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Libros en Navidad

El año de los novelones

Análisis. La extensión no siempre garantiza la calidad, pero algunos de los mejores libros de los publicados en 2017, desde Cartarescu a Angela Carter o Paul Auster, son ‘tochos’ por encima de las 500 páginas

19 dic 2017 / 07:10 h - Actualizado: 19 dic 2017 / 07:10 h.
  • Ken Follet se inspiró en Sevilla para ‘Una columna de fuego’, que cierra la trilogía de ‘Los Pilares de la Tierra’. / El Correo
    Ken Follet se inspiró en Sevilla para ‘Una columna de fuego’, que cierra la trilogía de ‘Los Pilares de la Tierra’. / El Correo
  • El libro de Javier Sierra, brillante vencedor del Planeta con ‘El fuego invisible’, es uno de los más regalados.
    El libro de Javier Sierra, brillante vencedor del Planeta con ‘El fuego invisible’, es uno de los más regalados.
  • Javier Marías apuesta por ‘Berta Isla’ para 2017.
    Javier Marías apuesta por ‘Berta Isla’ para 2017.

Dirán que cada vez se lee menos, que los lectores viven cada vez más presos de las urgencias de la vida moderna y de que apenas tienen tiempo para echarle un vistazo a un tuit. Sin embargo, las novelas más destacadas del año que se acaba han sido tirando a corpulentas, de 400 páginas en adelante, aunque siempre hay excepciones. Sea como fuere, la voracidad de los amantes de la lectura no entiende de perezas, y la extensión, aunque no siempre vaya acompañada de calidad literaria, sí luce mejor como regalo de Navidad. A continuación exponemos algunas recomendaciones para quedar como reyes en estas fechas.

Empezamos por uno de los últimos en llegar en 2017. No puede decirse que sea propiamente una sorpresa, porque su autor, el rumano Mircea Cartarescu, lleva ya bastantes años dando alegrías a los lectores desde que la editorial Impedimenta se propuso reivindicarlo. Su última obra traducida al español, Solenoide, es un compendio de su universo narrativo de proporciones monumentales, un viaje alucinante a las profundidades del alma humana que produce tanto placer estético como desasosiego. Solo para audaces, absténganse simples buscadores de entretenimiento.

Sin salir de los tochos maravillosos, sin duda uno de los lanzamientos del 2017 fue 4 3 2 1, de Paul Auster. El regreso a la ficción del gran buscador de casualidades, del cantor del Nueva York contemporáneo, supone además uno de los experimentos más interesantes de la narrativa anglosajona reciente, ya que en un mismo libro especula con los destinos posibles de su protagonista. Un artefacto narrativo sencillamente brillante, además de un importante salto en la ya acreditada trayectoria de su autor.

Un poco más breve –algo más de 500 páginas– es la esperada nueva novela de Javier Marías, Berta Isla (Alfaguara), una absorbente trama donde el espionaje y la pasión se entrelazan para dejar traslucir algunas de las obsesiones recurrentes del escritor español, como la identidad y los secretos que encierran las personas aparentemente normales. Sin salir de nuestro idioma, la aparición de la tercera entrega de los diarios del llorado Ricardo Piglia, Un día en la vida (Anagrama), completan una formidable saga que nos permite seguir paso a paso la aventura literaria de uno del gran escritor argentino. Imprescindible.

Todavía en el ámbito del ensayo, nada como asomarse a la espléndida labor periodística del francés Enmanuel Carrere reunida en el volumen Conviene tener un sitio adonde ir, también en Anagrama, o Signos junto al camino (Sexto Piso), las notas personales del gran Nobel Ivo Andric, el inmortal autor de El puente sobre el Drina. O Qwertyuiop, el colosal colofón –cuatro entregas como cuatro soles– a la reunión de los ensayos de Rafael Sánchez Ferlosio, nuestro penúltimo sabio, emprendida por Debate. Y a propósito de sagas, el italiano Marcello Fois acaba de publicar recientemente la continuación de su premiada Estirpe, titulada El tiempo de en medio (Hoja de Lata), con la promesa de la próxima aparición de la tercera y última parte el año próximo.

Claro que no podemos olvidar que algunos de los libros más espectaculares de cuantos se han publicado este año han sido escritos por mujeres. La misma editorial Sexto Piso es responsable de dos: Apegos feroces, de Vivian Gornick, una obra de carácter autobiográfico en la que la autora pasea junto a su madre por Nueva York mientras reflexiona sobre sí misma, sus vínculos familiares y su relación con la propia ciudad de los rascacielos. La otra obra es Quemar las naves, los imprescindibles Cuentos completos de Angela Carter, 700 páginas de felicidad llena de desenfado, erudición, estética gótica y feminismo militante, ¿quién da más?

