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La aventura del misterio

Ouija: contactando con la muerte

Cuando un juego te pone en contacto con el más allá

03 may 2020 / 05:21 h - Actualizado: 02 may 2020 / 23:21 h.
"La aventura del misterio"
  • Ouija: contactando con la muerte

Sucede, a veces, que nos preguntamos lo que hay una vez cruzado el umbral con la vida y lo que nos depara cuando nuestro cuerpo abandona la vida y entra en el mundo de los muertos, el Hades.

Nos preguntamos si existe vida después de la muerte y si es posible comunicarnos con la otra realidad..., si es posible establecer contacto con los seres fallecidos. Videntes, espiritistas, médiums, vividores, farsantes..., todos entran a formar parte de la locura del contacto con el “más allá”. ¿Es posible comunicarse con los seres fallecidos? ¿Qué es real y qué es ficción en el fenómeno de la fantasmogénesis? ¿Qué son las denominadas ECM (Experiencias Cercanas con la Muerte) y que factor juega en ellas el componente psíquico? ¿Existe el alma? ¿Es posible reencarnarse? ¿Pueden las regresiones hipnóticas desvelarnos indicios o atisbos de vidas anteriores? ¿Estamos ligados a ellas? ¿Y si después de la muerte no hubiera nada...? Preguntas, sólo preguntas....

Quizás éste caso nos pueda dar un poco de luz en éste largo, tortuoso e –en la mayoría de los casos- incomprendido camino elegido que hemos tomado todas las personas en las que aún arde la llama de buscar el conocimiento y razón de todo aquello que nos intriga y sacude nuestra curiosidad. Pasar por la vida como buscadores y no como durmientes...

Nuestra historia comienza un día de primeros de Octubre de 1998. Estábamos unos compañeros de trabajo y yo charlando de hobbies y deportes cuando surgió mi afición/dedicación por todos éstos temas, no tardó en llamar la atención e interés de mis compañeros y contertulios, dado que es un tema/s que interesa a todas las personas –aunque luego nadie o casi nadie quiere llegar a implicarse-.

Los derroteros de la conversación siguieron su camino y aquello concluyó como cualquier otra charla entre amigos. Pero a los pocos días, según el histórico de casos de éste investigador, el 15 de Octubre de 1998 (jueves), una compañera me pidió hablar conmigo sobre un caso cercano a su familia y que ella creía que podría ayudarla. La seriedad brillaba en su mirada y cambié mí bromista actitud por una más seria y receptiva a su problema.

Mi compañera no sabía por dónde comenzar y tras un periodo de silencio me comenzó a contar como en la casa de unos amigos suyos los objetos se movían, las luces se apagaban y encendía, el teléfono sonaba sin motivo aparente, se sentían ruidos extraños y la casa en determinados momentos se tornaba excesivamente fría.

Preocupados por todas estas extrañas circunstancias que rodeaban al hogar de ésta familia decidieron recurrir a un vidente del pueblo (Bormujos, Sevilla) para que les diera su opinión sobre éste particular. Éste señor dictaminó que en su hogar había una presencia extraña –un espíritu- y que debían averiguar a quién pertenecía. Pronto se les vino a la cabeza un familiar fallecido en un accidente laboral y de cuya muerte de iban a cumplir, en breve, 10 años, ¿pero pertenecía esa presencia a ese familiar fallecido?

El caso me comenzó a interesar y pedí a mi compañera que me concertara una cita con los afectados por ésta presencia. A los pocos días, había transcurrido sólo una semana (22 de Octubre de 1998), mi compañera me comentó haber hablado con éstos señores y que les interesaría verme el fin se semana venidero, es decir, el Sábado día 24 de Octubre de 1998.Se me comentó que les interesaría que presenciara los fenómenos (caso de producirse) y que, a ser posible, les diera su opinión.

El citado día, éste investigador se desplazó a la localidad de los acontecimientos (Bormujos) acompañado por su compañera y su novia. Tras presentarnos a los propietarios del inmueble pasamos a comprobar todas las dependencias de la casa. En principio todo parecía normal, eran las 13´22 min. de la tarde.

No se apreciaba ningún fenómeno anormal, aunque aún era pronto...Nos sentamos en la mesa de camilla ubicada en la sala de estar para estar al abrigo de la estufa y allí departir de toda la fenomenología que estaban viviendo. Al poco tiempo de estar charlando comenzamos a oír carreras y pisadas en el piso superior de la casa, pero ¡arriba no había nadie! Y me comentaron que ya iba a comenzar el “show”...

Las carreras de sucedían y la luz, de la escalara que abre el acceso al piso superior, se apagaba y encendía en un frenesí de arcos luminosos. Al acudir al piso superior todo quedó en calma, reinaba la tranquilidad...Visto todo ello, dejé colocada la grabadora en el piso superior en un intento de comprobar posibles presencias a través de psicofonías –si estas tuvieran éxito-.

