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Actualizado: 09 ago 2022 / 04:00 h.
  • El fútbol de países

Es un proceso que comienza realmente en lo que podemos llamar la primera esfera del fútbol, los primeros países que empezaron a acoger el juego”, cuenta Kundera. “El fútbol nace en las islas británicas, surge en las clases más pudientes de la época, que pueden jugar en campos más perfectos (de la época) y en unas condiciones que luego no fueron reproducibles cuando el fútbol salió de ese escenario de las zonas ricas. Cuando va a la clase obrera, (sale de Inglaterra y va a Escocia), se juega en escenarios distintos a las canchas de las grandes universidades y colegios, y se comienza a jugar de forma distinta” (los campos de menor calidad podían tener obstáculos como árboles o rocas en medio... Por eso, era más fácil jugar pasándose la pelota que conduciendo, como se frecuentaba en los terrenos de mejores condiciones de las clases pudientes). He aquí cuando surgen el “dribbling game” británico y el “passing game” escocés del que se hablaba anteriormente.

“Pero las primeras ondas migratorias de fútbol no son profesionales, sino comunidades de aficionados que, cuando salen en barco para América o Europa llevan el ‘dribbling game’, y es lo que imitan las primeras naciones cuando comienzan a jugar. Luego, en otras oleadas comienzan a llegar escoceses y, con ellos, el ‘passing game’. Todo se jugaba en comunidades británicas de otros países, clubes o asociaciones muy endogámicas de gente británica. Cuando sale de estas comunidades y lo empieza a jugar otra gente, ocurre lo mismo que en Escocia: los chicos pobres solo podían jugar en callejones, potreros... Así, se comienza a moldear una técnica distinta. Los niños eran más flacos, habían comido peor, no eran tan grandes... Y lo que hacen es esquivar, por lo que se va creando una técnica autóctona y una sensibilidad nueva de cada país”, prosigue el analista táctico.

La segunda gran ola de fútbol son los equipos profesionales británicos, que comienzan a hacer giras por distintos países arrasando a cualquier rival”, (en el libro Del ferrocarril al tango, de Aldo Mazzucchelli, se cita un partido en el que Argentina celebraba como una victoria haberle anotado un gol a un equipo de tercera división inglesa), “por lo que este estilo fue repetido, hasta cierto modo, en todos los lugares que visitaban. Los campos no eran idóneos, ni el balón, pero, cuando comienzan a repetirlo y lo cruzan con esa técnica autóctona que habían comenzado ya a crear anteriormente, se forma un nuevo estilo de juego nacional. Aquí es donde se comienzan a forjar, y, cada uno podía identificar estilos distintos en equipos de diferenciada geografía”.

Albert Morén aporta una visión social, de forma de ser. “Seguramente, por un lado, tenga que ver con el carácter de cada país. Esto Johan Cruyff lo defendía mucho. Los futbolistas de determinado país tenían incorporado cierto carácter, no solo futbolístico, cierta identidad nacional. También, por la propia tradición futbolística que tenga una nación y el impacto que hayan dejado determinados equipos. Y después, yo creo que esto también tiene que ver con la paciencia que se tiene con determinadas propuestas”.

Así, el analista presupone que una proposición más alegre y descuidada atrás, en Italia, si encadena un par de resultados malos, producirá más nerviosismo en la afición que en la liga holandesa. “Si un entrenador llega al Barça y su apuesta es jugar con cinco defensas y al contraataque, si gana nadie le dirá nada, pero al poco que encadene dos malos resultados, arderá el Camp Nou”.

“EL FUTBOLISTA DE HOY VIENE EDUCADO DESDE LA CULTURA DE LOS ÚLTIMOS 25 O 30 AÑOS”

Parecida opinión es la que ofrece Álex Delmas, quien no ve que haya un patrón o una norma, y menciona el fenómeno de la globalización y la formación de entrenadores y jugadores. “Yo creo que tiene que ver mucho el tema social, los gustos de la gente y la cultura futbolística de un país. Aunque, en los últimos años, sí es verdad que la globalización ha hecho que los estilos de juego hayan cambiado un poco o se hayan matizado, debido a que las ligas han contado con entrenadores y futbolistas procedentes de otro tipo de fútbol y países, pero es cierto que cada país tiene su cultura y su manera de jugar”.

