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Educación se endeuda con colegios y librerías por no pagar los cheques libro

El plan de gratuidad de libros de texto le está saliendo caro a las pequeñas librerías que proveen a los 8 colegios nuevos de Sevilla. En septiembre, los padres canjearon los cheques libro por los manuales de sus hijos.

el 15 sep 2009 / 19:56 h.

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El plan de gratuidad de libros de texto le está saliendo caro a las pequeñas librerías que proveen a los 8 colegios nuevos de Sevilla. En septiembre, los padres canjearon los cheques libro por los manuales de sus hijos. Pero, tres meses después, las librerías no han podido cobrar ese cheque, porque Educación aún no ha ingresado fondos en los colegios.

Desde que empezó el curso, la Consejería de Educación debe dinero a ocho colegios de Sevilla, y el no haberles dotado aún de la partida presupuestaria que necesitan ha provocado, como efecto colateral, que los profesores, los padres de alumnos, e incluso los libreros que les proveen de material hayan tenido que hacerse cargo de las facturas con su propio dinero y también se hayan endeudado.

Los fondos públicos destinados al funcionamiento de los colegios aún no han llegado a los ocho centros que se acaban de inaugurar en Sevilla, y Educación responsabiliza de esto al lento proceso burocrático que se necesita para abrirles una cuenta bancaria propia. Al final esa situación ha terminado salpicando a las pequeñas librerías, negocios privados que, teóricamente, están al margen del sistema escolar.

El gremio de libreros de Sevilla, que aglutina a más de 70 negocios, presentó la semana pasada una reclamación en la Delegación Provincial de Educación. En ella denunciaba que la consejería aún no había pagado los cheques libro, y sin embargo, las librerías sí habían entregado los manuales a los alumnos a principios de septiembre. El programa de gratuidad se les había vuelto en contra. Las librerías accedieron a fiarles los libros a los niños a cambio del famoso cheque para que pudieran empezar el curso con normalidad. Tres meses después, los cheques seguían sin fondos y los pequeños negocios empezaron a acumular deudas con las editoriales que les proveen y con los bancos.

Así consta en la denuncia de los libreros, que alertan del riesgo de quiebra que corren al menos dos comercios, uno de la capital y otro de la provincia. "La Consejería de Educación está asfixiando a los pequeños negocios. En tiempos de crisis, ninguna librería puede salir de la campaña de vuelta al cole con una deuda de más de 10.000 euros", explicaba ayer la presidenta del gremio de libreros en Sevilla, Inmaculada Calderón.

Una de las más afectadas es la librería El gusanito lector, un pequeño negocio del centro, donde los alumnos del antiguo colegio Padre Manjón canjearon sus cheques libro por manuales de clase. El negocio arrastra una deuda por impago de más de 10.000 euros, según la propietaria Esperanza Alcaide. Tiene en su poder "un montón de papeles que no sirven", dice en referencia al cheque, que en teoría vale 105 o 127 euros para libros de Primaria. En el Padre Manjón le han dicho que aún no pueden canjeárselo por dinero. Entretanto, las editoriales y los bancos han empezado a cobrarle intereses a Alcaide por haberse retrasado en sus obligaciones de pago.

En el origen, es la consejería la que acumula desde hace tres meses una deuda creciente con los ocho colegios, con los padres y con las librerías. Educación debe casi 100.000 euros en gastos de funcionamiento a los ocho centros (entre 12.000 y 18.000 euros para cada uno, divididos en dos pagos anuales). En el Padre Manjón, un centro bilingüe que tiene auxiliares de conversación y un profesor de apoyo por las tardes, estos tres monitores llevan sin cobrar desde que empezó el curso. "Su sueldo es de 700 euros al mes.

Reciben 12 euros la hora y no han dejado de trabajar, incluso sin dinero", dicen desde la dirección del colegio. Al no llegar la partida de gastos, los profesores ya han pagado de su bolsillo más de 1.000 euros en material, papel y una fotocopiadora; las asociaciones de padres han adelantado otros mil euros y las dos librerías antes mencionadas han tenido que endeudarse.

Educación espera que el problema se desatasque antes de final de año. En Sevilla la luz y el agua de los colegios corren a cargo del Ayuntamiento, y no de la consejería, como publicó por error este periódico el sábado. El dinero que gestionan es, sobre todo, para material de oficina, pero también está el dinero de los cheques libro y el de los monitores. La Consejería de Hacienda debe autorizar una cuenta bancaria a cada colegio para ingresarles el dinero. "Los pasos intermedios" de estos trámites han ralentizado el proceso.

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