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Al natural

El pase natural pertenece al toreo fundamental. Se ejecuta con la izquierda ya que en la derecha se lleva la espada de matar. Toda una alegoría: Chaves, el maestro, jefe de cuadrilla y lidia por antigüedad, ha puesto las cosas en su sitio toreando al natural. Natural porque ha sentado lo obvio: el alcalde de Sevilla terminará su mandato...

el 15 sep 2009 / 20:33 h.

El pase natural pertenece al toreo fundamental. Se ejecuta con la izquierda ya que en la derecha se lleva la espada de matar. Toda una alegoría: Chaves, el maestro, jefe de cuadrilla y lidia por antigüedad, ha puesto las cosas en su sitio toreando al natural.

Natural porque ha sentado lo obvio: el alcalde de Sevilla terminará su mandato y, al final, decidirá si sigue para que quien corresponda -ahí hay matices- diga si estará o no en los próximos carteles.

Será difícil desde ahora sustraerse de la faena del jefe de lidia, ¿se acabará la descompuesta y pueblerina lidia? ¿contarán los maletillas espontáneos con la benevolencia propia de los noveles? (aunque dicen las crónicas que hasta coletudos saltaron alguna vez al ruedo sin estar en el cartel por una simple compulsión de carácter). Otra cosa son los del sobre. Ya no hay excusas, el alcalde no está obligado a recibir a diario a porta gayola, puede estirarse, a pesar de que las peñas, a veces pasadas, hayan convertido Sevilla en un San Fermín diario, sin aires maestrantes ni sus elocuentes silencios.

Mientras Arenas y Zoido, perdedores de los últimos comicios, ya saben que repetirán, Chaves y Monteseirín, a pesar de contar con cómodas mayorías, han padecido en plena temporada el trauma de su continuidad o sucesión, desde el paseíllo, enredados en una polvareda que impide el lucimiento; quizá por estar tan acostumbrados a mandar que ya no miran al público por el rabillo del ojo.

Entre peñistas y capitalistas, Monteseirín lo tiene difícil. Podría ser sólo una cuestión de gestión pero, no, las peñas no lo han querido. Por eso, los sevillanos le van pedir que se arrime más que nadie, toree con las dos manos, mate al volapié y hasta que pique y, aún así, deberá saber, por su bien y el de la fiesta, si le están pidiendo que se corte la coleta. Chaves ha prescrito la paz, ahora falta lo más importante, la unidad y salir de la enfermería con más músculo, elevando los caballos de vapor de su potencia. Al final, el público sevillano dirá por qué puerta salen.

Licenciado en Derecho y Antropología

aroca.javier@gmail.com

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