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De obstáculo frente al desarrollo a motor de futuro

El Medio Ambiente y su dimensión económica protagonizaron la sesión del ciclo ‘¿Quién está pensando en la Sevilla de los próximos 20 años?’ que organiza Iniciativa Sevilla Abierta.

el 17 mar 2014 / 23:15 h.

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El ciclo de mesas redondas ¿Quién está pensando en la Sevilla de los próximos 20 años? que viene organizando Iniciativa Sevilla Abierta (ISA) en la sala La Fundición acogió ayer su séptima sesión en torno a un rubro más que sensible: el desarrollo armónico de la economía en el Medio Ambiente de Sevilla. Iniciativa Sevilla Abierta (ISA) reunió a Fausto Arroyo, José Luis Calvo, Pedro Torres y Miguel Ángel Ferrer, moderados por JuanRubio, en un apasionante coloquio / Foto: J. M. Paisano Iniciativa Sevilla Abierta (ISA) reunió a Fausto Arroyo, José Luis Calvo, Pedro Torres y Miguel Ángel Ferrer, moderados por JuanRubio, en un apasionante coloquio / Foto: J. M. Paisano Para abordarlo contó como invitado con Pedro Torres, director de márketing de la empresa AGQ Labs, quien aseguró: «Soy periodista de profesión y acudo a esta cita no como experto en nada, sino como usuario de esta ciudad, para suscitar más dudas que soluciones». A su entender, la cuestión del Medio Ambiente no puede entenderse sin tomarse en serio un elemento esencial, la educación. «Un mundo de recursos finitos y un consumo desmedido no caben en la cabeza. Por eso los políticos tienen un papel muy importante en lo tocante a educar a la ciudadanía». Torres puso sobre la mesa el río, «elemento vertebrador de la ciudad», y lanzó el guante: «Paso cinco o seis meses al año fuera de España, y he acabado pensando que como pueblo aún no hemos decidido qué uso darle al río. ¿Para consumo humano, para agricultura? ¿Lo queremos para arroz, para cítricos? ¿Para un uso industrial? No tenemos que santiguarnos ante esa posibilidad, pues hay industrias limpias, como las que se levantan en el Támesis, al que hace años habían dado por muerto. Más allá de la demagogia y de los grupos de presión, habrá que responder a eso», subrayó. En este contexto parecía inevitable tocar el dragado, «que tendrá efectos, sin duda, pero no solo nocivos», dijo. «Ya tenemos dictámenes, lo que toca ahora es tomar decisiones», añadió Torres, y en todo caso «está claro que hacer las cosas bien es más rentable y cuesta menos. De eso tenemos que convencernos». También se refirió a este asunto Fausto Arroyo, director de la Autoridad Portuaria de Sevilla, quien no dudó en defender el Plan Director 2000-2020, que «en trece años de ejecución ha dado muy buenos resultados. Se trata de un potencial que ya está validado, y que puede mermarse si no se profundiza en él». Para Arroyo, el desafío de la ciudad es evidente: «Sevilla puede estar o no estar» en la primera línea de la red mundial de puertos, y «no estar supondrá un encarecimiento de los productos y una pérdida de la capacidad competitiva». Por otro lado, señaló como fundamental la habitabilidad del estuario, «en el que han concurrido muchísimas actuaciones, pero requieren un proceso ordenado», dijo. «El gobierno central ha mostrado buena disposición, la Junta también... Es un escenario para la generosidad», apostilló. Por su parte, para José Luis Calvo, presidente del Instituto Andaluz de Tecnología y de la empresa Isotrol, cualquier aproximación al tema debería pasar por un cambio de mentalidad. «Hace falta mayor especialización, colaboración y visión global para ser competitivos, o sencillamente no tendremos futuro», aseveró. Esta revolución social debería pasar, a su juicio, por tres pilares básicos, «Administración, Universidad y empresa», que se encuentran con un persistente problema de fondo: «En el actual sistema es muy difícil que los mejores, los más preparados, accedan a cargos de responsabilidad», explicó. En este sentido, Calvo estima que «la crisis será una oportunidad, porque hasta hace poco se ponía como ejemplo a los especuladores. De la misma manera que el juego competitivo de empresa consiste en vender algo mejor que el otro, el juego político con el ciudadano de a pie debe ser ofrecer siempre algo más». Por último, Miguel Ángel Ferrer, delegado institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Andalucía, señaló que plantear el Medio Ambiente como obstáculo frente al desarrollo carece de sentido hoy. «Solo podemos verlo como motor de futuro, la única posibilidad que nos queda, dijo». «Teniendo en cuenta que no vamos a ganar la carrera espacial, tal vez el Medio Ambiente sea la gran oportunidad para el sur de Europa», prosiguió Ferrer. «A nuestro favor tenemos niveles de biodiversidad incomparables, una capacitación científica que nos convierte en la tercera potencia mundial en biología de la conservación, y también está el hecho de que en este momento nadie lidera el sector, y podemos ser muy competitivos. No vamos a ganar al béisbol a los yanquis, pero tal vez podamos ser los mejores en pelota vasca». «Ya no tiene sentido distinguir el Medio Ambiente del resto de nuestras vidas», concluyó. «Ya no se trata de ser respetuosos, sino de pensar en un valor añadido para la ganadería, la agricultura y el turismo».

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