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Andy Warhol: El arte mecánico, Walter Benjamin y Dadá

Hasta el 6 de mayo, en la tercera planta de la sede de la Fundación La Caixa de Madrid, situada en el Paseo del Prado, el espectador y avisado conocedor del pop-art tienen una cita ineludible con su máximo representante, alguien que junto con Roy Lichtenstein empezó a concebir el arte dentro de la masificación del capitalismo tal y como una vez lo entendimos

03 mar 2018 / 08:48 h - Actualizado: 01 mar 2018 / 10:11 h.
  • Andy Warhol, Self-Portrait, 1986. Acrílico y tinta serigráfica sobre lienzo. Collection of the Andy Warhol Museum, Pittsburgh © 2017 The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts VEGAP
    Andy Warhol, Self-Portrait, 1986. Acrílico y tinta serigráfica sobre lienzo. Collection of the Andy Warhol Museum, Pittsburgh © 2017 The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts VEGAP
  • 2017 Andy Warhol Foundation for the Visual Arts VEGAP, Barcelona TM Licensed by Campbell’s Soup Co. Todos los derechos reservados
    2017 Andy Warhol Foundation for the Visual Arts VEGAP, Barcelona TM Licensed by Campbell’s Soup Co. Todos los derechos reservados
  • Andy Warhol, Silver Liz, 1963. Serigrafía, polímero sintético y acrílico sobre lienzo. Colección Froelich, Leinfelden-Echterdingen
    Andy Warhol, Silver Liz, 1963. Serigrafía, polímero sintético y acrílico sobre lienzo. Colección Froelich, Leinfelden-Echterdingen
  • Andy Warhol: El arte mecánico, Walter Benjamin y Dadá
  • Andy Warhol: El arte mecánico, Walter Benjamin y Dadá

En su célebre ensayo, «El arte en la época de la reproductividad técnica», Benjamin nos hablaba de aura en el arte como algo difícil de definir de primeras. En Andy Warhol tal vez se encuentre este concepto cuasi-místico en Europa complementado por la utilización de múltiples y variados soportes finales, y no tanto por destrezas que lo convierten en un artista original o genial, también de primeras.

Dadá y sus experimentos son su punto de partida, pero nunca de llegada. Para huir de los presupuestos de Marcel Duchamp (que, por otro lado, tanto recorrido tuvieron también en Europa), Warhol se plantea su arte como un juego en el que lo principal es construirse un personaje (el de sí mismo) que le vendrá grande desde el principio. Es un arte, el denominado pop, que plantea unas sui generis relaciones comerciales y donde el espectador tiene un papel más activo de lo que en principio pudiera parecer. Para conseguir todo ello nos retrata a personas por todos conocidos bien a través de los medios de comunicación o de la nueva marginalidad underground que en ese momento se está cociendo en Nueva York y la convierte en cómplice a través de un retrato donde, de nuevo, la repetición estilística se utiliza como si estuviésemos inmersos en La Factory que él mismo fundó. Esta rebeldía ante todo y todos así como su relación con la publicidad le pasaría una enorme factura, llegando a sufrir trastornos afectivos de todo tipo, algo que narra Estrella de Diego en su ensayo publicado por Siruela, «Tristísimo Warhol. Cadillacs, piscinas y otros síndromes modernos», editado en 1999. A través de estos trastornos indisolubles a su mirada del mundo es como Warhol se convierte en genial. Es por ello que independientemente de la técnica, Warhol fue un inventor u hombre del Renacimiento del siglo XX.

Nacido en Pittsburg en 1928, el artista multidisciplinar desaparecía en Nueva York, producto de una serie de complicaciones cardiovasculares tras una operación de vesícula, en 1987. Esta exposición de Caixaforum Madrid cuenta además con el apoyo en la organización del Museo Picasso de Málaga, y a pesar de que no están expuestas películas vanguardistas como «Sleep» (hito que consistió en filmar por vez primera durante ocho horas a una persona durmiendo) los temas principales que le perturbaban, es decir, erotismo, paso del tiempo y muerte, son tratados como decíamos de forma radicalmente novedosa. A lo largo del recorrido de la exhibición encontramos pinturas, esculturas, dibujos, serigrafías, instalaciones, libros, películas, portadas de discos, carteles, revistas, fotografías y hasta un vestido de mujer, entre otros objetos.

