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Miedo a los dos lados del charco

La incertidumbre y la preocupación dominan cualquier conversación con sevillanos en EEUU o con norteamericanos en Sevilla

20 ene 2017 / 18:55 h - Actualizado: 20 ene 2017 / 20:30 h.
  • Beth Dewitt. / El Correo
    Beth Dewitt. / El Correo
  • Roberto Gil en Nueva York. / El Correo
    Roberto Gil en Nueva York. / El Correo
  • Eva Luna. / El Correo
    Eva Luna. / El Correo

Lo inimaginable ya es real. Donald Trump ya es presidente de los EEUU y, como hombre mas poderoso (todavía) sobre la Tierra de sus decisiones, aciertos y errores dependen no la fortuna o la desgracia, sino la vida de muchos, por no decir de todos al tener en sus manos el botón nuclear.

Este periódico, al igual que hizo cuando Trump dio la sorpresa la noche electoral del 8 de noviembre, se ha puesto en contacto con norteamericanos en Sevilla y sevillanos en EEUU para que cuenten sus sentimientos ante el relevo en la Casa Blanca, que pasa de estar ocupada por uno de los presidentes más carismáticos, el demócrata Barack Obama, a estarlo por uno de los más inquietantes, el republicano Trump, quien llega con uno de los índices de popularidad más bajos de todos los tiempos. Los contactados tienen «miedo» de las medidas que pueda adoptar.

«NO SÉ QUÉ ES PEOR, SI TRUMP O EL BREXIT»

Beth Dewitt enseña inglés en el Centro de Idiomas Macarena y vive en Sevilla desde 1987, aunque nació nada menos que en Kansas City (EEUU). «Si me pregunta si voté a favor o contra Trump, le digo que no voté», expresa. Eso sí, el nuevo presidente le da «mucho miedo». «No sé qué es peor, si Trump o el Brexit, y juntos... además me da un poco de vergüenza. Ahora digo que soy americana y todo el mundo me pregunta por Trump», un personaje que para ella es un viejo conocido. «Mi familia está dividida. La rama que vive en Kansas City en muy pro Obama, y la que vive en Houston –Texas– muy pro Bush. Tienen convicciones muy fuertes en los dos lados, y yo me escapo un poco de eso por estar aquí. Pero veo a Trump como el niño abusón del patio de un colegio, va a estar peleando con todo el mundo y me temo que abuse de su autoridad. Yo, desde fuera, veo más el escenario internacional y los problemas que va a causar fuera. Dentro, mi familia de Kansas está convencida de que no va a durar, que los suyos lo van a quitar por estúpido, por no saber cerrar la boca y porque no puede evitar ir haciendo tuits vergonzosos. Los de Texas me dicen que aún no ha entrado, que vamos a ver qué tal lo hace... pero solo con la personalidad que tiene... En fin, cualquier otro político que dijera las mismas cosas e hiciera las mismas cosas nunca hubiera llegado hasta allí»

Roberto Gil Pérez-Ventana vive en Nueva York desde hace 29 años y trabaja en el Stony Brook Hospital de Long Island. «Tengo más miedo que esperanza, y un poco de cabreo». Nueva York, explica, es distinto a las zonas rurales de EEUU que se han volcado con Trump y pese a que el presidente es neoyorquino, es la excepción en este granero de votos para Hillary Clinton. «Es muy progresista». «Como psiquiatra me pregunto qué atractivo tiene una candidata que se figura una madre autoritaria, mandona y antipática frente a este charlatán hipócrita: quiere imponer reglas éticas a todo el mundo cuando él no ha hecho pública su declaración de la renta. Yo pago un 39% de impuestos y él nada, pero se ha metido en el bolsillo a la Norteamérica rural». También siente algo de miedo: «El país está dividido como no lo he visto nunca, y está la cuestión de la violencia por sus políticas xenófobas, cuando Obama intentó que todo el mundo se incorporara a la recuperación y no le han dado crédito». Y más preocupante: «Mi esposa es afroamericana, mis hijos mulatos. Da miedo pensar lo que puede ocurrir con este xenófobo en la Casa Blanca, y mi esperanza es que mucha de la gente que él ha puesto en cargos de importancia ahora se desdicen de sus promesas». Como médico del hospital teme que la retirada del seguro sanitario repercuta en despidos... y en costes más altos para el sistema de salud: «Es más barato prevenir un infarto que tratarlo». Por eso cree que Trump «nos va a meter en problemas y nos va a endeudar, y de nuevo me da miedo pensar a quién le van a echar la culpa después». Este sevillano se siente también «cabreado (sic)» con los votantes demócratas de otros estados «que no se involucraron para votar», porque la demócrata superó en votos directos al ahora presidente.

«AFECTARÁ A LOS MUCHOS INMIGRANTES ILEGALES»

Eva Luna lleva viviendo 17 años en Washington DC. «Recibo a Donald Trump con incertidumbre, la verdad. EEUU es un país muy importante, como todo el mundo sabe, y su presidente ha de estar a la altura de las circunstancias», expone. «El otro día mandó callar a un reportero de la CNN. Un presidente no debe de hacer algo así. Hay que ser más político, más políticamente correcto». «Lo que de verdad espero», prosigue, «es que tenga un buen grupo de asesores y que sean expertos en política. Supongo y confió que eso ayudará a moderar», indica.

«No creo que me afecte a mí personalmente ya que llevo 17 años de residencia legal aquí, sin duda le afectará a los inmigrantes ilegales que hay muchísimos», completa su diagnóstico esta sevillana, que se perdió ayer el discurso de investidura: «estoy con la gripe y no tenía ganas de estar tanto tiempo sentada delante de la tele».

Roberto Gil Pérez-Ventana vive en Nueva York desde hace 29 años y trabaja en el Stony Brook Hospital de Long Island. «Tengo más miedo que esperanza, y un poco de cabreo». Nueva York, explica, es distinto a las zonas rurales de EEUU que se han volcado con Trump y pese a que el presidente es neoyorquino, es la excepción en este granero de votos para Hillary Clinton. «Es muy progresista». «Como psiquiatra me pregunto qué atractivo tiene una candidata que se figura una madre autoritaria, mandona y antipática frente a este charlatán hipócrita: quiere imponer reglas éticas a todo el mundo cuando él no ha hecho pública su declaración de la renta. Yo pago un 39% de impuestos y él nada, pero se ha metido en el bolsillo a la Norteamérica rural». También siente algo de miedo: «El país está dividido como no lo he visto nunca, y está la cuestión de la violencia por sus políticas xenófobas, cuando Obama intentó que todo el mundo se incorporara a la recuperación y no le han dado crédito». Y más preocupante: «Mi esposa es afroamericana, mis hijos mulatos. Da miedo pensar lo que puede ocurrir con este xenófobo en la Casa Blanca, y mi esperanza es que mucha de la gente que él ha puesto en cargos de importancia ahora se desdicen de sus promesas». Como médico del hospital teme que la retirada del seguro sanitario repercuta en despidos... y en costes más altos para el sistema de salud: «Es más barato prevenir un infarto que tratarlo». Por eso cree que Trump «nos va a meter en problemas y nos va a endeudar, y de nuevo me da miedo pensar a quién le van a echar la culpa después». Este sevillano se siente también «cabreado (sic)» con los votantes demócratas de otros estados «que no se involucraron para votar», porque la demócrata superó en votos directos al ahora presidente.


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