martes, 22 octubre 2019
13:48
, última actualización
La vida del revés

Estamos en guerra y no nos hemos enterado

09 oct 2019 / 07:21 h - Actualizado: 09 oct 2019 / 07:28 h.
  • Estamos en guerra y no nos hemos enterado

Ni siquiera las guerras son lo que eran. Al menos en las que nos vemos involucrados de forma directa los occidentales. Es verdad que se producen combates y bombardeos convencionales, cada día, en algunos puntos del planeta. Eso es verdad y, por ejemplo, en Siria siguen muriendo niños, ancianos, mujeres y hombres, cada día.

Pero las guerras en occidente, en esa parte del mundo en la que hemos olvidado que el resto del mundo existe, ya no son lo que eran. De hecho, estamos inmersos en una guerra de dimensiones catastróficas y no nos hemos dado cuenta.

Donald Trump, que tiene aspecto de bufón aunque de tonto no tiene un pelo, ha puesto en marcha la maquinaria de guerra más sofisticada de la historia de la humanidad. Los nuevos ejércitos son eso que conocemos como índices económicos, aranceles, prima de riesgo, deuda pública... Trump ha decidido comenzar una guerra con la que quiere proteger los intereses de los Estados Unidos y destrozar las economías que pueden hacer sombra a su país. Es decir, las economías del resto del mundo.

Esto podría parecer un chiste si no tradujésemos a euros la repercusión de esta juerga económica: 637.000.000.000 euros; sí, seiscientos treinta y siete mil millones de euros es lo que va a costar la bromita. Es decir, la economía mundial se va a convertir en una tortura para todos los países del mundo. La más que probable recesión económica nos estrangulará las cuentas en los hogares, en las empresas y en las instituciones del Estado. Y eso significará mayor deuda pública, mayor tasa de paro, menor consumo privado, desplome de las exportaciones, falta de crédito privado... Un festival de luz y de color.

La nueva directora del FMI, Kristalina Georgieva, lo ha dejado bien claro. Pero nadie parece ponerse nervioso. Aquí seguimos dedicados a nuestras cositas, a nuestras elecciones, a nuestras encuestas y a nuestras bobadas diversas que tan felices nos hacen. Pues nada, nada.


  • 1