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«Booking ya comercializa nuestras soluciones tecnológicas en los servicios digitales al sector turístico y eso nos va a dar visibilidad mundial»

Empresario y cofundador de BeCheckin. Gozó y sufrió el apogeo y el desplome en España de la actividad constructiva y se ha reinventado empresarialmente dedicándose de lleno a la innovación en los servicios digitales desde el móvil. BeCheckin es una joven compañía tecnológica sevillana que ha presentado en Berlín, en la Feria Internacional del Turismo, el acuerdo por el que Booking, el líder en las reservas de alojamientos turísticos, ofrece a nivel mundial su tecnología para la interacción con los clientes.

Juan Luis Pavón juanluispavon1 /
12 mar 2019 / 07:11 h - Actualizado: 12 mar 2019 / 10:57 h.
  • José Antonio Gutiérrez, empresario y cofundador de BeCheckin. / Jesús Barrera
    José Antonio Gutiérrez, empresario y cofundador de BeCheckin. / Jesús Barrera

“Nuestros socios de Telefónica nos llaman supervivientes del mercado”. José Antonio Gutiérrez Soto, 43 años, casado y con tres hijos, vecino del sevillano barrio de San Bernardo, ha vivido una intensísima semana en Berlín durante la celebración de la Feria Internacional del Turismo (ITB). Junto a su hermano Francisco y a Víctor Casal Romero han puesto en pie desde Sevilla una empresa, BeCheckin, que está en primera línea de la innovación tecnológica para la transformación digital de la relación entre los agentes turísticos (sobre todo hoteles y apartamentos) y los viajeros. En la capital germana han presentado junto a Booking a todo el sector el acuerdo por el que la multinacional holandesa, líder en la comercialización de reservas, ha incorporado a su aplicación BookingSuite (su App Store) las soluciones de BeCheckin para que puedan formar parte de la prestación de servicios entre establecimientos y viajeros de cualquier lugar del mundo.

Quienes en España no entienden la cultura empresarial y profesional de la segunda oportunidad, y de la tercera, la cuarta,... tendrán que hacérselo mirar porque la primera gran etapa de José Antonio Gutiérrez Soto fue como empresario para el sector de la construcción, obra civil e infraestructuras. Hasta que la economía española reventó por la burbuja inmobiliaria y crediticia.

¿En qué consiste su acuerdo con Booking?

Booking ya puede vender nuestras herramientas en su nombre. El acuerdo lo hemos cerrado en Amsterdam, en su sede central. Un equipo nuestro ya ha hecho técnicamente la integración, y ellos ofrecen el producto, ellos cobran, ellos nos pagan, pero el cliente es nuestro. Ellos nos dan el cliente y nosotros contactamos con el cliente. Pensemos la enorme cantidad de establecimientos hoteleros que comercializan reservas a través de Booking. Ir con el grande nos da visibilidad mundial a nuestras soluciones tecnológicas y propiciará más acuerdos.

¿Cuáles son sus raíces personales?

Nací en Bornos (Cádiz). Mi padre siempre ha estado dedicado al mundo empresarial y mi madre como ama de casa. Somos dos hermanos. Llegué a Sevilla para estudiar la carrera de Económicas. Después hice Derecho por la UNED. Estuve varios años opositando, pero me he dedicado desde 2001 a la actividad empresarial, enfocado a trabajos muy singulares.

¿Por ejemplo?

Pistas y carreteras especiales dentro de las bases de Morón y Rota, para los requisitos que requieren los aviones militares. Hicimos entero el circuito de Ascari, junto a Ronda, y parte del de Monteblanco, cerca de La Palma del Condado, con los requisitos para tener la homologación como circuitos donde pueden correr coches de Fórmula 1. Para Abengoa trabajamos en sus primeras plantas de energía termosolar junto a Sanlúcar la Mayor. Y para Sener, en su central termosolar en Fuentes de Andalucía, hicimos todo el sistema de captación de agua de las escorrentías en 500 hectáreas, y las conducciones y balsas para que dispongan del agua necesaria en su proceso de producción. Con más de 10 kilómetros de tuberías.

