El alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, ha manifestado este jueves que el Ayuntamiento hispalense está “a la espera de un contacto específico” con el nuevo hermano mayor de la hermandad de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, para abordar el acuerdo plenario que reclama que la basílica de la hermandad deje de acoger los restos mortales del general golpista Gonzalo Queipo de Llano.

Así lo ha manifestado el alcalde hispalense en rueda de prensa, después de que a mediados del pasado mes de noviembre, José Antonio Fernández Cabrero se proclamase nuevo hermano mayor de la hermandad de la Macarena al ganar las elecciones celebradas por la cofradía para renovar su organigrama.

“Estamos a la espera de un contacto específico sobre ese tema con el nuevo hermano mayor”, ha dicho concretamente Juan Espadas, toda vez que el antecesor de Fernández Cabrero, Manuel García, manifestaba el pasado mes de julio que había puesto en manos de los “servicios jurídicos” de la hermandad los escritos remitidos desde el Ayuntamiento de Sevilla, a cuenta del citado acuerdo plenario.

“Está en manos de la asesoría jurídica. Si nos dicen que hay que quitarlo se quita y si no hay que quitarlo, no se quita”, aseveraba el pasado mes de julio el entonces hermano mayor de la hermandad de la Macarena Manuel García, toda vez que según ha expuesto este jueves el alcalde hispalense, en los últimos tiempos no ha habido “ningún avance” en la materia y el Consistorio prevé celebrar “un contacto específico” con el nuevo hermano mayor, para tratar el asunto.

EL ACUERDO PLENARIO SOBRE QUEIPO DE LLANO

Y es que hace aproximadamente un año y medio, el pleno del Ayuntamiento aprobaba una moción promovida por IU-CA, condenando el golpe de estado militar del 18 de julio de 1936, repudiando al general Queipo de Llano y rechazando que sus restos sigan enterrados en la basílica de la Macarena, al constituir “una clara ofensa para los familiares de las víctimas del franquismo y para los demócratas”.

La moción fue aprobada de forma unánime en todos sus puntos, salvo el relativo a sacar de la basílica de la Macarena los restos de Queipo de Llano, un punto que contó con el voto contrario del PP y la abstención de Ciudadanos.

Después de dicho acuerdo, recordémoslo, el Gobierno local socialista anunciaba su intención de enviar cartas al Arzobispado y a la hermandad de la Macarena respecto al contenido de las leyes estatal y autonómica de memoria histórica, y las obligaciones que de ellas derivan para las entidades privadas. Juan Espadas, eso sí, matizaba después de que los “contactos” institucionales con el Arzobispado y la hermandad de la Macarena estaban destinados a la materialización del mencionado acuerdo plenario por la vía del diálogo y el consenso.

Del mismo modo, y a cuenta de las obligaciones estipuladas por las leyes estatal y autonómica de memoria histórica, el alcalde advertía de que mediaban “distintas interpretaciones sobre lo que se puede considerar como un lugar de culto público, en lo que evidentemente es una propiedad privada”, en referencia a la basílica de la Macarena.