Un punto de vista original demuestra en sus dibujos de los sombreros de personas y personajes del imaginario colectivo, destacando el de pirata, Mary Poppins o Scarlett O’Hara, o los también dibujos de pies, destacando «Pies con partitura y ratón» de 1960 ejecutado con bolígrafo negro sobre papel blanco y que representa la escritura del primer acto de una partitura llamada «Vanessa». Conforme se fue introduciendo en el mundo pictórico, sus cuadros sofistican el mundo de la publicidad, y así lo vemos con perfumes, productos de belleza y limpieza,... Llega a utilizar en algún dibujo suelto más el material de pan de oro (invento anterior a la imprenta, para rellenar anatómicamente sus figuras, prueba de ello es «Mano sosteniendo una rama» o «Varón sin identificar»). En «Cesta de Navidad» combina tinta, gouache, grafito y collage, pero no será hasta «Rauschenberg» cuando empiece a utilizar acrílico y serigrafía sobre lino. «Antes y después», ejecutada con caseína y lápiz sobre lienzo, es vista hoy como una autoparodia a la apariencia física como reflejo también publicitario.

En «Tres botellas de Coca-Cola», la serigrafía y el grafito se trabajan sobre lino en estampados llamativos. Las diez «Marilyn» trabajadas sobre papel son una serie de imágenes en que a partir de una foto de la célebre actriz en un periódico aplica sucesivas variaciones cromáticas desde lo que pudiera ser su negativo pintado. También vemos dos autorretratos ejecutados con la misma técnica. El primer retrato sobre lienzo que innova en cuanto a la utilización de tintas planas es el de Liz Taylor.

Entre las esculturas destaca el también ready-made «Brillo Box» o las conocidísimas latas de sopa Campbell, una serie de diez en que percibimos como única diferencia los sabores de cada una de ellas: tomate, pavo, pollo, verduras, pimienta, champiñones, consomé, judía negra, cebolla y guisantes.

En «Single Elvis» vuelca sobre fondo gris al cantante de rock en una película de vaqueros. El «Vestido» resulta tan singular y propio de Ágatha Ruiz de la Prada, como simple en su concepción. «Flores» es otra serie donde combina colores primarios y secundarios de manera magistral. El enorme «Facsímil de Mao» empieza a querer ser un amago de uso del pincel, si bien sin salirse de su estilo.

Warhol utilizó la cámara de cine como hoy todavía se sigue haciendo para presentar a los actores delante del objetivo. Prueba de ello son los inaugurados como concepto por él mismo, «screen tests», entre los que se conservan y llaman más la atención están el de Bob Dylan, Susan Sontag, Allen Gingsberg o Salvador Dalí. Es éste su inicio y entrada en el mundo del underground neoyorkino, que le haría dedicarse con mayor amplitud al diseño de cubiertas de discos (es conocido su trabajo para The Velvet Underground) de música pop, clásica y jazz. Entre los artistas con los que colaboró están Michael Jackson, Aretha Franklin, Diana Ross, Liza Minelli o para orgullo patrio Miguel Bosé (para su disco «Made in Spain»). Sorpresivamente se recopilan también bellas polaroids y fotos en cuadernillos pequeños.

Empieza a mostrar más rotundidad con el lápiz en los retratos de Edward Kennedy, William Tennessee o Arman y mostró la mirada desafiante de Giorgio Armani en acrílico sobre lienzo en fondo violeta. La «Pistola roja sobre fondo gris» juega a su modo con la idea de perspectiva, siendo «Dolar Sign» toda una declaración general de intenciones. La gran mayoría de las obras son encargos realizados para terceras personas. Destacar por último «Los más buscados», un encargo de Phil Johnson en que muestra la ficha policial de un tipo, y deudora en su concepción de los screen tests, en tanto en cuanto se deja ver en ambos una concepción siniestra de la muerte como si tras la cámara se tratase de propiciar la misma (ya sea mediante la celebridad del modelo o su publicidad) como si la cámara o el pincel fuesen esa pistola que nos apunta.

Por último, una serie de retratos en blanco y negro de otros fotógrafos al protagonista de esta historia es el perfecto colofón, destacando sobre todo el trabajo de Richard Avedon y el de Wee-Gee.

Exposición de Caixaforum Madrid que cuenta con el apoyo en la organización del Museo Picasso de Málaga. A pesar de que no están expuestas películas vanguardistas como «Sleep» los temas principales perturbaban a Andy Warhol, es decir, erotismo, paso del tiempo y muerte, son tratados de forma radicalmente novedosa.

Serie de imágenes de Marilyn Monroe en que a partir de una foto de la célebre actriz en un periódico aplica sucesivas variaciones cromáticas desde lo que pudiera ser su negativo pintado. / El Correo

Sus cuadros sofistican el mundo de la publicidad, y así lo vemos con perfumes, productos de belleza y limpieza. / El Correo


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