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Cómo quemar a un artista joven

Sucede más con las mujeres que con los hombres, porque en estos tiempos de impuesta paridad son gubernamentalmente más rentables. De buenas a primeras el discurso oficial se hace de ellos?

el 15 sep 2009 / 21:37 h.

Sucede más con las mujeres que con los hombres, porque en estos tiempos de impuesta paridad son gubernamentalmente más rentables. De buenas a primeras el discurso oficial se hace de ellos? y a partir de ahí están perdidos si no saben manejarse con cautela. Se convierten en un producto determinado por los vientos políticos, un trabajo estabulado que se alimenta artificialmente. Si esos elegidos no son conscientes que estos agasajos son sensaciones ficticias, esa vanagloria será su perdición. Si piensan que por recibir premios, editar catálogos o ir de viaje representando no se sabe qué son mejores o han conseguido algo, están confundidos. Realmente no han avanzado nada, se han convertido en un género señalado por los mandamases que en ese momento deciden. Llegará un día en que esos dirigentes ya no estén. Y entonces los nuevos querrán deshacerse de lo anterior e imponer sus ideas. Desaparecerán de un plumazo sin poder pedirle explicaciones a nadie.

Entregarse al apoyo institucional es lo peor que le puede ocurrir a un artista joven que no tiene el respaldo de una buena galería ni el apoyo de los coleccionistas. Es confiarlo equivocadamente, inflarlo con falsos supuestos y anhelos interesados. Los encumbran demasiado pronto y truncan su trayectoria al malograr sus cualidades. Son como frutas que se consumen todavía verdes. Por muy buenas formas que apuntaran, nunca llegan a alcanzar su mejor momento, se quedan en promesas desperdiciadas.

Si los merecimientos que se obtienen no son fundados, si no están refrendados por años de trabajo y una conciencia humilde, no sirven para nada. Eso no es valía, sino un trato de favor arbitrario validado por improvisados gestores de lo público. Unos designios azarosos, como el que encuentra un billete en la calle, que no tienen el mayor mérito.

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