viernes, 27 marzo 2020
14:01
, última actualización

Florido y hermoso

27 abr 2018 / 20:37 h - Actualizado: 27 abr 2018 / 22:01 h.
"Pareja de escoltas"

Anoche pronunció en la Catedral, ante la Hiniesta Gloriosa, el Pregón de las Glorias un eterno chaval de grandes bondades, de enciclopédicos conocimientos que superan –a veces es su problema– los de los entrevistados en sus reportajes. De literatura propia y suficiente de quien ha leído mucho, en este mundo de ripios tentadores. De leales y detractores, como todos los que aportan algo. Y de corazón sincero y niño que solo abandona para defenderse de los colmillos retorcidos. Lo de su Pregón de anoche lo catalogaría como uno de esos momentos cabales de este año cofrade: quién se va a merecer mejor las cosas que aquel a quien más ilusión le hace y más empeño le pone. Tal vez podía haber sido antes, tampoco le llega tarde. Pero en sus hombros encajaba aun con más medida hechura que su chaqué, esta primavera cuyos espacios etiquetan las fiestas y las liturgias cuando ya de por sí se reconocerían en los aromas de las diferentes flores de cada mes. Este Mayo que, vencidos los naranjos de Abril, pendientes todavía los nardos, jazmines y damas de noche del verano, se puebla de otros aromas suyos, más espesos y lácteos, más visualmente vivos y chillones entre los robustos verdes de los jardines. Este Mayo al que esas flores le sobreescriben el anagrama del nombre de María con forma de picudas alas de mariposa y parecida caligrafía. Este Mayo que entra, tan florido y hermoso como el texto con que supo describirlo Juanma Labrador anoche.


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