Lo que hacen ahora no tiene nada que ver.

Cuando hace diez años llegó la crisis, todo se vino abajo. Y tanto mi hermano Francisco como yo, que siempre hemos estado juntos en todas las empresas, decidimos interesarnos por el sector tecnológico, en particular por los móviles y su usabilidad, y por la descarga de aplicaciones que fueran muy útiles. Y vimos que una importante era la apertura y control de acceso, garantizando la seguridad, la intimidad y el control tanto de quien usa la llave como de quien es propietario del inmueble, ya sea una casa, un hotel o una oficina.

¿Por qué su sistema es singular?

Por investigar durante mucho tiempo cómo ser útil tanto a quien quiere mantener el sistema de llaves como a quien quiere ser ya más avanzado y que se abra solo con el móvil, dejando de ser necesarias las llaves. Eso nos hizo descubrir que en los sistemas de control de acceso se podían hacer las cosas de otra manera. Vimos que podía ser rentable, lo patentamos, y constituimos la empresa para lanzar Becheckin.

Muchos empresarios me comentan que hoy en día solo merece la pena patentar la marca, porque es inabarcable el pirateo en los procesos industriales y tecnológicos.

Lo corroboro al cien por cien. Pero si tienes algo patentable, hazlo. Porque si tú lo has logrado y no lo patentas, otro lo hará por ti y te creará problemas para dedicarte a lo que haces. Por eso, nosotros patentamos para que nadie se pueda meter en lo que hacemos, no para sentirnos los únicos y pedir mucho dinero a cambio de una invención.

¿A qué han dedicado más esfuerzo en investigación para que fuera posible abrir puertas con el teléfono móvil?

En meter tecnología en puertas que ya existían y que el propietario de un hotel no quiera cambiar sus puertas y cerraduras por el coste que tiene esa inversión. Lo convertimos en un reto: mejorar lo existente. La gran dificultad fue cómo solucionar que el consumo de los dispositivos bluetooth y wifi no fuera grande. Porque lo poníamos en una cerradura de pilas y en dos días se agotaban. No era viable. Como tampoco lo era inicialmente el 'hardware' en los apartamentos para conectarlo a la luz. Nuestro primer gran hito fue crear una placa autónoma que pudiera funcionar con pilas y con mínimo consumo de energía. Actualmente, nuestras placas de pilas, con quince aperturas diarias de la puerta de una habitación de hotel, aguantan un año.

¿Y la cerradura?

Otro de los hitos importantes, y lo patentamos, es cómo no usar el marco de la puerta para abrir la cerradura, porque a la puerta no le puedes meter cables. Y que la cerradura siga siendo resistente. Y otro gran avance era conseguir saber cuándo el móvil del usuario estaba dentro de la habitación y no por fuera de la misma. Hicimos pruebas a través de wifi y ya lo hemos resuelto.

¿Crearon la empresa con fondos propios?

Sí, en el 2015, con capital propio. Después buscamos una primera ronda de financiación y entraron nuevos socios. Se había fijado en nosotros Telefónica y nos seleccionó para la aceleradora Open Future que gestiona con la Junta de Andalucía. Y después Telefónica entró en nuestra sociedad, porque vieron las sinergias entre lo que ellos venden y lo que hacemos. Llegamos a un acuerdo de 'equity' y entraron a través de su aceleradora Wayra. Desde entonces, tenemos una parte del equipo en Madrid y otra en Sevilla.

¿De qué manera les ha servido ser mentorizados en una aceleradora de startups cuando ustedes ya tenían mucha experiencia empresarial?

Lo que más nos aporta Telefónica es, mediante el acuerdo que tenemos de distribución, que su red de comerciales ayuda a dar a conocer nuestros productos, que confluyen con sus desarrollos en el sector del 'smart building' ('edificios inteligentes'). Porque en España se ha creado un mercado de la aceleración de startups, con las grandes empresas buscando talento para invertir en él. Y coincido con lo que me dicen muchas personas que son seleccionados para crear startups: está muy bien aprender con mentores, pero lo que más necesita cualquier empresa cuando arranca es vender, es tener los primeros clientes. Y la mejor ayuda para una startup es que se vendan a cuatro o cinco clientes sus productos y servicios.

