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Actualizado: 28 sep 2022 / 15:47 h.
  • Nuevas dudas sobre el incendio intencionado de un bar en Madrid

Pese a que la Policía da por esclarecido el caso de la explosión del bar «La Oficina 28» en el distrito madrileño de Carabanchel, culpando a la responsable del negocio por haber inducido a dos jóvenes a quemarlo para cobrar el seguro, nuevas pruebas arrojan incógnitas, por lo que será clave el análisis de los móviles de los implicados.

El volcado de los teléfonos de la fallecida Daniela, del chico que resultó herido en la explosión, Tito, y de la responsable del bar, Laura, ya fue solicitado por la Policía y se prolongará durante semanas tras la autorización del juzgado que instruye la causa, según informan a Efe fuentes cercanas a la investigación.

En ese meticuloso estudio de los mensajes y las llamadas entrantes y salientes de los involucrados saldrán a la luz, en caso de existir, las comunicaciones con las que se diseñó un plan que, según nuevas pruebas incorporadas al procedimiento, podría no estar motivado por la intención de Laura de destruir el local y cobrar la indemnización del seguro.

Y es que la póliza que la responsable del bar tenía contratada con la aseguradora Mapfre sólo cubría los daños en el género del negocio, es decir, en las bebidas, alimentos y otros enseres que se almacenaban en el establecimiento, mientras que el propietario del local y arrendador era quien pagaba el seguro del mobiliario y la maquinaria a la empresa Allianz.

Así, el dueño del establecimiento podría recibir una gran cuantía de dinero en compensación por los destrozos que provocaron la explosión y el incendio en el bar, y Laura sólo tendría la posibilidad de ingresar una pequeña cantidad por los productos que quedaron calcinados, detallan las fuentes.

Y es que los peritos de Mapfre han evaluado los daños y las circunstancias en las que se produjo el suceso el pasado 6 de septiembre y finalmente la aseguradora ha decidido no personarse en el procedimiento judicial al entender que no existe un móvil económico que causara un perjuicio a la empresa.

Durante las inspecciones que se realizaron en el local en los días posteriores a los hechos, un perito de Mapfre encontró entre los restos calcinados el candado roto del establecimiento, el cual determinó, según declaró ante los investigadores de la Policía, que había sido cortado con una cizalla.

La defensa de Laura, ejercida por el abogado Víctor Joel Salas, apunta a Efe que este indicio, no recabado en un primer momento por los investigadores, pone en duda la implicación de la responsable del negocio, ya que era la única poseedora de un juego de llaves del bar y se las hubiera entregado a Daniela y Tito en caso de haber planificado la explosión.

Daniela, de 23 años, falleció 30 horas después de presuntamente haber provocado el incendio junto a su amigo Tito, por las graves quemaduras que sufrió en el 90 por ciento de su cuerpo. Su acompañante sigue recuperándose de las heridas en el hospital de Getafe en calidad de detenido.

Por su parte, Laura fue arrestada tras la declaración de varios familiares y allegados de Daniela, quienes aseguraron con sus testimonios conocer la intención de la responsable del negocio de quemarlo para cobrar la indemnización del seguro.

Ahora, la defensa de Laura estudia la posibilidad de que detrás de este suceso se halle un «móvil sentimental», ya que al parecer Daniela y Laura tenían una relación muy estrecha, y la fallecida, según esta parte, quería que la responsable del local trabajase junto a ella en un establecimiento de hostelería que iba a abrir su familia.