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La aventura del misterio

El humanoide de ‘El Condesito’, un caso ovni para la historia

En la perdida memoria del tiempo se esconde uno de esos casos que cautivaron, conmocionaron e hicieron camino en la larga historia de la ufología nacional

05 ago 2018 / 07:00 h - Actualizado: 05 ago 2018 / 17:12 h.
  • Imagen de un OVNI.
    Imagen de un OVNI.
  • Dibujo de El Condesito.
    Dibujo de El Condesito.
  • Flotilla OVNI.
    Flotilla OVNI.

En la perdida memoria del tiempo se esconde uno de esos casos que cautivaron, conmocionaron e hicieron camino en la larga historia de la ufología nacional. Entre llanos y marismas un nombre resuena aún con los ecos de la añoranza del pasado y de su significado en, otrora, épocas pasadas, es El Condesito.

Se llamaba El Condesito a una finca ubicada en la localidad onubense de Rociana que en su apacible calma un día vio quebrantada esa quietud con fenómenos de difícil comprensión: apariciones de luces y objetos misteriosos en el cielo o manifestaciones sonoras de difícil calificación, a tal extremo que los trabajadores de la finca llegaron a abandonar su trabajo ante la presión y el miedo a lo que allí acontecía.

Ante tal situación, nos encontramos, en abril de 1975, un grupo de personas cuyo interés y espíritu de aventura-conocimiento los embarca en una investigación sin precedentes en la búsqueda de aquello que llamamos: Desconocido. Uno de aquellos pioneros del misterio en la región era Manuel Osuna Llorente, profesor rural de la localidad sevillana de Umbrete, de fuerte carácter y marcadas tendencias ufológicas, con él otros históricos hoy de la ufología nacional como Ignacio Darnaude Rojas-Marcos, el inigualable Julio Marvizón, Rafael Díaz, Roberto Pozuelo, Francisco Peláez. José Ruesga Montiel, Helio Contreras o el mismísimo Antonio José Alés, director del conocido espacio de la Cadena SER en la década de los 70 Medianoche.

La situación en la finca se hacía por días insoportable e insostenible y en ella estos investigadores pudieron grabar hechos que pasarían a la historia de forma inquietante... Uno de sus protagonistas se manifestaba así, es Antonio José Alés: «Una noche se vio un gran destello en el cielo que nos emocionó. Las cámaras lo captaron, el destello en su máxima intensidad, duró unos segundos, pero los efectos residuales luminosos se mantuvieron unos minutos y poco a poco se fueron diluyendo, y fue entonces cuando se advirtieron dos pequeños puntos luminosos, uno se diluyó de inmediato y el otro, que se mantuvo algo más, se fue elevando poco a poco hasta adquirir una extraña forma, primero, de aspecto fetal. Posteriormente tomó el aspecto de un astronauta, hubo tiempo de hacerle una fotografía y se alejó...» Aquella experiencia marcó ya el devenir de futuras investigaciones, Manuel Osuna lanzó la hipótesis de una «nave» sobre Sanlúcar de Barrameda que habría lanzado un holograma para avisar a los observadores de lo que sucedería sobre la finca...

El equipo de Manuel Osuna también fue innovador en su época y gustaba de usar o hacer fotografía con película infrarroja para tratar de captar por ese medio aquello que el ojo humano no es capaz de ver, era «fotografiar lo invisible» como le gustaba decir. Una de esas noche algo insólito ocurrió que no descubrieron hasta revisar en sus domicilios el material de la investigación: en una de las fotografía realizadas con película infrarroja se distinguía perfectamente lo que parecía ser el rostro de un desconocido frente al objetivo, alguien, que a decir de los testigos, no estaba allí presente y que pertenecía a otro mundo, a otra dimensión o a otro universo desconocido... era la fotografía mítica del caso El Condesito y la que a la postre inmortalizaría este caso para la posteridad en los anales de la ufología nacional.