¿Existe un cálculo sobre el número de puertas de hoteles en todo el mundo?

Unas 250 millones de puertas de hoteles. En España son 5 millones. Y no llega a 3.000 el número de las que se abren ya con nuestro sistema. El margen de crecimiento es inmenso.

¿Se puede sentir segura cualquier persona cuando su viaje, su estancia, su movilidad y la apertura de puertas están gestionados de modo digital?

Nuestro servicio de apertura de puertas funciona con certificado https, el mismo que obtienes cuando pagas con una tarjeta de crédito en cualquier sitio. Esos certificados van con una encriptación de bluetooth de muchos bits. Hay más personas en el mundo capaces de pegarle patadas a una puerta y reventarla para abrirla, que 'hackers' de los certificados de seguridad https. Y nosotros no almacenamos los datos del usuario. Como establece la legislación de protección de datos, nosotros se los pasamos al hotel, y el hotel dispone de esos datos hasta que también los elimina.

¿Qué innovaciones han logrado a continuación?

Los que estamos muy metidos en crear productos tecnológicos para las demandas de la población descubrimos muchas veces que las tecnologías permiten hacer posible lo que te parece imposible. Esa sensación la hemos vivido consiguiendo el uso de bluetooth sin causar consumo. Y también se ha logrado que las luces se encendieran y apagaran detectando la posición del móvil. Y otra cosa que parecía inverosímil: a partir de un enlace (link) que se le envía al cliente cuando reserva su habitación, que pueda descargarse un mapa virtual, enlazado con el posicionamiento de Google Maps, y además de ofrecerles rutas a la medida de su tiempo de estancia, también se le abren aplicaciones de taxi, y de vehículos con chófer. Todo eso en un entorno web. Lo último que hemos sacado es conseguir abrir, encender y arrancar los coches con el teléfono móvil. Es otro paso muy importante.

¿Terminarán siendo ustedes un operador turístico integral?

Queremos darle al usuario muchos servicios para hacer gratificante su viaje. Hemos empezado por facilitar el 'check-in' para que los trámites en el ingreso y registro en un hotel sean mucho más rápidos y cómodos para el cliente. Siempre hay que pensar en que el tiempo del viajero es escaso y valioso, y el sector turístico no debe hacerle perder el tiempo. Las puertas acabarán siendo solo algo más en la oferta de Becheckin, porque ampliamos nuestro campo de acción a las prestaciones en el sector turístico desde la reserva de alojamientos.

¿Por ejemplo?

Lo que ya ofrecemos, y no aportando una aplicación, sino desde nuestro entorno web. Sin necesidad de app, posibilitamos la interacción del establecimiento con su cliente y todo desde su móvil: BeFast (FastCheckin en 30 segundos), BeMap (Mapeo Interactivo), BePay (pago directo) y BeCheckinAccess Control (control de todos los accesos e iluminación de estancias). Es decir: quien reserva por internet un alojamiento con el que tenemos concertada la prestación de servicios, recibe un enlace a través de SMS, o WhatsApp, y cuando lo pincha puede descargarse, ya en origen, antes de viajar, no solo el 'check-in' en su alojamiento y el control domótico de su estancia, sino el mapeo del lugar donde va a estar, las recomendaciones de qué hacer, y puede disponer de un paquete turístico predefinido para rutas, paseos, espectáculos, restaurantes... Así puede aprovechar al máximo su tiempo. Cuando llega al destino, lo tiene todo organizado a su gusto. Y pagarlo todo desde el móvil.

¿Qué gana gracias a ustedes el propietario del alojamiento?

Puede incrementar sus ingresos por otras vías, coparticipando en dar servicio a sus clientes en temas como reserva de restaurantes, reserva de excursiones, etc., sin necesidad de crecer habilitando más apartamentos, o crecer con más camas hoteleras, o contratar más personal. Y mejora la calidad de sus servicios al huésped.

¿Qué dimensión tienen ahora como empresa?

