Menú

«Pilato pudo ser un hombre valeroso o simplemente muy bien recomendado»

Tras la buena acogida de su novela «La casa de la piedad», Aurora López Güeto retorna a las librerías con «De Poncio a Pilato» (Algaida Editores) un ensayo divulgativo sobre uno de los personajes más icónicos de todos los tiempos

10 oct 2022 / 15:02 h - Actualizado: 10 oct 2022 / 15:11 h.
"Libros","Literatura","Libros - Aladar","Literatura - Aladar","Entrevista - Aladar","Entrevista"
  • Aurora López Güeto, autora de ‘De Poncio a Pilato’ (Algaida).
    Aurora López Güeto, autora de ‘De Poncio a Pilato’ (Algaida).

«Lo imagino de estatura media, fibroso y un punto brusco al colocarse la toga. De nariz aguileña y ceño permanentemente fruncido. Ojeroso y pálido. Su expresión es atormentada, propia de quien padece migrañas o quien vive asfixiado por las responsabilidades. Es poderoso, pero no resulta aristocrático y, aunque no parece acomplejado, no irradia la seguridad apabullante que se espera de la élite de una potencia mundial. Los historiadores romanos y judíos despacharon su biografía en un par de folios y ningún artista de su tiempo lo inmortalizó. Pero Pilato se hizo leyenda. A partir de la Edad Media, impresionantes obras pictóricas, escultóricas y literarias lo incluyeron como actor secundario de la Pasión de Jesús de Nazaret. El cine, con mayor o menor acierto, le puso rostro y penetró en su mente. Y, cada día, en todos los rincones del mundo, su nombre se pronuncia por millones de creyentes en el Credo católico. Pero, ¿cómo se produjo el tránsito de Poncio, el caballero romano, a Pilato, el mito?».

Esta es la carta de presentación de De Poncio a Pilato (Algaida Editores), el nuevo libro de Aurora López Güeto (Sevilla, 1971), profesora de Derecho de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, que acaba de aterrizar en las librerías tras la buena acogida de su novela La casa de la Piedad (Algaida Editores). Divulgadora de cuestiones relativas al mundo clásico, y, en particular, sobre la vida de las mujeres romanas, a través del blog El derecho romano en femenino singular y la cuenta de twitter@mulier_romana, con este nuevo trabajo, la investigadora y docente pretende descubrirnos el lado humano de uno de los personajes más icónicos de todos los tiempos.

Lo primero que llama la atención de este personaje es su nombre, el cual utilizas en el título del libro a través de un juego de palabras.

Los romanos usaban tres vocablos para nombrar a los ciudadanos: el praenomen, equivalente al nombre de pila, el nomen que designaba a la familia, como nuestro apellido actual, y el cognomen, un apodo que a veces compartían varias generaciones de hombres de la misma familia. En el caso de Poncio Pilato sólo conocemos dos términos: Poncio designa a la estirpe y Pilato significa algo así como portador de pilus (jabalina), seguramente por la habilidad propia o de sus antepasados militaresen el lanzamiento. Con el título, una frase que siempre he escuchado en mi familia, pretendo señalar desde el principio del libro cómo un romano corriente, un político que pasó bastante desapercibido, acabó siendo un mito.

¿Qué hay de cierto en la teoría que lo relaciona con Hispalis?

Como en la mayoría de las informaciones que corren sobre Pilato, no hay certezas históricas de que sus padres vivieran en Hispania, pese a que algunos autores insisten en esa vía. ¡Y por supuesto la Casa Pilatos de Sevilla no fue su residencia! Es el comienzo del viacrucis a la Cruz el Campo, la primera estación pues en el palacio del pretorio se dicta la sentencia a Jesús.

¿Qué tipo de militar fue Pilato?

Pudo ser un hombre valeroso o simplemente muy bien recomendado. En todo caso, fue nombrado prefecto de Judea, una provincia conflictiva a cargo de miembros del orden de los caballeros, así que parece lógico pensar que desempeñó con eficacia puestos de responsabilidad en el ejército. Pero no hay relatos sobre su vida militar antes de llegar a tierras palestinas.

Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Si apenas sabemos nada sobre Pilato, ¿cómo surge el personaje de Claudia Prócula?