Preparamos rápidamente las cámaras fotográficas, una con película normal y otra con película infrarroja, y comenzamos a realizar un primer barrido fotográfico de la casa. Fotografiábamos a la vez con ambas cámaras para comparar ambas tomas en sus correspondientes películas.

Ouija: contactando con la muerte

Tras el primer barrido fotográfico nos pidieron los propietarios del inmueble que bajáramos y permaneciéramos en el piso inferior ya que los fenómenos no tardarían en repetirse...Efectivamente, a los pocos minutos, transcurridos unos 12 minutos, las pisadas y carreras comenzaron a repetirse, la luz del pasillo comenzó su particular “frenesí” y un elemento nuevo se añadió a todo ello, las puertas comenzaron a cerrarse una tras otra ocasionando terribles portazos. Nos mirábamos todos un poco acongojados y atemorizamos por todo ello. Decidido a buscar algún fraude decidí subir, solo, y tratar de buscar a alguna persona que, escondida, estuviera ocasionando todo esto (circunstancia que molestó a los propietarios, pero hay que cubrir todas las posibilidades...).

Por mucho que busqué no logré ver a nadie, sencillamente, allí no había nadie. Los fenómenos al subir por la escalera concluyeron y no terminaba de ver el caso demasiado claro. Recogimos el equipo y decidimos comprobar la casa por última vez. En éste reconocimiento comprobamos zonas gélidas en el hogar de la familia Ruiz y alguna que otra alteración magnética. Después de esta intensa experiencia procedimos a celebrar una sesión de oui-ja que llevaría a cabo la persona con dotes videntes que dio el primer diagnóstico (Dionisio).

En la sesión, en la que no participé y mantuve una actitud de observador (por todos es conocida mí negativa a participar en sesiones de oui-ja, lo que no quiere decir que no posea unos amplios conocimientos sobre éste particular) ,se contactó con la supuesta entidad que inquietaba las vidas de los Ruiz, eso sí, tras unos pocos de intentos (4).Comenzaron a comunicarse con ésta entidad y lo primero que ésta dijo fue: “NO FUE UN ACCIDENTE”, tras ello, la supuesta entidad se identificó como el familiar fallecido hace años en el ya referido accidente laboral. ¿Pero por qué tras casi diez años? Al parecer no quería que el tema se “enterrase” y quería aclarar y que se aclarase lo sucedido...

Después de éste ajetreado día teníamos: una casa con una intensa actividad paranormal rozando la fenomenología poltergeist, un supuesto contacto vía oui-ja con un familiar fallecido hace diez años en, al parecer, un accidente laboral, y material fotográfico y de soporte magnético por analizar.

Al llegar a casa y oír la cinta donde deberían de estar contenidas las psicofonías comprobé, con desánimo, la nulidad de la misma al no contener ningún mensaje o similar. Las fotografías fueron igualmente nulas y los resultados con infrarrojos no son dignos de mención ya que lo revelado podría tener, perfectamente, cualquier otro tipo de explicación.

Ouija: contactando con la muerte

Los resultados de la oui-ja me dejaron un poco en duda y recordé que tenía buenos amigos que tenían una gran experiencia en éste terreno. Pero el fin de semana se había echado encima y no era posible establecer una sesión de forma tan precipitada. Pero, en éste caso, la diosa fortuna no estuvo con éste investigador y la sesión oui-ja se tuvo que postergar –por diferentes motivos que afectaron en diversas ocasiones a unos y otros- hasta el Sábado 16 de Enero de 1999.

Entre medio se realizaron contactos con los afectados para comprobar que los fenómenos persistían y recabar nuevos datos y posibles incidencias. Se realizaron varias visitas e incluso se repitieron –infructuosamente- nuevas pruebas fotográficas y psicofónicas. Por supuesto nadie sabía las intenciones de realizar una nueva prueba vía oui-ja. En esta ocasión contacté con mi buen amigo, José María Gutiérrez y establecí una cita con el Grupo MAIA de Sevilla.

Una vez en su domicilio en el Cerro del Águila les expliqué la situación (a “grosso modo” y sin dar detalles, todo muy ambiguo y general) y la necesidad que tenía de establecer un contacto imparcial con ésta supuesta entidad. Ellos se mostraron muy receptivos hacia todo ello e incluso les interesó mucho la experiencia y colaboración que les ofrecía y les requería. Su actitud fue excelente y aún más de destacar teniendo en cuenta que la investigación de su caso ponía en duda la veracidad del origen de su supuesto contacto extraterrestre con el ser denominado TALCX.


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