Somos catorce personas en la plantilla, más colaboradores externos para algunos de los proyectos. En 2018 facturamos unos 300.000 euros.

En el mercado de la innovación tecnológica, ¿ser andaluces les abre o les cierra puertas?

El estereotipo que pesa sobre lo andaluz y los andaluces cierra muchas puertas. Si vendes tecnología, ser una empresa de Sevilla te resta. Cuando montamos la empresa, decidimos que el número de teléfono fuera un 902 y que no comenzara por el 954, prefijo de Sevilla. Es una pena, pero si pones que eres de Sevilla, le quita seriedad a tu tecnología. Lo que no ocurre si vendes botellas de manzanilla. Las Administraciones Públicas tienen que ser conscientes de eso y contribuir a cambiar esa imagen. Por ejemplo, en la World Travel Market de Londres, Andalucía monta un enorme 'stand' y lo que predomina es: sol, playa y aceite de oliva. Y no podemos dar solo la idea de que los andaluces o somos agricultores o hacemos hoteles.

¿Cómo superan esa dificultad de ser menos creíble una empresa si es de Sevilla y no de Munich?

Con empuje. Como muchísimas empresas en Sevilla que van estupendamente porque su equipo tira hacia adelante, y tira, y tira, y solventa las dificultades. Como hicimos nosotros cuando creamos Help Battery, empresa de cargadores para móviles. Una empresa de Sevilla, y logramos acuerdos para que todos los autobuses urbanos de Bilbao y Madrid los llevaran. Por el empuje. Eres capaz de llamar a quien sea y vender lo que sea donde sea.

¿En los sectores empresariales y profesionales de Andalucía está entendiéndose que la gran baza de crecimiento económico basado en la actividad turística no consiste en competir por recibir visitantes en nuestro límite geográfico sino en conseguir ingresos del turismo que acontece en todo el mundo?

Es lo que pienso. Si España es uno de los países líderes en el sector turístico, si sabemos hacer servicios turísticos, ¿por qué no exportamos experiencias y conocimientos, y usar tecnologías, que es donde está el valor añadido? Empresas sevillanas como City Sightseeing y Glamping Hub han entendido cómo participar del negocio turístico global. Porque si todo consiste en recibir huéspedes, llegará el día en que desde España no se pueda competir con países como Turquía o Egipto cuando dejen de tener terrorismo y ofrezcan alojarse en hoteles de lujo a 25 euros la noche.

Con las perspectivas tan buenas de crecimiento de Becheckin como empresa, ¿qué piensa cuando recuerda el auge y desplome de su empresa de la construcción?

La experiencia me enseña a tomar con cautela las alegrías y los problemas. Si fuera un chaval, estaría ahora diciendo: “¡Qué maravilla, podemos llegar a ser una empresa de más de 100 trabajadores!”. Eso ya lo logramos en el sector de la construcción. Y facturando 30 millones de euros en un año. Y de eso pasamos a cero. Y de ser una gran plantilla a ser cero, afrontando después mil y un problemas. Haber vivido todo eso me da otra perspectiva. Ni me asusta volver a facturar cantidades semejantes ni va a cambiar mi forma de ser si tenemos en solitario que reinventarnos otra vez. Siempre estaré dedicado a trabajar en temas que me gusten y que aporten mejoras en la prestación de servicios a la sociedad.

Como ciudadano de Sevilla, ¿cuál es su perspectiva sobre la evolución de la ciudad?

Adoro Sevilla, y me gustaría que tuviera el empuje de ciudades como Bilbao y Málaga. Cómo han conseguido ser ciudades para el turismo de calidad. Sevilla tiene mucho más potencial, y si diera pasos en firme en esa dirección, el desarrollo sería sensacional.

¿Qué aconseja a sus convecinos?

Favorecer desde la infancia el talento en los niños. Que intenten hacer cosas motivándoles a ser creativos. Y, cuando crezcan, darles oportunidades para que lo apliquen comenzando por donde viven, en su tierra. No podemos normalizar la suposición de que desarrollar el talento equivale a irse fuera.


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