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«Los nombramientos en Educación son, algunos, continuistas y decepcionantes»

El secretario general de FSIE Andalucía habla con El Correo de Andalucía sobre la realidad de los centros concertados en la comunidad autónoma.

Ezequiel García ezegarcia85 /
10 oct 2022 / 06:15 h - Actualizado: 10 oct 2022 / 06:18 h.
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Tal como indicamos la semana pasada, para El Correo de Andalucía la educación es el gran motor del cambio social. Y un lugar donde todos tienen cabida. Por ello continuamos con las entrevistas a los líderes sindicales, tanto del sector público, como de la privada o la concertada.

Hoy hablamos con Rafael Martínez Fernández, nacido en Estepa (Sevilla) en 1980. Maestro de Educación Especial y Licenciado en Psicopedagogía, ha ejercido la docencia desde el año 2008 hasta que se liberó por el sindicato FSIE, primero en representación en la Mesa de la Concertada en Andalucía, en septiembre de 2016. Representante de los trabajadores en su centro educativo desde 2011, actualmente ostenta el cargo de Secretario General de dicha fuerza sindical.

Parece que la Junta de Andalucía ha apostado, al menos en el apellido de una de las direcciones generales, por la educación concertada.

Aunque aparentemente sea un avance, pensamos que lo que hubiera sido mucho más operativo es una Dirección General específica para los centros concertados y no poner un título añadido sobre el papel a una macro Dirección General de Planificación y Centros, que se encuentra atascada en la resolución de numerosos problemas que afectan a los profesionales de los centros concertados, que se ven obligados a judicializar constantemente derechos laborales básicos, que, a pesar de nuestras numerosas llamadas de atención, no se solucionan con la negociación en el seno de esa Dirección General.

¿Qué ofrece FSIE a los trabajadores de este sector tan importante?

Pues les ofrecemos ser el único sindicato independiente y profesional del sector, ya que el resto de las fuerzas sindicales son sindicatos de clase. Consideramos que la profesionalidad y la defensa sin dobles lenguajes de los intereses de los trabajadores de los centros concertados son la clave de nuestro éxito, que nos hace rozar en estos momentos la mayoría absoluta, lo que supondrá, en el caso de que lo logremos, un hito en la representación de los trabajadores de la enseñanza en Andalucía.

Pero hay veces que todas estas reivindicaciones no calan en el público general.

En FSIE estamos haciendo un gran esfuerzo por mostrar a la sociedad nuestra situación y lo llevamos a cabo dando difusión a nuestras movilizaciones y a nuestras reivindicaciones para que la sociedad tome conciencia de que prestamos un servicio educativo de calidad con salarios más bajos que nuestros compañeros de los centros públicos y en unas peores condiciones laborales.

¿Existe complejo de inferioridad entre el trabajador de la concertada y el de la pública?

Absolutamente, la respuesta es no. Cada año, en el periodo de escolarización, las familias demuestran que los centros concertados son los más demandados y gran parte de su elección se debe a la excelente labor de los profesionales, docentes y no docentes, que desarrollamos nuestra labor en ellos. Muchas de las prácticas docentes y organizativas que se han venido realizado en nuestros centros desde hace muchos años han servido de inspiración para algunos de los cambios que se han puesto en marcha en los centros públicos. Hacemos la misma labor que nuestros compañeros de la Pública y nos consideramos iguales a ellos.

¿Y por qué crees que aún pervive este estigma?

En FSIE-A pensamos que ese «estigma» sólo obedece a intereses partidarios de política radicalizada. No creemos que exista en la sociedad ninguna lucha ni enfrentamiento. Todos los centros, públicos y concertados del Sistema Educativo Andaluz damos lo mejor de nosotros mismos para educar a nuestros alumnos al más alto nivel a nuestro alcance.

¿Qué le falta al trabajador de la concertada para estar bien valorado por la administración?

Que llegue algún cambio político (que hasta ahora no se ha producido); que cambie las «palabras» por los «hechos» y sin complejos aborde el camino de una equiparación integral de las condiciones laborales; que haga realidad la máxima de «a igual trabajo, igual salario y condiciones laborales».

¿Cómo es posible que durante los gobiernos socialistas de la Junta se trabajara en mejores condiciones, tal como aseguran muchos trabajadores, que ahora cuando, en teoría, los primeros son los abanderados de una educación 100% pública?

A cada administración educativa que ha pasado por la Junta de Andalucía, FSIE le valora los avances obtenidos y también le reprocha las ocasiones perdidas: al PSOE andaluz le debemos la equiparación salarial en conceptos básicos (sobre la que es urgente seguir avanzando), un gran acuerdo de recolocación por pérdida de unidades (que lamentablemente ellos mismos dejaron morir posteriormente) y la consideración en la Ley de Educación Andaluza de ser parte del Sistema Educativo Público de nuestra Comunidad Autónoma. Sin embargo, en la última etapa del PSOE se creó la gran deuda salarial que ahora toca solucionar y se perdió la oportunidad de seguir equiparando condiciones; al gobierno de PP-Ciudadanos le ha tocado gestionar la crisis de la pandemia y no hemos avanzado prácticamente nada. Por ello, ahora, tenemos todas las expectativas depositadas en el gobierno de mayoría absoluta del PP: se acabó el tiempo de las palabras y hay que pasar a los hechos.

Son tiempos muy complejos. El cambio en Andalucía no fue, como tal, un cambio real. Maquillaje y poco más.

Es difícil valorar un cambio cuando hemos sufrido una pandemia absolutamente inédita. Consideramos la legislatura anterior casi perdida para el avance de nuestras justas e históricas reivindicaciones y depositamos todas ellas en el nuevo gobierno del PP con mayoría absoluta. Ha llegado el momento del gran cambio cualitativo y cuantitativo para los trabajadores de los centros concertados.

¿Ha estado sobrevalorado Javier Imbroda como consejero de Educación?

Javier Imbroda, QEPD, era una gran persona a la que pensamos, con conocimiento directo de este hecho, que cargos intermedios de su departamento le ocultaron la realidad educativa que se estaba viviendo. Hizo lo que pudo con la información que tenía, pero no se adecuaba a la realidad.

¿Está el sector de la educación privada ganando demasiado terreno al sector de la pública y la concertada?

Los centros privados son una alternativa que añade riqueza a la libertad de elección de las familias de la Educación que desean para sus hijos. No ganan ni pierden terreno: existen como opción de Libertad de la sociedad.

¿Por qué crees que la consejería de Educación no ha apostado por una verdadera revolución dentro de sus mandos intermedios?

Es una pena porque pensamos que el auténtico cambio de esta legislatura sólo puede llegar si se nombran cargos intermedios cuya mentalidad no esté imbuida de ideas de que los centros concertados y sus trabajadores son inferiores a los centros públicos y, por ello, deben tener menos recursos y peores condiciones laborales.

¿Qué opinas de los nombramientos que se han hecho?

En algunos casos, son continuistas y decepcionantes.

¿Qué horizonte ves en los próximos cuatro años?

Pues es ahora o nunca. O el gobierno de mayoría absoluta del PP deja planteado un horizonte de igualdad plena y real de los centros concertados con los centros públicos o nos tememos que eso será ya imposible de conseguir.


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