También la formación de entrenadores: tenemos que pensar que un jugador que vemos jugar hoy es producto de muchos años de trabajo, desde el fútbol base, donde ha debido tener a unos educadores; educadores que han recibido una influencia, que proceden de otro tipo de fútbol... Es decir, el futbolista de hoy viene educado desde la cultura de los últimos 25 o 30 años”. Delmas colabora en varios medios radiofónicos, como en Què t’hi jugues!, de la Cadena SER de Cataluña, Cat Radio y Rac1.

A la vez, Adrián Blanco cuenta una conversación en la que un entrenador de primer nivel le confesaba su experiencia respecto al tema. “Hablamos hace poco con Marcelino, entrenador del Athletic de Bilbao, y una de las cosas que le preguntamos es porqué se había adaptado a lo que le pedía San Mamés cuando su estilo había sido siempre el opuesto”. Marcelino siempre ha sido un entrenador de repliegue y contragolpe y, al llegar al Athletic, empezó a presionar muy arriba. “Creo que esto es algo que los entrenadores, de antemano, tienen que conocer para adaptarse mejor al sitio donde llegan, ya que, si quieres romper con ello, tienes que ser muy bueno para hacerlo”, sostiene Blanco.

España. Adrián elogia la dinámica que viene sosteniendo España en los últimos años. “Lo ha hecho muy bien, porque se ha identificado con un estilo concreto de juego, y, a partir de ahí, se ha construido toda la base de entrenadores jóvenes de las canteras para tener un proyecto común que te permita seguir una línea continuista entre la selección Sub15 y la absoluta. Esto te hará que los pivotes que juegan en el 4-3-3 como únicos mediocentros van a salir cortados por el mismo patrón. Ya sea Busquets, Rodrigo, Zubimendi... Muy buenos en la asociación, en jugar en corto, van a estar pendientes de no perder su posición...”.

El de España es un estilo de juego de mucha asociación, de toque muy corto, de posesiones... Creo que no tenemos perfiles de jugadores con nivel para la selección que pudiesen jugar a otra cosa de la que se juega, un perfil que demanda buenas condiciones técnicas y tácticas, como, por ejemplo, Pedri o Gavi. También tenemos la suerte de tener un seleccionador que no es tan tajante en este sentido. Si puede correr, se corre, no renuncia a nada”. Pero, también hay que añadir lo que dice Alberto López Frau, y es que “España, hasta que el Barça de Guardiola y la selección española tuvo éxito jugando de esa forma, no buscaba especialmente ese fútbol, la gente no se sentía identificada con ese tipo de juego. De hecho, muchas veces, en los años 60’, 70’, 80’, había jugadores de muchísimo talento a los que les costaba mucho ir con la selección o jugar más de diez partidos con ella. Gustaba un fútbol más físico, de más determinación, de más entrega...”.

Inglaterra. “Es un estilo más directo, de transiciones, duelos aéreos, mucha fricción...”, define Adrián Blanco al fútbol inglés. Guardiola, en una entrevista en GolTV, declaró que alucinó con el primer partido que jugó en el Manchester City. Fue contra el Cristal Palace, y se dio cuenta de que el balón no pasaba por el suelo, que iba todo el rato por el aire, y así recibieron un par de goles.

“Es un fútbol más de ida y vuelta. La gente agradece más ese tipo de espectáculo, al público inglés le gusta mucho el contraataque, el que pasen cosas en las áreas de manera muy rápida, que haya segundas jugadas...”, opina Álex Delmas.

