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La vida del revés

Padres, madres, salgan del armario

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08 nov 2021 / 12:15 h - Actualizado: 08 nov 2021 / 13:18 h.
"Opinión","La vida del revés","Homofobia","LGTBI"
  • Padres, madres, salgan del armario

Un tribunal militar ha juzgado y condenado a cuatro guardias civiles por insultar a otro agente utilizando expresiones homófobas. El acoso fue tan brutal que el agente tuvo una crisis de ansiedad que le obligó que darse de baja del servicio. A día de hoy, no ha regresado a su puesto. Este grupo de guardia civiles, que son una verdadera vergüenza para el cuerpo así como todos los mandos que miraron a otro lado sabiendo lo que estaba pasando, dijeron cosas como «Arriba España y muerte a los maricones», «los maricones no deberían estar en la Guardia Civil» o»prefiero un hijo muerto o drogadicto que maricón».

¿Cómo se van a perseguir los delitos de odio y homófobos si dentro de la Guardia Civil o de la Policía Nacional podemos encontrar sujetos como estos? ¿Cómo un gay o una lesbiana van a ir hasta el Cuartel de la Guardia Civil o a la Comisaría de Policía si saben que se pueden encontrar con alguien que le considera de esa forma? ¿Cómo es posible que estos individuos formen parte de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

Lo he dicho mil veces. Lo voy a volver a decir: soy hijo de militar, hermano de militar y padre de militar. Todos ellos excelentes militares de carrera. Y, además, uno de mis hijos es gay; mezcla que parece imposible y que se produce. Sé que mi hijo es gay desde el primer momento (desde el día que le cogí de la cuna, desde su primer día de vida), he sentido verdadera admiración por él, por su forma de no ocultar su condición sexual, por una inteligencia privilegiada que le permite ser brillante en todos los ámbitos en los que se mueve, desde el primer momento. Me hace sentir orgulloso su bondad y su forma de interpretar la vida.

Que alguien diga que prefiere un hijo muerto a un hijo gay le convierte en una bestia (seguramente ninguno de estos mequetrefes son padres), les convierte en un gilipollas. Así de sencillo. El mensaje homófobo, la lucha contra la tolerancia o presumir de ser muy machote insultando a una lesbiana o a un gay, te convierte en un ridículo.

Creo que ya ha llegado la hora de que los padres y madres salgamos del armario para confesar que estamos muy orgullosos de nuestros hijos, de todos, de los heterosexuales y de los homosexuales o de los que vivan cualquier otra orientación sexual. Los padres y madres debemos comenzar a presumir de tener en casa chicos y chicas normales y corrientes, trabajadores, tiernos, cariñosos y valientes. No se me ocurre una situación más difícil de superar que proclamar a los cuatro vientos que eres gay sabiendo que las oportunidades en todos los ámbitos van a ser menores. Solo por eso les debemos un apoyo incondicional.

Me siento muy orgulloso de ser padre de un gay porque me siento orgulloso de ser padre de cualquiera de mis hijos... orgulloso de mis amigos, de los hijos de mis amigos o de mis familiares. Muy orgulloso y no pienso dar un paso atrás. Orgulloso hasta el final. No quiero que mi hijo pueda pensar que un solo minuto de mi vida he dudado de su grandeza como persona. Ni un solo minuto.


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