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Actualizado: 04 ago 2022 / 04:00 h.
  • El histórico Milan de Sacchi.
    El histórico Milan de Sacchi.

- Uruguay 1924-1930. El gran mérito de esta selección reside en que fue pionera en una manera de jugar que combinaba muchas tendencias de todo el mundo. Directo desde Quintero, Chile, Eduardo Ustáriz, periodista deportivo, reparte una clase de historia futbolística y explica que, para principios de siglo, los europeos (que eran los únicos en narrar fútbol, por lo tanto, los encargados de determinar su nomenclatura) entendían que había dos estilos de juego bien diferenciados: el británico, “fútbol científico”, uno pausado, de pase corto, geométrico... Y el latino, típico de Francia, Italia o España, más parecido al “dribbling football” (se hablará de él más adelante).

Pero en esa época se comenzó a formar otro tipo de fútbol: el centroeuropeo, correspondiente con todo el corredor del Danubio. Uno más parecido al británico, pero con una dosis artística y de recreación que era novedosa. Su dribbling no era recto, sino que había cambios de direcciones, cambios de ritmo, curvas...

“Así, Uruguay fue a los Juegos Olímpicos de 1924 a París, venció, e impresionó a todos porque mostró un nuevo estilo de juego, parecido al británico y al centroeuropeo, pero con una forma de regatear y de jugar distinta. Era más rápido y directo que el centroeuropeo, menos geométrico y mecanizado que el británico, más de pase corto y gambetas y más artístico. Entonces, le pusieron ‘fútbol arte’”, comenta Eduardo, más conocido en Twitter por Kundera. Además, esta selección remató la jugada venciendo en los JJ.OO de 1928 y en la primera Copa del Mundo, en 1930.

- River Plate 1941-1947. “Yo creo que no irá a mejor. Para los que somos aficionados al fútbol de toda la vida, cada vez será más difícil encontrar el fútbol que había antes. Pero tampoco pienso que todo lo de antes fuera mejor. Físicamente, el fútbol, ahora, es espectacular, las competiciones son magníficas, hay un gran nivel... Pero hay un punto que tenía antes que se va perdiendo y que no creo que vaya a volver”, explica Alberto López Frau, que es periodista deportivo y aparece en muchos medios de comunicación nacionales.

Irati razona que es imposible que no se vaya globalizando todo con el paso del tiempo y quedando en las manos de grandes corporaciones. “A mí me da un poco de pena, porque, al final, va alejándose de lo que había antes entre los periodistas y los jugadores, o entre los

formaron este equipo mundialmente conocido como “la máquina de River”. El nombre fue acuñado por Borocotó, prestigioso periodista deportivo de la revista argentina El Gráfico. A estos jugadores, pronto se sumaría un jovencísimo Alfredo Di Stéfano.

“La máquina de River” es considerado el primer gran equipo de la historia de Argentina, pues se dice que es el predecesor del “fútbol total” de la Holanda de los 70’. Ganó 10 títulos en 7 años (ninguno internacional, puesto que aún no existía la Copa Libertadores). “Jugaban con un 4-2-4 y arrasaban”, rubrica Leonel Arregui, autor de Presión Alta.

- Real Madrid 1955-1960. El “Madrid de Di Stéfano”, apodado así por su líder futbolístico, Alfredo Di Stéfano, firmó, entre los años 55’ y 60’, una superioridad abismal con respecto a todos los equipos de Europa, ganando las cinco primeras Copas de Europa de manera consecutiva, algo que hoy parece irrepetible. Jugadores como el mencionado Alfredo, Francisco Gento, Raymond Kopa, José Santamaría o Ferenc Puskás artificiaron, principalmente, esta grandiosa gesta. De todos ellos, los dos primeros fueron los únicos en jugar como titulares las cinco finales. Especial mención merece la quinta, disputada contra el Eintracht Frankfurt, en un partido que terminó con un marcador de 7-3 a favor de los blancos, con Ferenc Puskás (4 goles) y Alfredo Di Stéfano (3 goles) como protagonistas.

- Ínter de Milán 1962-1966. El Inter que llevó el “Catenaccio” a su máxima expresión, el Inter del gran Helenio Herrera, el “Grande Inter” fue forjado por jugadores como el español Luis Suárez, Jair, Mazzola, Corso... Ganó dos Copas de Europa consecutivas, dos Intercontinentales o tres ligas italianas en cuatro años. No fue el estilo de juego más vistoso, pero “se implantó porque los equipos que lo usaban, ganaban.”, admite Irati Prat, experto en fútbol italiano.