Irati piensa que el país británico es el mejor ejemplo de cambio. “Siempre ha tenido un fútbol más directo, más de área a área y menos técnico, por así decirlo, pero llegó gran cantidad de dinero, y aunque al principio no fueron capaces de cambiarlo, ficharon a entrenadores de otras ligas como Jürgen Klopp, Antonio Conte, Pep Guardiola, Mauricio Sarri o José Mourinho. Y es que, al final, la forma de cambiarlo es traer influencias de otros países”. “Ahora vemos un fútbol muy global en la premier, es una malgama, ya no es fútbol inglés original, sino que es alemán, italiano, español... Tiene de todo un poquito. Desde el Burnley FC, que es el equipo ‘más inglés’, hasta clubes más modestos que, con entrenadores extranjeros, como el Brighton FC, proponen otro estilo”.

Italia. Adrián Blanco piensa que Italia se está abriendo a una nueva forma de jugar, nuevos conceptos, nuevos estilos de entrenadores que parecen que están dando sus frutos y que se alejan del tópico del “Catenaccio”. “Ahora hay nuevas tipologías, nuevas estrategias.

Cuando uno ve la liga italiana, se encuentra con propuestas muy chulas que han ido, poco a poco, desarrollándose. El caso más reciente fue el US Sassuolo de Roberto De Zerbi, una apuesta muy alejada de, por ejemplo, el planteamiento de Mourinho en la AS Roma. Massimiliano Allegri en la Juventus de Turín cuando sale por Europa, Gasperini... Todos ellos han sabido adaptarse al perfil de jugador que tienen, han sabido buscar algo distinto a lo que ya había, y, a partir de ahí, han conseguido construir un estilo de juego que ha enriquecido mucho la competición”.

“UN ITALIANO TE FIRMA JUGAR AL ‘CATENACCIO’ Y ESTAR EN EL MUNDIAL”

Piensa que, desde la temporada pasada, la Serie A era la liga más distinta en cuanto a estilos de juego. “Cuando el año pasado veías un Atalanta-Nápoles, por ejemplo, estabas ante un partido muy rico. Propuestas diferentes, los entrenadores intentaban anularse entre sí incorporando elementos nuevos en cada partido... El problema que creo que tiene la competición como tal, es que el nivel medio de los futbolistas (y más, después de haber perdido a estrellas como Cristiano Ronaldo o Lukaku) no es súper élite, y por eso creo que todavía están lejos de competir con la Liga o la Premier, pero, poco a poco, va avanzando”.

La solución que propone es invertir en buenos entrenadores, si no hay tan buenos jugadores, para que ellos permitan crecer en lo táctico. “Por otro lado, la selección de Roberto Mancini empieza muy bien la Eurocopa, con una propuesta muy proactiva, muy atractiva... Pero, cuando llegan las rondas decisivas, parece que vuelve un poquito a la esencia italiana, que yo creo que también es importante que no se pierda porque nunca sabes cuando vas a tener que tirar de repliegue. Y la prensa italiana estaba muy orgullosa de ello durante la Eurocopa. Te digo yo que un italiano te firma jugar con un ‘Catenaccio’ y estar en el mundial de Qatar”.

En cualquier caso, varios son los especialistas que opinan que Italia debería “europeizarse” en cuanto al ritmo de juego. Fabio Capello, mítico entrenador italiano, en sus análisis para la cadena inglesa Sky Sports, admite que, en la liga italiana, el tiempo que hay entre que un jugador recibe el balón y le llega la primera presión en mucho mayor que en el resto de Europa, cosa que, a su parecer, se ve reflejado en los partidos de Champions de los equipos italianos.

Brasil. “En Sudamérica el fútbol es más de la calle”, afirma Paco Mariscal. “Salen jugadores, como se suele decir, más cancheros, por motivos, sobre todo, de la sociedad: más problemas económicos, países menos desarrollados, los niños pasan más horas fuera de casa jugando al balón...”. Admite que a Brasil se le puso ese tópico del “Joggo Bonito”, que, aunque lo vea muy trillado, “está bien dicho”, porque piensa que ellos son gente, de por sí, muy alegre, que viven la vida de una forma peculiar y todo eso lo trasladan al deporte y, en concreto, al fútbol.

