Facebook Twitter WhatsApp Linkedin Copiar la URL
Enlace copiado
El autor es ninguno
Actualizado: 12 feb 2024 / 20:11 h.
  • Imagen de archivo del PCT Cartuja. / El Correo
    Imagen de archivo del PCT Cartuja. / El Correo

La compañía Netmore España ha desplegado la tecnología LoRaWan en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja (PCT Cartuja), en Sevilla. Se trata del primer parque en España que dispone de cobertura de esta tecnología.

LoRaWan impulsa y facilita el uso de Internet de las Cosas (IoT) a las empresas que lo implanten, ya que permite a las empresas monitorizar de manera constante los datos que le interesen, como la medición de la productividad y eficiencia o el análisis de datos como la seguridad o el consumo, según explica la compañía en una nota.

De esta manera, Netmore ofrece a las empresas con sede en el PCT Cartuja un nuevo sistema tecnológico que contribuirá a implementar las actuaciones a favor de la sostenibilidad y ahorro energético.

El uso de LoRaWan se aplica a la conectividad de cualquier dispositivo, como la lectura a distancia de los contadores digitales de agua o gas, la monitorización de confort de los espacios (temperatura, humedad y luminosidad), sensorización para el control de la calidad del aire, monitorización de espacios seguros (desde salas completas a espacios reducidos que contienen información o material de valor), detección de personas, ocupación de espacios de trabajo o de ocio, gestión de flotas, riego inteligente, alumbrado público, gestión de residuos o temas de monitorización de gestión energética, entre otras muchas aplicaciones. En definitiva, todas aquellas funcionalidades que requieren de envío de datos en tiempo real para una gestión eficiente.

Hablar de IoT es hablar de la conectividad entre objetos. En este contexto, existen diferentes protocolos que permiten dicha comunicación entre objetos, pero, a día de hoy, LoRaWan es la única tecnología que cumple con todos los requisitos que exige cualquier proyecto IoT: permite la conectividad a larga distancia; se trata de una conectividad segura, mediante triple encriptación; permite el envío bidireccional de pequeños paquetes de datos; el consumo eléctrico es mínimo, lo que evita el problema recurrente del consumo de batería de los dispositivos; es la única tecnología de bajo consumo capaz de geolocalizar con precisión en outdoor e indoor; genera mayor independencia de los proveedores de tecnologías; y tiene unos costes muy inferiores, ya que no utiliza frecuencias de licencia.

La posibilidad de disponer de conectividad LoRaWAN ha cambiado: existen propuestas a través de redes públicas que dejan la inversión necesaria para su generación y la gestión de estas redes a las empresas especializadas; y la generación de ofertas a través de redes públicas no sólo mantiene viva la opción de desplegar redes privadas, sino que habilita otro formato de implantación de redes LoRaWAN: las redes público-privadas. Las administraciones públicas, beneficiarias de subvenciones europeas para la puesta en marcha de procesos de digitalización del agua, podrán abordar la inversión en la infraestructura, delegando o contratando la operativa de red en operadores profesionales.

Los dispositivos IoT(Internet de las cosas en inglés) y su protocolo de conexión LoRaWAN siguen expandiéndose por todo el mundo. A finales de 2022 ya se contabilizaban más de 14.400 millones de dispositivos IoT conectados y se espera que la cifra aumente hasta los 27.000 millones para 2025. Netmore tiene conectados actualmente más de un millón de dispositivos en el mundo.

Muchos de estos terminales se encuentran en lugares rurales o remotos que carecen de redes de conectividad tradicionales, pero el desarrollo de la tecnología, y más concretamente del sistema de largo alcance y baja potencia LoRaWAN, permite que puedan conectarse a internet. Y este es otro factor para tener en cuenta.

La tecnología incrementará la competitividad de los territorios (otro de los aspectos imprescindibles del proceso de digitalización: la vertebración territorial), ya que supondrá un aumento en la oferta de conectividad en un determinado territorio, beneficiándose de ello las administraciones públicas, las empresas que prestan servicios públicos, empresas del entorno y los ciudadanos en general.