del Padre Pío, o las películas documentales El Misterio del Padre Pío y Renacidos, siendo su última aportación un álbum ilustrado para niños.

El Padre Pío al alcance de los niños

«Padre Pío, el amigo de Jesús»

Padre Pío, el amigo de Jesús, publicado por la editorial hispalense Maratania, es la primera incursión del periodista en la literatura infantil, aunque esta vez no camina solo. En su redacción ha colaborado Borja Zavala, su hijo de veinte años graduado en Marketing y Publicidad, que ya participó en San Juan Pablo II directo al corazón. Ambos han alumbrado una obra sencilla en las formas pero complejísima en el fondo, la cual se erige como perfecto manual para iniciarse en el conocimiento del santo. No en vano, en apenas 36 páginas, sus autores recorren la vida del Padre Pío de manera brillante, aunque no de un modo convencional —es decir, cronológico—, sino a través del relato de un abuelo a su nieto que contiene anécdotas o episodios relacionados con el fraile a cual más sorprendente. Personajes que beben de los propios autores y con los que resulta fácil empatizar desde el principio. No en vano, los padres de Nico —el protagonista infantil— están atravesando una crisis conyugal, lo que mueve al niño a buscar ayuda para solucionar el problema; algo parecido a lo que le ocurrió al propio José María Zavala en 2009, cuando su vida dio un giro de ciento ochenta grados tras tener noticias del Padre Pío.

Ilustrado de manera profusa y amable por José María García Viejo (Jucho), el lector que se introduzca en la historia acompañará al pequeño en el descubrimiento de un santo que podía pasarse largas temporadas sin probar bocado y que perdía diariamente una taza de café llena de sangre como consecuencia de los estigmas —los médicos no se explicaban cómo podía seguir vivo—. De este modo, el relato, diseñado por Juan Pablo Navarro Rivas en la línea de la colección Vidas de Santos —los cuatro títulos anteriores están dedicados al Venerable Miguel Mañara, San Ignacio de Loyola, Santa Clara de Asís y Santa Ángela de la Cruz—, no es solo sorprendente por lo que narra sino también por el modo de hacerlo; esto es despojándolo de la suntuosidad propia de las hagiografías y convirtiendo el discurso en algo natural y fluido que permite la comprensión de los niños. No obstante, pese a su vocación infantil, Padre Pío, el amigo de Jesús es una obra ideal para disfrutar en familia, ya que sus propios personajes, pertenecientes a distintas generaciones, invitan a ello. De ahí que, como hace el abuelo en el libro, sea recomendable descubrírselo a los peques con lecturas participativas y en voz alta. Finalmente, la obra cuenta con un apéndice donde los interesados podrán ahondar un poco más en la figura del Padre Pío. Este incluye una novena dedicada al santo, la cual va encabezada por una frase rotunda: «La sociedad de hoy no reza, por eso se está desmoronando».


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