“Tenemos ejemplos históricos como la Brasil del 82’. Y no solo el combinado nacional: CR Flamengo, SE Palmeiras, CR Vasco da Gama... Cualquier equipo que haya tenido repercusión se definían por eso, por jugadores muy técnicos, muy habilidosos, de querer siempre la pelota, mucha libertad, valentía posicional... También, muchos han jugado a fútbol sala, y eso puede haber hecho que predomine la técnica por encima de cualquier cosa”.

“Curiosamente, la selección de Brasil fue un poco más tardía que la de otros países de Sudamérica, pero sobre el final de la década de 1910 ya había un estilo brasileño diferenciado. Hay un artículo de un diario de Sao Paulo, de 1919, que habla del estilo brasileño y lo compara con el británico, afirmando que les parecía demasiado poco directo, porque ellos pensaban en hacer gol de una forma mucho más urgente”. Para ello, tiraban desde fuera del área, cosa que los británicos no hacían, pues respetaban una máxima de tener que acercarse lo máximo posible al arco para aumentar las posibilidades de que un disparo terminase en gol. “Los brasileños no tenían esa linealidad, sino que, si querían tirar desde 40 metros, lo hacían. Ese estilo todavía se ve hoy en el fútbol brasileño, y eso viene de hace ya cien años”, comenta Kundera.

Uruguay. Kundera habla también del origen y evolución del fútbol uruguayo. “En un principio, en el siglo XIX, aprenden de la primera oleada de inmigrantes aficionados británicos que practican “dribling game”. Luego, eso se va desarrollando y comienza a haber jugadores criollos para primeros del siglo XX que jugaban un fútbol latino (una evolución directa de ese fútbol aficionado). Y digamos que esta segunda oleada ya tiene más herramientas técnicas”.

El mito es que un escocés llegó desde un club de Argentina a jugar en Peñarol, que era el

equipo del ferrocarril. Este viajante había visto y aprendido fútbol profesional británico, era mediocentro de la época y propuso cambiar el estilo de juego y comenzar a jugar más parecido al fútbol profesional británico.

Para 1908-1909, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, comenzaron a hacer torneos entre ellos, para los que se monta una selección uruguaya, basada en los principios de ese Peñarol, sostiene Kundera. “Ese estilo fue creciendo durante toda la década de 1910, hasta que, en 1920, estaba al mejor nivel del mundo en cuanto a sofisticación y jugadores. Por eso ganan tres mundiales seguidos. Luego, Uruguay decide no ir a los otros mundiales, comienza la II G.M. y hay un periodo de aislamiento, en el cual sigue evolucionando”.

Así, confiesa que pronto comenzó a crear una madurez táctica competitiva que ponía un foco importante en la defensa y el arte de competir, con el lema “el bazar adelante y la ferretería atrás”. Sobre esa base, hoy en día, (y en los últimos años), hay una Uruguay física, luchadora, que practica un fútbol muy rocoso a la vez que directo.

Alemania. “Alemania es otro país que ha cambiado mucho su concepto futbolístico. Siempre había sido de un fútbol muy definido. Equipos muy compactos, 4-4-2, centro lateral, segundas jugadas, salir en largo, pocos riesgos en salida y elaboración para ser compactos y organizados y encajar poco... Y eso ha cambiado. La nueva escuela de entrenadores jóvenes es muy rica desde el punto de vista táctico y estratégico”. Según Álex Delmas, se están viendo unos equipos que siguen siendo bastante organizados y sólidos, pero con un potencial ofensivo muy grande.

“Si analizamos al Bayern Múnich, al RB Leipzig, Borussia Dortmund... Son equipos que presionan y se organizan muy bien tanto con balón como sin él. Aunque, insisto, tenemos que dejar de contemplar el fútbol como algo muy delimitado en función a países. Cada país tiene su base, sus patrones típicos e históricos que le da la cultura y la formación, pero con muchas, cada vez más, pinceladas de otros países y sociedades”, analiza el periodista y exfutbolista catalán.

Francia. El juego francés, para Delmas, es una combinación entre el estilo combinativo que llega desde España y uno un poco más físico que le llega desde Centroeuropa. “Es un fútbol que cuenta con muchos jugadores de procedencia africana con prestaciones más físicas y, en base a ello, también se fomenta mucha ida y vuelta, jugadas verticales, mucha contra... Pero también tiene momentos de combinación. Es un mix”.

