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Actualizado: 27 ago 2017 / 23:30 h.
  • Nolito, en un lance del partido. / Efe
    Nolito, en un lance del partido. / Efe

El Sevilla se marcha al parón liguero resoplando. Atrás queda una sufrida clasificación para la fase de grupos de la Champions y dos jornadas de Liga en las que las sensaciones tampoco han sido las mejores. No es fácil que un equipo alcance un nivel óptimo de juego a estas alturas de temporada, con el mes de agosto pasando fechas todavía. Sin embargo, tampoco se puede ocultar la manifiesta necesidad de mejorar muchas cosas si este Sevilla quiere responder a las expectativas creadas.

Hasta el momento, el proyecto 2017/18 ha destacado más por rendimientos individuales puntuales que por el sello que debe imprimir todo entrenador. Eduardo Berizzo necesita tiempo, pero también acelerar el proceso de ensamblaje de su equipo. La exigencia ha sido, es y será alta, incluso desorbitada en muchos casos, y no permite dormirse, aunque con datos en la mano este Sevilla ha respondido por el momento logrando el objetivo de clasificarse para la fase de grupos de la Champions e igualando el número de puntos que sumaba la pasada campaña a las órdenes de Jorge Sampaoli tras dos jornadas disputadas. Por entonces ganó al Espanyol en un partido de locura y se salvó por los pelos de una derrota en Villarreal.

Este domingo, en el Coliseum Alfonso Pérez, donde pese a ganar firmó uno de sus peores encuentros de los muchos malos que ha jugado en este campo, el Sevilla mandó varios mensajes a sus responsables. Además del lanzado al técnico dejando clara esa necesidad de encontrar un sello claro y definido, hizo también señales a los rectores del club.

A pocos días para que el mercado de fichajes cierre sus puertas, varias incógnitas siguen sin ser despejadas. ¿Continuará N’Zonzi –ausente por lesión justo en la recta final del mercado– formando parte del plantel? ¿Quién será el delantero que complete un ataque para el que se negoció sin éxito por Bacca y Jovetic, cuyo futuro apunta al Mónaco? ¿Llegará algún centrocampista que refuerce esa zona en la que la ausencia de Banega y N’Zonzi trasladó todas las miradas hacia el imprevisible Ganso? ¿Habrá alguna incorporación para una defensa en la que Mercado sigue dejando dudas, al igual que el estado físico de jugadores como Nico Pareja y Carriço, siempre lastrados por las lesiones?

Estar a la altura de la ilusión del sevillismo requerirá tener un plantel de nivel donde no haya escalones significativos y, sobre todo, un estilo propio que optimice los recursos. Hay tres competiciones por delante y ningún tiempo que perder.