¡Es una mujer fascinante! Y, de nuevo, tengo que lamentar la ausencia de certezas históricas. ¿Original de la Galia, de Bretaña? ¿Una romana muy bien relacionada? En Cártama (Málaga), la reivindican como vecina de la localidad por la aparición de unas inscripciones sobre los “Próculos”. En el evangelio de Mateo se narra que intercedió para que su marido no condenara a Jesús, ¡la única persona que habló a su favor era una mujer pagana! Y los textos apócrifos, los que le dieron nombre, le otorgaron un papel importante como seguidora en secreto del nazareno. Procla es santa de las iglesias ortodoxa griega (27 de octubre) y etíope (25 de junio, por cierto, junto a Pilato) y ha despertado la curiosidad de grandes escritoras como Charlotte Brönte o Aemilia Lanyer, la posible “dama oscura” de Shakespeare.

Designado 'prefecto' de la provincia romana de Judea en el año 25 d.C. por el mismísimo emperador Tiberio. ¿Trampa o trampolín?

¡Un regalo envenenado! Para alguien como él, que no pertenecía a la más alta nobleza, el nombramiento fue todo un honor. Pero la provincia era un polvorín, imposible de romanizar, y creo que se dio cuenta nada más llegar. Hay que decir que Pilato tampoco se esforzó por comprender a los judíos (por cierto, muy divididos entre sí) y los provocó introduciendo imágenes en los estandartes o en unas monedas, aparte de reprimir con dureza algunas de sus revueltas, lo que acabó pro costarle el puesto diez años después. En el fondo, Pilato quería demostrar todo el tiempo que era el más fiel servidor de Tiberio.

«Pilato pudo ser un hombre valeroso o simplemente muy bien recomendado»

Una vez en Judea, Pilato establece su residencia en la ciudad costera de Cesarea Maritima. ¿Por qué allí y no en Jerusalén?

Cesarea Maritima era la capital de la provincia, un lugar maravilloso, con salida al mar, templos, calzadas... Y muy cosmopolita, donde convivían personas de diferentes creencias... Lo imagino de mal humor cada vez que abandonaba su palacio para visitar el resto del territorio, temiendo emboscadas. Pero Pilato debía estar en Jerusalén en las grandes festividades, como la Pascua, cuando acudían miles de peregrinos. Era el epicentro del judaísmo y debía imponer el orden público evitando que se desafiara a la autoridad romana.

Y llegamos a Jesús, quien sin duda debía saber quién era Pilato (y viceversa), pero que no se conocieron hasta que el Nazareno fue detenido por orden del Sanedrín...

Desde luego Jesús sabía quién era Poncio Pilato, el representante del emperador en Judea. Pero si el prefecto oyó hablar de él, debió de considerarlo uno más de los profetas judíos pues los evangelios o los historiadores no narran conflictos previos de Jesús con los romanos, a diferencia de los que tuvo con las autoridades judías. Recordemos que fue el Sanedrín, el órgano local, quien ordenó su detención en el Huerto de los Olivos y quien lo juzgó primero según sus leyes.

¿En qué consistía el 'crimen maiestatis' que el sumo sacerdote Caifás utilizó para acusarlo?

Es una acusación grave, podíamos equipararla a la alta traición, porque Jesús se declara Rey de los judíos e Hijo de Dios, dos títulos que corresponden al emperador. El Derecho romano castigaba el crimen maiestatis con la muerte. Es el cargo definitivo que inclina a Pilato, pese a sus dudas, a enviar a Jesús a la cruz.

¿Qué veracidad podemos concederle al famoso lavado de manos previo a la condena de Jesús?

Sólo el evangelista Mateo lo recoge, pero eso no quiere decir que no ocurriera. Es un gesto que todos los judíos presentes comprendieron, con el que Pilato eludía su responsabilidad. Pero, a la vez, es un ritual presente en la cultura greco-latina. Es verdad que no es propio de los juicios romanos pero en las provincias los procesos no eran tan “puristas” como en la capital.

Por último, ¿cómo han tratado a nuestro protagonista el arte, la literatura o el cine?

¡Estos capítulos del libro los he disfrutado muchísimo! Pilato despierta curiosidad desde los autos religiosos medievales hasta la literatura rusa anti-comunista, pasando por los escritores victorianos. Pintores y escultores de todos los movimientos artísticos lo han retratado. Del Pilato medieval con barba negra y vestido al estilo judío, al apolíneo Pilato (romano, romano, romano) de la Semana Santa, pasando por la fachada de la Sagrada Familia de Barcelona. El mismísimo David Bowie fue elegido por Scorsese cuando Sting se cayó del rodaje de La última tentación de Cristo por motivos de agenda... Cobarde, corrupto o caprichoso, no sale muy bien parado... Pero siempre nos quedará Claudia, a quien se muestra como una mujer inteligente, bella y compasiva.


Revista Escaparate Empleo en Sevilla Más seguros Edictos