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La aventura del misterio

Las casas del miedo en Sevilla

Sevilla y sus misterios, Sevilla y sus casas del miedo, un fenómeno en el que, mientras lee, puede estar sucediendo en su casa...

07 jul 2019 / 07:30 h - Actualizado: 07 jul 2019 / 07:30 h.
  • Las casas del miedo en Sevilla

Sevilla sigue siendo una de esas ciudades eternas aspirantes a cosmopolita anclada aún en el costumbrismo de su gente y el barroquismo de sus calles. Es la dualidad de una ciudad moderna con tanto hilos enlazados a su pasado que sería difícil discernir por la vieja Judería si nos encontramos en pleno siglo XXI o si por el contrario transitamos aún por los avatares del XVI... Aunque el misterio lo podemos encontrar en el sitio más insospechado.

El misterio de la “Casa de las Sirenas”

Quizás las explicaciones para un lugar encantado habría que encontrarlas en el pasado del lugar, un lugar de marcado carácter histórico en Sevilla donde no son infrecuentes las sorpresas para historiadores y arqueólogos, un lugar así es, por ejemplo, la denominada como “Casa de las Sirenas”.

Se encuentra en plena Alameda de Hércules y edificio vinculado a estamentos oficiales del Ayuntamiento de Sevilla como Centro Cívico. Un edificio importante en la arquitectura sevillana, construido en el siglo XIX (1861) al estilo francés rodeado de unos hermosos jardines que junto con “La Casa Rosa” (1881) o la casa del sastres de los Montpensier son los dos únicos edificios afrancesados de la capital hispalense.

La casa pues la construyó Lázaro Fernández de Angulo, el Marques de Esquivel, una de las principales fortunas de la Sevilla de la época. El nombre lo recibe precisamente de dos figuras sirenidas que guardan y velan la entrada... Es en este edificio donde en no pocas ocasiones y en épocas pretéritas no tan lejanas se ha podido ver a un ser etéreo, vestido de época que apresuradamente atravesaba el edificio hacía el antiguo lugar donde se ubicaban las caballerizas. Otros sin embargo habla de la aparición espectral de un niño que gusta de aparecerse en las dependencias de este bello edificio, un niño que llora y que traslúcido se deja ver a todo aquel que se acerca al lugar o tiene el infortunio de toparse cara a cara con este infante de otra época y otro mundo.

Curiosamente fue durante un reportaje sobre casas encantadas, junto al gaditano Pedro Ingelmo, cuando tuvimos el placer de conocer a una persona vinculada al centro que, tras romper esa barrera de frío con el que se recibe la realización de investigaciones o reportajes sobre estos temas fronterizos con la Ciencia, tuvo la amabilidad de atendernos:

“Es complicado hablar de este tipo de sucesos sobre todo cuando desde planos superiores consideran y aconsejan que no es un tema con el que guste relacionar la imagen que se pretende dar, pero si es cierto que se oyen muchas historias sobre este sitio, sobre todo cuando estaba en obras. Aquí vinieron unos personajes de una radio de un pueblo, decían que era de un programa pero me trataron de liar y la mentira quedó de manifiesto, luego leí en una página web lo que habían escrito sobre este caso y me eché a reír, es increíble la poca seriedad, el poco rigor y algunos de los que se llaman investigadores... Pero si es cierto que aquí se han contado todo tipo de historias, desde una aparición de un niño espectral en la zona de las escaleras hasta un fantasma vestido a la antigua usanza que lo ha visto por la parte baja... Es difícil precisar, yo he investigado en el pasado de este edificio y tan solo llegó un poco más allá de 1900, luego todo es bastante difuso, pero tampoco se tienen registradas muertes en el interior del edificio, o al menos no hay constancia de ello, de forma que tampoco se puede explicar satisfactoriamente bajo ese punto de vista. Sea como fuere José Manuel, sé que eres una persona seria, lo demuestra tu capacidad de diálogo, y sé que si cuentas esta historia también contarás mi parte, la parte que desde luego hay que también dar cabida y que es que en este tiempo que llevo aquí de directora, que es bastante, pues no me ha ocurrido nada ni he tenido la oportunidad, la dicha o la desdicha de ver nada anormal o de otro mundo... No he tenido la fortuna pero casi prefiero no verlo, no obstante siempre me ha llamado la atención este tipo de sucesos pero aquí, a mí no me ha sucedido nada...” Y con ello nos dio nuestra querida directora un auténtico recital de conocimientos e historia sobre el lugar y aquella moda victoriana que casi de puntillas pasó por Sevilla, nos ilustró con diferentes paneles fotográficos de la restauración del edificio y nos contó las muchas historias paranormales que en las cercanías se cuenta del edificio pero, en este caso, a ella no le sucedió nada.

