domingo, 20 junio 2021
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Sevilla salda su deuda con Joselito El Gallo

La Hermandad de la Macarena inaugura el monumento al que fue considerado ‘Rey de los matadores’ delante de la basílica de la Esperanza, la devoción de su vida

06 jun 2021 / 09:38 h - Actualizado: 06 jun 2021 / 09:57 h.
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  • Fotos: Álvaro Heras
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Joselito ya se eleva –fundido en bronce- delante de la basílica de la Macarena, 101 años largos después de su trágica muerte en Talavera. Sevilla le debía una; su hermandad, de alguna manera, también. Lo ha repetido hasta la saciedad José Antonio Fernández Cabrero, hermano mayor de la cofradía de la Madrugada sevillana: la corporación de hoy no se puede entender sin la decidida influencia de este grandioso torero, el mejor de su tiempo y de todos los tiempos, que además fue rendido devoto, hermano y oficial en la junta de gobierno de la Hermandad de la Macarena en la que también ejerció como precursor de su labor asistencial.

La escultura de Manuel Martín Nieto, después de vencer no pocos vericuetos burocráticos y distintas peripecias que han retrasado su inauguración, ya puede contemplarse por todos en la plaza que lleva el nombre de la Esperanza Macarena. Lo hace delante de otro monumento –el del diseñador Rodríguez Ojeda- que formó un binomio creativo de devocional con el torero de Gelves, que no dudó en torear –siendo aún novillero- para sufragar la corona de oro que se le impuso a la Virgen el Viernes de Dolores de 1913; que se trajo de París las famosas mariquillas de cristal verde; que sufragó las corazas de la Centuria; los primitivos candelabros de Seco Imberg; que regaló el doblón de oro; que prestaba la primitiva Virgen del Pilar para la delantera del paso; que llegó a preguntarle a Juan Manuel –en la última madrugada de su vida- cuánto valían doce varales de oro...

Una nueva marcha

Esos doce varales de oro son los que dan título a la última marcha firmada por el teniente coronel Abel Moreno, dedicada al torero y que fue interpretada por la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla. Su estreno se verificó en el interior de la basílica. Sin solución de continuidad llegaba el momento más esperado: el descubrimiento de la escultura de Manuel Martín Nieto que ha sido sufragada en base a una suscripción popular abanderada por la Hermandad de la Macarena. Antes se había rubricado la cesión de la escultura por parte de la corporación de San Gil al Ayuntamiento de la ciudad. Fernández Cabrero y Juan Espadas estamparon sus firmas en el documento que, de alguna manera, servía para cancelar la deuda de Sevilla con una de sus figuras fundamentales. Juntos, finalmente, retiraron la tela de damasco que velaba la escultura que ya forma parte del patrimonio monumental de la ciudad.

La escultura de Manuel Martín Nieto está basada en una conocida fotografía tomada el 26 de octubre de 1913 en Valencia, fecha en la que Joselito se encerró con seis toros de Guadalest para clausurar su primera temporada completa como matador de toros y que coincide en el tiempo con la fundamental coronación popular de la Macarena, bisagra de tantas cosas. Pero, más allá de la imagen –obra del fotógrafo valenciano Martín Vidal Romero- merece la pena detallar las licencias del escultor en una figura que incluye originales bordados ideados por Manuel Peña en el traje recamado de alamares de chorrillo largo. La montera también hace un guiño al presente, sustituyendo moritas y cordoncillos por nombres propios de la vida del torero grabados sobre el bronce. Pero hay más detalles para el recreo, como el busto de la Virgen de la Esperanza en la esclavina del capote de paseo, la minuciosidad de los detalles, el escudo de la corporación en el forro dela montera...

Intervenciones e invitados

“Un acto de justicia con este hermano macareno y ciudadano ejemplar”, así calificó el Hermano Mayor de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, la erección de este monumento. Manuel Martín Nieto, su autor, lo definió como “el último paseíllo hacia la gloria macarena”. Y así lo corrobora la inscripción que campea en su pedestal: “A José Gómez Ortega, ‘Joselito El Gallo’, hermano macareno ejemplar, rey de los toreros y héroe del pueblo, comprometido con los más desfavorecidos, generoso benefactor de esta Hermandad y del barrio de la Macarena, y ferviente devoto de la Santísima Virgen de la Esperanza. La Hermandad de la Macarena en reconocimiento y gratitud perpetuos”.

Entre las autoridades e invitados se encontraban la Consejera de Cultura y Patrimonio de la Junta de Andalucía, el Rector de la Universidad de Sevilla, el Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, los portavoces municipales de PSOE, PP y Ciudadanos, así como el Teniente General Jefe de la Fuerza Terrestre en Sevilla, representaciones de las Hermandades del Gran Poder, Los Estudiantes, Polígono de San Pablo, Santa Genoveva, Sacramental de San Gil, Carmen de San Gil y Rocío de la Macarena además, no podía ser menos, de los matadores de toros Víctor Puerto, Juan Ortega y Lama de Góngora.

Fue el escultor, Martín Nieto, el que puso la nota más emocionante dentro de las intervenciones destacando el papel jugado por el hermano mayor y el mayordomo de la Macarena, José Luis Notario en el buen fin de la iniciativa. Martín Nieto explicó que dicho encargo le había permitido “traer de vuelta a casa a José, a su basílica junto a Nuestra Madre de la Esperanza Macarena”. El escultor, que reseñó el proceso de creación y realización del monumento remachó su intervención con vivas a José y a la Virgen de la Esperanza después de señalar que “Joselito hoy estará más contento en la gloria al estar tan cerca de la Virgen de su devoción”.

Un hermano fundamental

Fernández Cabrero, agradeció a todos los donantes su contribución al monumento, “que significa para los macarenos saldar una deuda de gratitud con quien tanto dio a esta Hermandad y a la ciudad”. “Sin nuestro hermano José la historia de la Hermandad no se comprende. Su figura trasciende lo meramente taurino para desvelarnos a un “hombre bueno”, como lo describiera Muñoz y Pabón; a un sevillano audaz y pionero, adelantado a su tiempo, afanado en cambiar la realidad anquilosada de su profesión y también de su ciudad; a un ciudadano preocupado por la realidad social y ocupado en ayudar a los excluidos y débiles, precursor del concepto de la asistencia social que hoy, 101 años después, seguimos practicando en nuestra Hermandad; a un generoso benefactor de esta corporación, Oficial de su Junta de Gobierno, que dejó su impronta en la cofradía y contribuyó al cambio estético de la misma junto a Juan Manuel Rodríguez Ojeda”, ha afirmado Fernández Cabrero que destacó que la obra no había costado un euro del presupuesto de la corporación de la Madrugada.

Finalmente el Alcalde de Sevilla, Juan Espadas, transmitió a la hermandad el agradecimiento por la cesión de este monumento que “viene a rendir homenaje a un personaje fundamental como Joselito El Gallo, cuya vida y trayectoria están indisolublemente unidas a la historia de la Hermandad de la Macarena y también de la propia ciudad.


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