lunes, 25 enero 2021
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, última actualización

Qué hacer en caso de sufrir daños a causa del paso de Filomena

Esta es una breve guía de actuación en caso de sufrir daños a causa de la nevada que ha dejado la borrasca Filomena a su paso por España. Las indicaciones solo son válidas si existe póliza contratada y pagada para el inmueble afectado que incluya los siniestros a causa de ‘Fenómenos atmosféricos’ o ‘Daños propios’ en el caso de vehículos a motor; y en el caso de las reclamaciones todo queda a expensas de las circunstancias particulares de cada afectado

13 ene 2021 / 16:06 h - Actualizado: 13 ene 2021 / 16:16 h.
"Catástrofes naturales"
  • Fotografía: EFE
    Fotografía: EFE

De momento, si usted ha sufrido daños a causa de la borrasca Filomena, solo se puede reclamar a la compañía aseguradora; o a la Administración si se ha incurrido en negligencia por su parte (falta de limpiezas a tiempo o falta de señalización adecuada, por ejemplo). El Consorcio de Compensación de Seguros establece con claridad que “el CCS se responsabiliza de las inundaciones producidas por el anegamiento del terreno debido a la lluvia o al deshielo. También de las ocasionadas por lagos con salida natural, los ríos y rías, así como el mar en las costas. Por lo tanto, quedan excluidas las producidas por aguas procedentes de presas, alcantarillas y otros cauces construidos por el hombre que se rompan o averíen por hechos distintos a los anteriores. Tampoco de los daños causados por la caída directa de la lluvia sobre el riesgo asegurado, la cubierta o azotea, una red de desagüe o patios”. Aquello que cae del cielo no tiene cobertura. Y la nieve es una de esas cosas. Por tanto, el CCS no cubre en las circunstancias actuales.

Para poder reclamar es imprescindible tener contratada una póliza de seguros, al corriente de pago, que incluya la garantía de ‘Fenómenos atmosféricos’ (por regla general se agrupan en esta garantía la lluvia, el viento, el pedrisco y la nieve) en el caso de los inmuebles; o, en el caso de vehículos a motor, una póliza de seguros que cubra los daños propios o ‘Todo Riesgo’. Es muy importante comprobar que la póliza contratada incluya la garantía correspondiente porque no todas son iguales.

En el caso de los daños a vehículos provocados por caídas de ramas, árboles, etc., y que tengan contratada una póliza ‘a terceros’, será necesario comprobar si los daños se han producido a causa de acumulación de nieve (fuerza mayor y, por tanto, sin cobertura) o si existe una falta de mantenimiento clara y que daría oportunidad a reclamar la reparación de daños al responsable del bien que los provocó.

Para los siniestros producidos por la nieve, los condicionados de las pólizas no establecen precipitaciones mínimas para dar cobertura al siniestro.

Los siniestros más frecuentes en este tipo de situaciones son las caídas de ramas de los árboles sobre el vehículo, las colisiones de estos, las conducciones congeladas y que estallan, en el caso de los inmuebles, así como roturas de toldos, caídas de carpas, daños en las cubiertas por sobrepeso a causa de la acumulación de nieve y bajadas de tensión que afecta al funcionamiento de las neveras por lo que se estropean los alimentos. Algunas pólizas de inmuebles cubren los ‘daños a aparatos eléctricos o electrónicos’ y, en el caso de empresas, la ‘pérdida de Beneficio’ si está incluida y contratada la cláusula de lucro cesante.

Se debe comunicar el siniestro antes de siete días a la aseguradora. Conviene fotografiar todo para demostrar que ocurrió lo que se declara y en caso de reparación de urgencia es necesario conservar la factura para reclamar el importe. En el caso de daños atmosféricos, la póliza debe estar contratada al menos con siete días de antelación.

También podría reclamarse a cualquier Administración por los daños causados en el ejercicio de sus funciones por actuación o no actuación. A esto se le llama “Procedimiento de Responsabilidad Patrimonial de la Administración” y debe realizarse antes de cumplirse un año desde que se producen los daños; y si se trata de lesiones el plazo comienza a contar desde que termina el proceso de curación. En cualquier caso, ante siniestros producidos por inclemencias metereológicas, las reclamaciones son causa de desestimación por parte de la Administración, puesto que lo consideran causa de fuerza mayor. Tal vez en esta ocasión, la opción sea enfocar el asunto como “falta de previsión de medios” ya que el aviso por parte de Aemet fue claro, rotundo y mucho antes de producirse la nevada aunque esto es solo una posibilidad a tener en cuenta.

Sea como sea, es necesario comprobar qué tipo de pólizas tenemos contratada y qué coberturas incluye. Cada caso es único y no hay más remedio que personalizar las respuestas.


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