- Brasil 1970. El famoso “Brasil de los cinco ‘10’”: Pelé, Gérson, Tostao, Rivelino y Jairzinho (que marcó goles en todos los partidos de la fase final del mundial de ese año, algo que nadie ha vuelto a hacer). Ganó la Copa del Mundo del 70’ siendo un equipo muy compensado, tanto en ataque como en defensa. El meta, Félix, no era de primerísimo nivel, pero estaba bien resguardado por una defensa conformada por Carlos Alberto, Piazza, Brito... O un mediocentro defensivo como Clodoaldo, clave en ese mundial. “Era un equipo muy coral que no tenía delantero centro, donde había mucho intercambio de posiciones”, admite Julio Maldini en uno de los vídeos de su canal de YouTube. ¿Recuerda a algún equipo de la actualidad?

- Holanda 1974. “La naranja mecánica” era un equipo que no ganó la Copa del Mundo, pues perdió esa final contra Alemania Federal. Es lo que tiene el fútbol, muchas veces se rige más por herencia que se deja que por la cantidad de metal que se haya tocado. Dirigido por Rinus Michels, fue, para muchos, el primer equipo en comenzar a jugar un fútbol moderno, por su puesto, con un tal Johan Cruyff como escudero principal. “Yo creo que es evidente la influencia que tuvo este equipo, sobre todo marcado por esa presión cuando perdía el balón, ese fútbol total en el que todos atacaban y todos defendían, en un fútbol más compartimentado y en el que se le daba menos valor a las transiciones, a qué hacer cuando se pierde o cuando se recupera el balón”, añade Morén, de quien son famosos sus hilos en Twitter analizando partidos de fútbol tácticamente.

- Brasil 1982. Al igual que la Holanda del 74’, no siempre hay que ganar algún título para ser histórico, y eso es lo que le pasó a la Brasil del 82’. “El mundial celebrado en España es uno de mucha calidad, donde hay una Brasil que no gana, pero que deslumbra siendo distinta a como la vemos el día de hoy. Esa fue la última Brasil romántica”, continúa Albert Morén, autor de Pep Táctico. Falcao, Sócrates, Zico... Fueron algunos de los jugadores clave.

Paco Mariscal, periodista y analista táctico, reconoce la esencia de aquella selección. “Ellos no entienden lo que es este deporte sin pasarlo bien, sin disfrutar de la pelota. Cualquier equipo brasileño que haya tenido repercusión se definía por eso, por jugadores muy técnicos, muy habilidosos, de querer siempre la pelota, de mucha libertad, de mucha valentía posicional...”.

- Real Madrid 1984-1990. “La quinta del Buitre” estaba formada por Emilio Butragueño, Míchel, Martín Vázquez, Manolo Sanchís y Miguel Pardeza. Pero también contaba con la ayuda de un delantero como Hugo Sánchez, que consiguió un “pichichi” en la temporada 89-90’ anotando todos los goles (38) al primer toque, todo un “killer”. Era inevitable que aquel combinado capaz de llevarse cinco ligas españolas de forma consecutivas (del 86’ al 90’) marcara tendencia en el fútbol español, por más que le hubiera costado triunfar en Europa (aunque consiguieron dos Copas de la UEFA, en el 85’ y 86’). También eran muy características sus remontadas en el Santiago Bernabéu. “Era un equipo con gusto por jugar la pelota, con jugadores técnicos, de tener el balón”, explica Albert Morén.

- Milán 1988-1991. “Hay un equipo que cambia el concepto defensivo del fútbol, que fue el Milán de Sacchi”, reconoce Alberto López Frau, que es redactor de SpheraSports. “La forma que tenía de achicar espacios, de obligar al rival a jugar en 40 metros de campo y ahogarle... En su día fue espectacular. Yo aluciné con aquel Milán que ganó las Copas de Europa del 89’ y 90’”. El autor del libro Once equipos, once huellas, recuerda que aquel era un conjunto que forzaba al rival a ir a una banda, le robaba el balón y, en tres pases, llegaba a la portería contraria. Luego, les hacían caer permanentemente en fuera de juego porque tenían una coordinación fantástica.

