España vive actualmente en un ambiente convulso con el tema del referéndum y el intento de independencia de Cataluña. Este episodio sin duda se estudiará dentro de unos años en los colegios como parte de la historia de este país, la cual está compuesta por algunas épocas que han sido adaptadas al formato del videojuego como método alternativo de aprendizaje.

EL ASEDIO DE NUMANTIA

Seguramente si en un examen se preguntara sobre citar conflictos armados producidos en España, raro sería si un alumno menciona Numantia. Probablemente se decantarían por otros más conocidos como la Guerra de la Independencia contra los franceses o la Guerra Civil Española. Por suerte, los videojuegos con tintes históricos sirven, más allá que para distraer, para hacer conocido lo desconocido.

Es el caso del asedio y la conquista de Numancia, una población celtíbera que se ubicaba dentro de la actual provincia de Soria que se opuso al sometimiento hacia Roma en el año 153 a.C. hasta que finalmente desapareció, 19 años después, como resultado del ataque realizado por Publio Cornelio Escipión, El Africano.

Esta lucha de supervivencia es posible conocerla más en profundidad gracias al trabajo del estudio madrileño RECOtechonology, quienes a través del videojuego Numantia, han evitado que esta historia acabe en el olvido. Un episodio histórico que puede vivirse desde dos puntos de vista: a través de la campaña de los numantinos o desde el punto de vista romano, lo cual amplía al mismo tiempo la duración del título. No obstante el jugador no tiene entre manos un juego de acción y aventuras sino de estrategia por turnos. El escenario del juego se compone de un tablero con casillas hexagonales en el cual se desplazan las diferentes unidades de cada ejército. Dependiendo del tipo de tropa se podrá mover mayor o menor distancia. Hay diferentes tipos de tropas –más de 30 sacadas de la época– que van desde soldados a pie, lanceros, guerreros con honda, caballería y maquinas de asedio e incluso elefantes. Mención especial a la figura de los héroes como Caro de Segeda su hijo Retógenes o su compañero de batallas Ambón por parte de los numantinos o el general Escipión o de Asellio en el bando romano. Estos personajes tienen unas habilidades de lucha superiores a las del resto y además sube la barra de moral de las tropas, la cual aumenta o disminuye en función de cómo se vaya desarrollando el combate. Si se va ganando, la moral está por las nubes mientras que si la derrota está cerca o se pierden muchas unidades estará por los suelos.

El combate en Numantia no lo es todo. Entre luchas se permite la gestión del asentamiento de las tropas a través de diversas opciones como el intercambio víveres y materiales en el mercado, conseguir nuevas unidades en el mercado y mejorar su equipamiento. Todo esto depende de lo bien que se administren los recursos. Además hay actividades como la firma de acuerdos diplomáticos y la toma de decisiones que tienen su repercusión en el transcurso de la campaña. Sin embargo no es oro todo lo que reluce en Numantia. El apartado gráfico es muy básico así como el comportamiento de las unidades que carecen de personalidad alguna. Respecto a los escenarios, aunque el fondo es variado, todos son planos. Desniveles en el terreno y elementos naturales como bosques y rocas le habrían dado un punto de variedad y sobre todo de diferenciación.

En resumidas cuentas, Numantia es un juego que hace las delicias de los jugadores que cumplen dos requisitos: apasionados de la historia, máxime si hay combates de por medio, y los juegos de estrategia por turnos donde no gana el que más tropas tiene sino el que mejor las administra en partidas que pueden durar varias horas. El resto puede que no disfruten demasiado de esta propuesta.

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Del pasado más remoto a la vuelta de la esquina. La Guerra Civil Española, el conflicto armado más trágico de la historia de España, el enfrentamiento que dividió a un país en dos provocando la muerte de cientos de miles de ciudadanos dejándolo en ruinas tras tres años de lucha fratricida, también ha sido adaptada al mundo de los videojuegos. De las numerosas versiones que se han desarrollado dos son las que perduran. Por un lado está 1936. España en llamas, una modificación del juego Medal of Honor en forma de shooter (aquí no hay estrategia sino avanzar metiendo tiros) realizada por usuarios donde el jugador puede vivir a través de dos campañas los horrores de esta guerra, desde el bando republicano y desde el nacionalista. Las 24 misiones que componen la trama se centran en momentos muy concretos de la contienda reflejados de forma magistral y tras un evidente trabajo de documentación. Están presentes el alzamiento de las tropas nacionalistas, la conquista de Madrid o la batalla del Ebro, entre otras. Por su parte tanto las tropas como el armamento utilizado son los propios de la época pudiendo incluso interactuar con personajes históricos aunque sin poder cambiar la historia, salvo en un par de momentos denominados ‘finales alternativos’. El segundo juego a recordar es Sombras de Guerra: La Guerra Civil Española un juego para ordenador desarrollado por el equipo malagueño de Legend Studios centrado en la estrategia. Esta apuesta también permite escoger bando y sobre todo destaca por la presencia de cinemáticas directamente extraídas de la Filmoteca Nacional como introducción de cada misión con escenas reales de la contienda. Este título cuenta además con una expansión llamada Objetivo España que añade nuevas misiones sacadas de la contienda real como el Bombardeo a la ciudad de Barcelona o el Asalto al Cinturón de Bilbao.

GAMIFICACIÓN HISTÓRICA

Al margen de poder estar tranquilamente en el sofá aprendiendo historia usando un mando en vez de un libro, hay colegios que se suman al carro de esta práctica. Es la gamificación que, para el que no entienda el significado de este término, no es más que el uso en las aulas de aplicaciones y videojuegos con la idea de mejorar el aprendizaje y por consiguiente las calificaciones.

Un ejemplo es el CEIP Bilingüe El Justicia de Aragón, cuyo profesor, Alejandro Folch Gascón, junto con la alumna del Grado de Educación, Luisa Palacios, crearon T.I.M.E. Agency durante el pasado curso escolar. Una iniciativa que recuerda mucho a la serie El Ministerio del Tiempo. Durante cinco semanas los alumnos formaban parte de una agencia secreta dedicada a mantener sin cambios la historia de España a través del aprendizaje pero de una forma atractiva y motivadora.

La actividad, tal y como puede verse aún en la web de dicho colegio, dividía la historia española en cinco periodos –Prehistoria, España Pre-Romana, Hispania Romana, Al-Andalus y Reinos Cristianos– de la misma forma que los alumnos eran distribuidos en similar número de grupos.

A lo largo de diversas misiones se debía realizar diversos trabajos como crónicas de los eventos más relevantes de cada contexto histórico, una línea del tiempo o cuestionarios sobre la época. La dedicación a la hora se completar estas tareas era premiada con medallas y puntos para cada grupo para, al término de cada misión, mostrar en que posición estaban dentro de un ranking. De esta forma el aprendizaje era igualmente fomentado junto con la competitividad y la idea de ser los mejores agentes del tiempo. Esta iniciativa de gamificación también se ha centrado en el Descubrimiento de América, El Imperio Español, la Guerra de la Independencia, El Camino hacia la Guerra Civil o Dictadura y Democracia como contextos históricos para aprender de manera dinámica. Volviendo al comienzo de este artículo, no se sabe cómo acabará el tema la independencia de Cataluña ni cuando. La cuestión es si un posible videojuego que tratara este periodo histórico, teniendo en cuenta las temáticas de los ejemplos vistos en líneas anteriores, sería tan dramático.