domingo, 20 octubre 2019
00:05
, última actualización
Local

Santiago vuelve hecho un chaval

Después de quitarse unos siglos de encima, la talla de Santiago apóstol volvió ayer radiante a la ermita de Belén de Pilas, tras haber pasado por la UCI para las obras de arte del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

el 15 sep 2009 / 22:04 h.

TAGS:

Francisco Veiga

Después de quitarse unos siglos de encima, la talla de Santiago apóstol volvió ayer radiante a la ermita de Belén de Pilas, tras haber pasado por la UCI para las obras de arte del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH). El trabajo de año y medio salva así a una imagen antigua.

El jefe del equipo de tres restauradores que se encargó de recuperar los elementos dañados del santo, Jesús Porres, explicó ayer que lo más complicado de recuperar de esta talla de estilo prerrenacentista fue retirar una capa de dorado que se oxidó -"porque se empleó oro falso"- además de luchar contra los insectos que devoraban la madera desde hacía siglos -está fechada en los años de la llegada de Cristóbal Colón a América- y reconstruir algunas piezas muy deterioradas. El precio de la restauración, pagada íntegramente por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ascendió a 8.900 euros.

La imagen es la más antigua que se conserva en Pilas. Más antigua incluso que la propia hermandad de la Vera Cruz, que la custodia. Y desde ayer se puede volver a ver todos los días en la ermita. En unos días la corporación, según expuso el hermano mayor de la Vera Cruz, Francisco José Fernández Quintero, organizará actos para dar la bienvenida a esta talla, que no sale en procesión. Llegó a Pilas poco después de que se esculpiera, ya que el primer nombre de la actual ermita de Belén era de Santiago. Las actas más antiguas que se conservan, del siglo XVIII, ya sitúan a esta imagen como la decana de la religiosidad popular en este pueblo del Aljarafe.

La autoría de la imagen es desconocida, pero el restaurador apunta que parece ejecutada por alguien cercano a los buenísimos escultores internacionales que pudo pagar a finales del siglo XV la ciudad de Sevilla para decorar con relieves el retablo mayor de la catedral. El estilo de este Santiago es parecido, a medio camino entre el gótico medieval que quedaba atrás y los nuevos aires del renacimiento.

El paso del tiempo obligó ya a rehabilitar la talla en dos ocasiones: la primera en plena era barroca (1739), una restauración relativamente temprana y que le confirió la decoración actual; y otra en los años 80, la que le colocó el dorado de pega que a la larga perjudicó al Santiago. La restauración que acaba de terminar comenzó en 2007, y empezó con una desinsectación completa de la escultura.

  • 1