Irati Prat, a quien también se puede leer en Marca, recalca que “cuando vino a España a jugar contra el Real Madrid, ya se venía conociendo, pero no se esperaba a un equipo que fuera capaz de arrollar”. El 19 de abril de 1989 venció 5-0 al Madrid en San Siro para pasar a una final de la Copa de Europa que, al final, acabaría ganando. (Alineaciones en la siguiente imagen). Añade que el equipo conseguía que se jugara en todas las instancias del campo, y no había zona en la que se pudiera estar tranquilo con la pelota en los pies. “El Milán tenía jugadores de mucho talento, muy bien organizados y con una intensidad muy grande”, concluye, igualmente fascinado, Álex Delmas, que escribe en el periódico nacional La Vanguardia.
- Barcelona 1989-1994. Johan Cruyff dirigió a este “Dream Team” que da la primera Copa de Europa al FC Barcelona en 1992, y revolucionó, para muchos, la forma de jugar al fútbol. El técnico comenzó a implantar la defensa de 3 centrales, consiguió construir un equipo versátil, capaz de hacer marcajes individuales en su primera etapa y en zona más adelante. Un fútbol divertido donde predominaba el ataque, la entrada por los costados, la salida de balón jugado o la presión. Guillermo Amor, José María Vaquero, Lineker, Eusebio, Julio Salinas, Guardiola... Fueron varios de los partícipes de las cuatro ligas consecutivas que ganó esta generación.

- Brasil 2002. Brasil fue ganadora de la Copa del Mundo del 02’ de la mano de la tripleta ofensiva formada por Rivaldo, Ronaldo y Ronaldinho, nada más y nada menos. A pesar del potencial ofensivo que tenía el combinado carioca, ese era un equipo más rocoso, sin la finura, libertad y diversión que la había caracterizado años atrás. “En el 2002, Scolari jugó con 3 centrales: Lucio, Smilson y Roque Junior; y con carrileros. Pero dentro de ese juego alegre, ese Mundial y la Copa América de 2003 (en la que también fueron campeones) son dentro de un modelo un pelín más conservador”, dice Paco Mariscal, redactor en la Editorial Puskas.

- Barcelona 2008-2012. “El ‘Barça de Guardiola’ es el equipo más perfecto que yo he visto nunca”, admite Maldini en Mundo Maldini. Caracterizado por una defensa con el balón llevada a cabo a la perfección, una presión tras pérdida súper eficaz y un juego de combinación como, probablemente, ningún otro equipo en la historia del fútbol, este conjunto consiguió ganar un ‘sextete’ en la temporada 08-09’. En cuatro temporadas, el equipo consiguió dos Champions League, tres Ligas españolas, dos Copas del Rey, tres Supercopas de España, dos Mundiales de clubes y dos Supercopas de Europa.

“El ‘Barça de Guardiola’ ha sido un equipo que ha marcado tendencia con un estilo de juego que no consistía en tener la pelota por tenerla, como se suele decir. Su buena colocación en el campo provocaba que, cuando la perdía, lo hiciera muy arriba y con el equipo muy junto. A la hora de presionar, no realizaba esfuerzos individuales, la recuperación era fruto del buen posicionamiento colectivo”, admira Alberto López Frau sobre ese fabuloso FC Barcelona. Sin duda, uno de los mejores equipos de la historia.

- España 2008-2012. “Para mí, la selección española ganadora de la Eurocopa 2012 es uno de los equipos que mejor ha jugado a fútbol de toda la historia”, opina Eduardo Eustáriz, autor del blog El Espectador, “y, en 2010, ya llegaron al Mundial con esa sensación de que eran los mejores del mundo”. “Para mí, la mejor fue la de 2008, sin desmerecer a las otras dos”, piensa, sin embargo, Julio Maldini. Opiniones muy dispersas de un estilo de juego que fue, excepto matices, idéntico durante cuatro años. Basado en la posesión inteligente, en la defensa con el balón y en el juego de combinación por dentro, en espacios reducidos.

Ganadora de Eurocopa (2008), Mundial (2010) y Eurocopa (2012), la España de Luis Aragonés y Vicente del Bosque es una de las mejores generaciones de toda la historia del fútbol.

- Real Madrid 2014-2018. Estos cuatro años estuvieron abarcados por dos entrenadores distintos en la parroquia blanca. Carlo Ancelotti, quien cumplió su primera etapa en el equipo merengue desde 2013 a 2015; y Zinedine Zidane, que estuvo desde 2015 a 2018 (aunque volvió dos años más tarde). El primero consiguió la ansiada décima Champions en la historia del club, que se venía resistiendo desde 2002; el segundo, logró, nada más y nada menos, que tres de manera consecutiva (2016, 2017 y 2018) hasta hacer que el club tuviera 13 en su sala de trofeos (ya son 14). Un equipo que basaba sus éxitos en lo conseguido por el continente europeo, más que en España (al contrario, por ejemplo, que la “Quinta del Buitre”). Sin hacer un fútbol perfecto, este Real Madrid sostuvo su juego en una buena salida de balón, en la responsabilidad de sus experimentados centrocampistas (Kroos y Modric) y en la determinación de sus delanteros (Cristiano Ronaldo y Benzema). Sin duda, algo que será muy difícil volver a ver.