Otros en cambio sí han manifestado sus experiencias en su interior, encuentros con lo inexplicable, grabación de psicofonías, visión de seres de otros tiempos y otra vida, experiencias lúcidas en el interior de este edificio cuando apenas era una sombra de su actual aspecto... Una historia que cabalga entre la leyenda y la realidad, una historia que se debate entre el pasado glorioso y efímero de un lugar rescatado de las ruinas para el disfrute de todo aquel que tiene hoy el gusto de visitarlo y ser parte de su activo cultural.

“La Casa de las Sirenas” con historias, experiencias y testimonios que se entrelazan para dar vida así a una visión casi quimérica en un edificio con tradición de encantado.

Las casas del miedo en Sevilla

Los “encantos” del Barrio de Santa Cruz

Es curioso como a veces hay determinados lugares que actúan como poderosos imanes para este tipo de fenómenos, los monasterios y viejos conventos son los más activos en este sentido, así en el convento de Santa Inés se produce una de las más famosas apariciones producidas en Sevilla y recogidas por la Historia y las Letras de esta ciudad. Ocurrió durante una Misa del Gallo, el organista murió cuando estaba tocando una pieza dejándola a medio acabar. Al año siguiente su fantasma volvió a retomar aquellos acordes para concluir la pieza inacabada. Ese organista era Maese Pérez y su historia o leyenda la populariza el poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer.

Daniel Ortiz Mínguez, era un precursor de las investigaciones y sociedades de investigación en Sevilla, a ellos se les debe la fundación en la década de los 80 de la Sociedad Científica “Andrómeda”, con base en el Colegio de Médicos en la avenida de la Borbolla y cuyo principal interés se centraba en la investigación en inmuebles encantados, fenomenóloga ufológica en Sevilla y experiencias cercanas a la muerte. A Daniel Ortiz se le debe la publicación de algunos de sus casos y experiencias en este nuestro diario “El Correo de Andalucía”. La que les vamos a narrar nos la contó al abrigo del calor sevillano del mes de Agosto...

Si sigue caminando más allá de nuestro ayuntamiento y se adentra en el mítico barrio de Santa Cruz les contaremos una historia “oficialmente imposible” sucedida en uno de los bellos inmuebles que jalonan este emblemático barrio. Justo comienza allá donde acaba el mayor templo iniciático de la ciudad: la Catedral. Al salir de ella se encontrará con la plaza de la Virgen de los Reyes, en cuyo centro se encuentra una refrescante fuente y a su derecha el bello palacio arzobispal de Sevilla, no pierda detalle de este edificio. Edificado sobre los restos de un conjunto termal de época romana, la primera edificación se debe a don Remondo de Losana allá por mediado del siglo XIII, sin embargo fue una reforma del siglo XVI la que le da su impresionante aspecto actual cuya vida se centra en torno a dos patios de estilo manierista. Nos llamará la atención su portada de estilo barroco sevillano obra de Lorenzo Fernández de Figueroa y Diego Antonio Díaz en el siglo XVIII, de la misma aparte de sus increíbles adorno destaca el color amarillo albero y rojo sangre de toro tan característico en una ciudad como la que centra el eje y pieza angular de estos relatos sobre la Sevilla más misteriosa.

La calle que se adentra empinada en pleno corazón del barrio de Santa Cruz es la calle Mateos Gagos, si se siente cansado no dude en reponer fuerzas en el bar “Las Columnas”, no hace falta que le indiquemos donde está, lo sabrá encontrar en esta calle... Pues justamente en uno de los recovecos de este barrio, que debe su nombre a la proximidad de la parroquia de Santa Cruz, un claro ejemplo del mudéjar en la ciudad que no debe dejar de visitar y que además fue edificada sobre la vieja sinagoga ubicada en el lugar, con la ocupación francesa en 1811 se destruyó este templo quedando en su lugar la plaza de Santa Cruz, así además aquí estuvo localizada la antigua Judería hispalense. Por desgracia el saber de la comunidad judía en Sevilla cayó en desgracia allá por 1483 y buena parte de su población buscó lugares menos belicosos contra ellos para vivir, la sinrazón no parece haber evolucionado con el paso de los tiempos, ni para unos ni para otros.