El rostro, pertenecía a un desconocido de 1,85 metros de altura, con las cavidades oculares claramente marcadas, larga nariz, orejas excesivamente pegadas al «cráneo» y lo que aparentemente se calificó de barba o zona barbada. Aunque se dieron mil explicaciones a esta presunta fotografía de un extraterrestres al final prevaleció la hipótesis más arriesgada y se le pasó a denomina como la «fotografía del extraterrestre de El Condesito. «...Todos llegaron al convencimiento, tal vez llevados a él por la figura dominante de Manuel Osuna y Helio Contreras, que lo visto aquella noche era la prueba irrefutable de la realidad OVNI entre nosotros. A Osuna y Contreras les gustaba pensar que aquel ser captado era un extraterrestre «que se había dejado fotografiar para dejar evidente la prueba de su existencia a aquellos buscadores de OVNIs».

Los fenómenos prosiguieron y también en plenas marismas onubenses, en pleno Coto de Doñana, se pudieron ver luminiscencias que formaban espirales, círculos y otras formas luminosas que dejaban impresionados a nuestros testigos-investigadores. Las investigaciones no eran nuevas en la zona, ya se había investigado y se habían realizado observaciones OVNIs en ella durante el año 1974 (comenzando el 17 de Julio) y a partir de esa fecha siguió en el tiempo y los años.

Más experiencias OVNI

En septiembre de 1975 dentro de El Condesito, cuya propiedad era de Francisco Ferraro Bejarano, se capta algo que llena de estupor a los asistentes... una psicofonía que decía: «Ya-qui» y que entendieron en su ambigüedad como «Ya aquí» o «ya estamos aquí», todo ellos tras ser observados unos objetos luminosos que también fueron calificados aquella noche de misterio y emociones como OVNIs. Igualmente se captaron en aquellos rudimentarios, aunque no exentos de calidad, magnetófonos unos golpes sobre un objeto metálico de no excesiva resonancia... nadie sabía de donde surgieron aquellos golpes que nadie de los presentes pareció haber provocado.

Las sorpresas no abandonaban a este grupo de pioneros y en una posterior visita una nueva voz del misterio es captada por sus magnetófonos, en esta ocasión se capta un vocablo inglés:»Hop» que es traducido equívocamente como «espera, confía y ten esperanza». Incluso hay quien afirma que se grabaron otras psicofonías que decían «Manolo» por Manuel Osuna, como si todos aquellos mensajes e inquietantes fenómenos desconocidos estuvieran dedicados a convencimiento ulterior de Manuel Osuna de la existencia real de todo aquello que había investigado ante su desarrollada enfermedad, era como si algo o alguien lo estuviera premiando por su carrera paranormal en una vida que ya se le apagaba por momentos.

En aquellas experiencias psicofónicas también parecían disponer de un guía o enlace con ese lado desconocido, llamado Oxalc y con claras tendencias argumentales del IPRI o los contactos con el grupo peruano del entonces periodista Juan José Benítez. No puedo olvidar en este apartado que nuestros pioneros también se apoyaron en la ouija como método de contacto, en su convencimiento de que cualquier método es bueno si ese contacto se daba y podían captarlo y demostrarlo, eran otros tiempos, eran otros métodos... Quizás más crédulos pero también menos viciados que los que se dan en la actualidad.

Nuestro lector, en esta guía apresurada por lo más importante sucedido en la onubense finca de El Condesito, podría pensar que el caso tenía y tiene todo aquello que un investigador del misterio, de lo desconocido busca: psicofonías, ouija, mensajes extraños, un guía «el más allá», OVNIs, apariciones extraterrestres y extrañas formas que parecían indicar que las voces del otro lado o los No Identificados estaban iniciando el contacto pero... pero no ,no es todo así, sólo hemos expuesto una parte, una parte que nos muestra lo que consiguieron y captaron aquellos aventureros del misterio que marcaron una senda a generaciones posteriores, con todos sus valores, defectos y virtudes... Sin embargo todo aquello podría ser explicado, todos los fenómenos ocurridos en esta singular finca podrían tener una perfecta y clara explicación que aunque catalogaríamos de «experiencias únicas» lo cierto es que también habría que etiquetarlo como «experiencias racionalmente explicables».

¿Posibles explicaciones?

Y es que los fenómenos luminosos en la zona del Parque Nacional de Doñana en las localidades andaluzas de Huelva, Cádiz y Sevilla son conocidos desde hace décadas, la proximidad de las instalaciones del INTA en Mazagón (Huelva) y las pruebas-experiencias aéreo espaciales que en ella se realizan ha sido causa durante décadas de confusiones con los No Identificados, es hoy día e incluso hay que saber muy bien separar los casos OVNIs en la zona de aquellos que son etiquetados como tales y que realmente son producidos o provocados por las experiencias llevadas a cabo por le INTA en la zona.