No menos feminista es la aclamada Siri Hustvedt, para algunos la esposa del citado Paul Auster, para otros muchos una autora con una interesantísima producción propia que este año vio traducidos al castellano sus ensayos reunidos bajo el título La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres (Seix Barral), una espléndida vacuna contra la cerrazón y el prejuicio sexista. Como lo es también, siempre, leer a Margaret Atwood. Su nueva obra publicada por Salamandra, Alias Grace, es una nueva lección de sensibilidad y agudeza a partir de un personaje femenino condenado a muerte por un doble asesinato.

¿Quieren más? Denle una oportunidad a Mary Karr y su El club de los mentirosos, una mirada femenina, personalísima y genialoide sobre la América de los años 60 absolutamente arrebatadora. O sumérjanse en la vida de la simpar Clarice Lispector, magistralmente narrada por benjamín Moser para la editorial Siruela. Y si quieren no perderse uno de los libros realmente imprescindibles del año, no dejen de anotar Canción dulce (Cabaret Voltaire), de la franco-marroquí Leila Slimani, de la que poco se puede añadir tras la catarata de piropos de la que ha sido objeto: baste decir que pocas veces una historia tan terrible da tanto para gozar y reflexionar.

Sin tanto aliento reivindicativo, pero con su claro trasfondo de compromiso histórico, político y social, Almudena Grandes brindó una nueva entrega de sus Episodios de una guerra interminable con Los pacientes del doctor García (Tusquets), que mantiene la calidad de las entregas anteriores y la confirma como una de las grandes voces de la novela española contemporánea. Y acercándonos más a territorios poéticos, cabe destacar el acontecimiento que suponen las 560 páginas de las Prosas reunidas de la Nobel polaca Wisława Szymborska, una de las autoras más queridas del panorama universal, o las casi 500 de la Poesía reunida de la uruguaya Ida Vitale. Disfrutes para los amantes del verso que no tienen fin.

No podemos olvidar que 2017 fue un año de regreso de grandes best-sellers. Entre los más recaudadores, Dan Brown con su disparatado y entretenidísimo Origen, Javier Sierra con todo un premio Planeta con Grial de fondo, El fuego invisible, un Arturo Pérez-Reverte algo venido a menos con su nuevo Falcó, titulado Eva, o Ken Follett con Una columna de fuego, el cierre de su famosa trilogía iniciada con Los pilares de la tierra, y parcialmente ambientada, para más señas, en Sevilla. Eso sí, a pesar de ser un libro de 2016, uno de los más vendidos de 2017 fue el imparable Patria de Fernando Aramburu, que va camino de convertirse en uno de los libros de la década.

Al margen de estos títulos más o menos sonados, cada año deja en las librerías alguna sorpresa, algún título que se convierte en fenómeno editorial de forma inesperada, a través del boca a boca de lectores entusiastas. Uno de los más celebrados del 2017 ha sido el maravilloso ensayo El país donde florece el limonero (Acantilado), una historia de Italia a través de sus cítricos que entronca con nombres como Goethe, Dickens, Lawrence Durrell o Edwar Lear, y que rezuma mediterraneidad por sus cuatro costados. Otra de las revelaciones que nos dejó el mercado editorial en los últimos meses es Imperiofobia y la leyenda negra (Siruela), de la profesora María Elvira Roca Barea, donde se examina en profundidad la imagen exterior del imperio español –y otros como Roma o Estados Unidos– más allá de las trampas propagandísticas y los lugares comunes.

Acabamos este apresurado repaso con algún tocho más, pero en viñetas: la primera entrega de la integral de Aya de Yopougon, la magnífica obra de Marguerita Abouet y Clément Oubrerie ambientada en Costa de Marfil a finales de los años 70. Un modo diferente de mirar hacia África con un personaje sencillamente inolvidable. O una nueva virguería del gran Frédéric Pajak como es Manifiesto Incierto 2, la reunión en una misma historia ilustrada de nada menos que Walter Benjamin y André Breton en el París de los años 20, publicada por Errata Naturae. O la tercera entrega de la serie El árabe del futuro, de Riad Sattouf, que se ha convertido en uno de los modos más divertidos de cuantos están a nuestro alcance para acercarse a la compleja realidad de Oriente Medio.


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