Del laberinto que forman sus calles le recomendamos una visita a la plaza de los Venerables así como al Hospital de los Venerables, la plaza de las Cruces o la de Doña Elvira, usada como Corral de Comedias y donde emergió con fuerza el amor imposible de don Juan Tenorio y Doña Inés de Ulloa. En nuestro transitar por sus angostas calles llegamos hasta la calle Lope de Rueda donde encontramos varios edificios señoriales y donde nuestro ya fallecido contertulio nos comentaba que tuvo la oportunidad, en el incomparable marco del Barrio de Santa Cruz, de investigar un impresionante caso poltergeist:

“Acudimos una noche un equipo multidisciplinar de la Sociedad “Andrómeda” y entrevistamos varios veces a lo afectados por aquel duende burlón, queríamos saber si era un fenómeno aislado o si por el contrario había un fenómeno de fantasmogénesis asociado a todo lo que ocurría en el interior. Sea como fuere lo que allí pasaba era impresionante, desde lámparas que se movían solas columpiándose sobre su eje en el techo al estilo del caso Rosenheim que estudiara el parapsicólogo Hans Bender, como desplazamiento de objetos, una ingente cantidad de fenomenología añadida de tipo paranormal como la presencia de olores extraños y putrefactos, grabación de sonidos psicofónicos que pudieron ser enviados a Germán de Argumosa y la constatación expresa de que todos estos fenómenos se debían a hechos inherentes en el edificio”.

De esta forma tan académica el profesor don Daniel Ortiz Mínguez (como gustaba que lo llamaran) narraba su aterradora experiencia en aquel inmueble de este embriagador lugar. Desde luego en primavera, con el aroma de azahar coloreando el ambiente y la tibia temperatura nocturna adornando la ciudad cualquier hecho milagroso puede ser posible.

El sitio más insospechado... El caballito encantado de Tomares

En la vecina localidad sevillana de Tomares se especuló, hace más de una década, con la posibilidad de que en un cercano parque de reciente construcción se estuvieran produciendo fenómenos paranormales relacionados con una de las atracciones infantiles, en cuestión, un caballito de madera aleonado de color amarillo y azul.

El fenómeno era simple: el caballito se mueve sólo, a velocidad de vértigo entre cabeceos y cabeceos sin que nadie lo impulse. Los caballos de su alrededor permanecían en absoluto reposo mientras este en cuestión no dejaba de balancearse sobre su estructura... El parque en cuestión se encuentra cerca de la A-49 que enlaza con la Carretera del Quinto Centenario vía Huelva en el sector de Tomares. No es demasiado grande pero la atracción suscitó todo tipo de comentarios. El caballito formaba parte de un grupo de caballitos balancines quedando este en el extremo izquierdo desde una posición orientada a la A-49 (Este).

En el lugar unos dicen que hubo un cementerio y que sobre él se ha construido dicho lugar público, otros hablan de lugar de fusilamientos y otros de suicidios en la zona. La verdad es que consultando los mapas de la zona y el archivo histórico no parece que ninguna de estas opciones tengan demasiada credibilidad pese que en las cercanías en otros tiempos si pudo haber sucedido algún hecho necrológico. El caso no obstante guardaba muchos paralelismos con la expectación social que creo el famoso caso de los fantasmas del cine Fantasio de Sevilla en cuanto a la participación y especulación del "público" se refiere.

Tuve la ocasión de estudiar profundamente el caso dado la expectación de los habitantes de esta localidad pero no se encontraron las pruebas que avalaban la existencia de poltergeist o fantasmas en dicho parque. Se realizaron varias pruebas psicofónicas en diferentes días sin resultados positivos. Se hicieron numerosas fotografías del caballito de juguete pero en ninguna se da nada especial pese a usar diferentes tipos de película y en las pruebas térmicas y magnéticas todo resultó normal, en visitas diurnas y nocturnas se comprobó el inequívoco movimiento del caballito pero... ¿Ante que nos encontramos?

En inspección directa en el caballito "poseído" se apreciaba como el mismo basculaba sobre un gran resorte de muelle central que impulsa el movimiento del mismo. El caballito podía efectuar su movimiento debido a una descompensación en el mismo y en sus ejes y por la cabeza del caballo que en determinados momentos podría actuar en "vela" ante rachas de viento e incluso como contrapeso de la estructura. Evidentemente es una alternativa más que posible ante una opción paranormal que únicamente parecía ser la diversión de un pueblo que gozaba con este hecho no paranormal y si muy anormal.

La "alarma" social se extendió, en aquellos lejanos días, en Tomares y localidades limítrofes y no era extraño ver como muchos se acercaban al lugar a observar el “espectral” movimiento del caballito. Evidentemente se movía, y lo hacía sin que nadie o nada lo impulsara y ese movimiento era lo suficientemente evidente como para, además de buscar alternativas lógicas a dicho movimiento, siempre nos quedara la opción de pensar que estaba encantado...

Sevilla y sus misterios, Sevilla y sus casas del miedo, un fenómeno en el que, mientras lee, puede estar sucediendo en su casa...


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