lunes, 14 octubre 2019
14:55
, última actualización
Local

Vida para los peces del Alamillo

El objetivo es acabar con las aguas estancadas y los peces ahogados por la falta de oxígeno. Tras la muerte de 3.000 ejemplares en noviembre de 2007, la Consejería de Vivienda ha adjudicado por 141.563 euros las obras para mejorar la calidad del agua de los lagos del parque del Alamillo. Los trabajos comenzarán a principios de marzo y acabarán antes del verano.

el 15 sep 2009 / 22:18 h.

TAGS:

El objetivo es acabar con las aguas estancadas y los peces ahogados por la falta de oxígeno. Tras la muerte de 3.000 ejemplares en noviembre de 2007, la Consejería de Vivienda ha adjudicado por 141.563 euros las obras para mejorar la calidad del agua de los lagos del parque del Alamillo. Los trabajos comenzarán a principios de marzo y acabarán antes del verano.

Las obras, que correrán a cargo de la empresa Ingeniería del Agua y la Energía (Inagen), es "muy sencilla", según el director del parque, Adolfo Fernández Palomares. Consiste en que el agua que se toma del río Guadalquivir para el riego pase antes (gracias a estaciones intermedias), por el lago menor primero y, después, por el lago mayor del parque, mejorando así el drenaje y evitando el estancamiento. Además, este sistema posibilita que no aumente el consumo de agua.

Los trabajos empezarán a principios de marzo y acabarán antes del verano. En noviembre de hace ya dos años, el parque perdió casi todos sus peces por la mala calidad de las aguas de los estanques y, desde entonces, se estudia la solución.

"Ya hay ejemplares grandes, así que algunos sobrevivieron. Se han recuperado, aunque no hay tantos como hace dos años", explica el director del parque del Alamillo, recinto que duplicará su extensión verde a finales de este año, pasando de las 57 hectáreas actuales a unas 110 0 120. El presupuesto total de la ampliación al este y al sur asciende a 25 millones de euros y los trabajos ya han comenzado.

En noviembre de hace dos años, en sólo un par de días, murieron alrededor de 3.000 peces, sobre todo carpas, la especie más común en el parque del norte de la Cartuja que gestiona la Junta. De hecho, en las aguas de esta zona verde existían carpas comunes (Cyprinus carpio), las de collar (Cyprinus collari) y las de espejo (también Cyprinus carpio), si bien, además, se han visto alguna vez black-bass (Micropterus salmoides), peces rojos o carpines dorados (Carassius auratus) y peces sol o percasol (Lepomis gibbosus).

Entonces, el nivel de oxígeno en el agua era muy bajo, de ahí que los peces se ahogaran poco a poco. No obstante, en un primer momento se barajaron otros posibles causas del suceso, como el sabotaje o un "bloom de algas", según apuntaron los responsables del parque. No obstante, los estudios realizaron indicaron que la mortandad se debió a la mala calidad de las aguas y a la necesidad de que éstas no se estanquen. Para ello se creará ahora el nuevo circuito en el parque, donde se está arreglando, además, las naves donde se ubicará el centro de recepción de visitantes y cuatro aulas-caracolas de educación ambiental, además de varias huertas ecológicas.

Tras ese triste episodio, especialistas consultados de Valencia recomendaron a los responsables del recinto de ocio que apostasen por introducir anfibios, ranas sobre todo, para repoblar los lagos, ya que estas especies atraviesan una crisis en los últimos tiempos. La reposición de los peces, como después se ha demostrado, no ha supuesto un problema porque llegan al parque "por distintos conductos y se reproducen a gran velocidad", según explicó el director del recinto.

En agosto de 2005, el parque del Alamillo -con una gran actividad deportiva, social y cultural- también saltó a los titulares de prensa porque la Junta anunció el sacrificio de 150 patos domésticos para alimentar aves rapaces de centros de recuperación. Por aquella época, los gestores del recinto aseguraron que la impopular decisión -que no se llevó a cabo- estaba justificada: era necesaria por la pésima calidad de las aguas de los lagos debido a las altas temperaturas, la sequía, los excrementos de los animales y el cúmulo de comida para los patos.

  • 1