Países Bajos. “En los Países Bajos, durante más cantidad de tiempo, ha predominado el 4-3-3, el fútbol con extremos y jugadores muy técnicos de medio campo en adelante”, define Alberto López Frau.

Portugal. “Portugal está muy mezclada, pero si tuviera que definirla con una palabra, sería talento. El jugador portugués ha sido históricamente muy talentoso, muy influido por Brasil y los brasileños”, aclara López Frau.

Estados Unidos. El fútbol actual de Estados Unidos acoge influencias de muchos estilos actuales, ya que la mayoría de los entrenadores de los equipos de primer nivel se han formado en otro fútbol. “Tiene menos tradición en este sentido, porque ha sido un deporte que no se ha desarrollado tanto culturalmente”, dice Paco Mariscal. Es un país que está aún en un proceso de desarrollo en cuanto a estilo futbolístico.

Países nóridcos. Un factor muy importante en estos países, atendiendo a las declaraciones de Mariscal, es el clima. “La mala climatología provoca que los niños sólo se desarrollen en academias, y, quieras o no, el fútbol, muy probablemente, sea más ‘etiquetado tácticamente’, porque es más teoría que práctica, o tiene un desarrollo mayor de los conceptos, más allá de lo que es el uso del balón”. Es decir, sería uno diametralmente opuesto al brasileño.

Esto del estilo de juego por países puede ser una gran referencia para descifrar la interrogativa que ha rodeado siempre a los futbolistas que rinden muy bien en un país y en otro no tanto. Luismi, mediapunta del Antequera CF, opina que es una cuestión de adaptación, de estar con o sin su familia, del clima... “Son muchos factores los que intervienen”.

Una conclusión clara que se ha podido vislumbrar de este apartado es la importancia que tiene el fútbol formativo para el desarrollo futbolístico de un país hasta categorías profesionales. Por eso, hay que darle el mérito que se merece a los entrenadores que forman a los futuros futbolistas de la nación.

Antonio Gómez piensa que un punto muy importante (si no el que más) en el fútbol base, es saber lidiar con el vestuario y formas a los chicos, principalmente, como personas. “Hay que conocerles bien, saber en qué estado de ánimo llegan al entrenamiento, su situación familiar, preguntarles por el colegio, los amigos... Para llevarlos bien y saber cómo actuar en base a ello. Además, también tiene que controlarse el estado de ánimo de uno mismo, porque un mal gesto, una palabra... Lo notan”.

Para formar a un jugador tácticamente, “la clave es entrenar mucho y repetir movimientos y jugadas una y otra vez, para que así empiece a asimilar las acciones y realizarlas automáticamente en los partidos: permutas, cambios de juego...”.

Antonio da mucha importancia a los ejercicios de rondo. “Parece una tontería, pero es algo muy importante. Mejoran la capacidad de encontrar al hombre libre, de jugar en espacios reducidos... Luego, está la parte del posicionamiento. Los jugadores deben tener claro qué sitio ocupar en todo momento, entonces hay que entrenar para que sepan encontrar, dentro del campo, el espacio libre y ocuparlo sin tapar a otro compañero ni tapar una línea de pase que no le corresponde”.

El pasado, como bien se ha demostrado durante este reportaje, está escrito. El futuro, en cambio, nadie lo sabe, aunque se puede intuir. Si una cosa ha quedado clara durante estas páginas es que, al final, todo se repite en el mundo del fútbol. Con matices adaptados a los contextos de cada época, pero siempre da la vuelta y vuelve al punto de origen. ¿Qué intuyen los especialistas en periodismo deportivo y análisis táctico que pasará en los próximos años?, ¿Volverán los mediapuntas?, ¿Se pondrán de moda las delanteras de cinco como en los 50’?, ¿Adoptará Italia un “neocatenaccio” ?, ¿Adquirirá nuevos roles alguna posición en el campo?, ¿Desaparecerá alguna o surgirán nuevas?