Así pues en una época de absoluto secretismo militar en España, en una postrera dictadura en nuestro país y con unos oscuros acuerdos con los EE.UU. en cuestión de cesión territorial para instalaciones americanas en territorio español, pues el recabar información veraz sobre experiencias realizadas en la zona por el INTA o por los aliados norteamericanos era poco menos que imposible o simplemente la negación por parte de las autoridades competentes españolas en dicha materia de cualquier experiencia militar o similar secreta realizada en la zona. Así, y pese a los bueno contactos que me consta que el grupo de Manuel Osuna tenía, no llegaron nunca a obtener esa información veraz...algo diferente en nuestros días.

Hoy día sabemos que la década de los 70 en la zona fue pródiga en la realización de experimentos y experiencias aéreas con lo cual podían ser divisadas y contempladas con facilidad en localidades cercanas, localidades cercanas como... Rociana, justo la ubicación de la finca El Condesito y como en tantas otras ocasiones, las autoridades españolas preferían que se creyera en OVNIs y fenómenos ufológicos o de contacto antes que en pruebas secretas militares, la mascarada era perfecta, el resto se conseguiría con una cortina de negación y silencio, y tal vez con algo de publicidad en medios de comunicación que arengaran ese extraño movimiento que buscaba OVNIs en los cielos españoles, aunque no seré yo quien afirme que esas experiencias en El Condesito podrían estar sujetas a esa explicación aunque no quiere decir que sea la correcta y si, sólo, una conjetura de trabajo.

La misteriosa fotografía

Un punto donde debemos detenernos es en la misteriosa fotografía del supuesto ser captado ante la cámara con película infrarroja y que tanto hizo hablar de ella. Una imagen propiedad –que siempre se olvida citar a su autor y es justa la mención- de Julio Marvizón (la que ilustra el artículo es un dibujo que se basa en ella) y que muestra a un ser, varón aparentemente, con raya hacia un lado, barbado, orejas pegadas al cráneo, cavidades oculares y larga nariz, no se distingue la boca y está desenfocada. Se calcula que la figura captada se encuentra a menos de medio metro de la cámara al estar ubicada al infinito provoca el hecho de su desenfocado. Sea como fuere parece que la famosa fotografía parece deberse a un personificado e inmortal ya curioso en busca del misterio aquella fría noche de los albores del franquismo en España.

Se consiguieron otras instantáneas bastante notables en la finca de Rociana pero el matiz es que los resultados también se debían a una exposición elevada de tiempo que hacía que cualquier detalle se magnificara, ante los resultados, las ganas de Helio Contreras, la ilusión de Manuel Osuna o las, a veces, demasiadas afirmaciones pro HET que se estaban viviendo, dimensionaban el caso a extremos nunca imaginados por aquellos históricos pioneros del misterio y la ufología en España.

A contracorriente...

No sería objetivo si en mi exposición no diera cabida a los más escépticos de éste caso. Ellos manifestaron que el mismo Manuel Osuna, en sus últimos días de vida expresó sus dudas, exceso de ganas por creer y precipitación sobre este impactante caso. Tampoco ayudó demasiado la forma en la que el popular Antonio José Alés -desde su «Medianoche» y posteriormente en obras como «OVNIS en España» (Tribuna de Actualidad), «Alerta OVNI» junto Andrés Madrid (Editorial UVE)- tocó el tema pero que es otro factor importante de su éxito como caso ufológico.

En épocas más reciente, José Miguel Alcíbar Cuello realizó un esfuerzo en el análisis de la fotografía del presunto extraterrestre quedando plasmada en su obra: El Condesito: un viaje al corazón del fenómeno OVNI» (Fundación Anomalía) donde se realiza un análisis fotográfico de la misma y es la fuente de donde muchos inspiran sus trabajos para hablar de este caso, aunque quizás su libro no dijera nada nuevo ni conocido para aquellos que ya habían estudiado en profundidad este apasionante caso.

El caso de El Condesito pasará a la historia como uno de los más importantes e impactantes investigado por aquellos pioneros de nuestra ufología, personas que innovaron en la investigación del fenómeno OVNI más allá de cualquier creencia preconcebida en el fenómeno más importante del siglo XX.


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