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El vaso, ¿medio lleno o medio vacío?

La incidencia y la mortalidad del cáncer siguen subiendo año a año pese a que las mejoras en el diagnóstico y el tratamiento permiten una mayor supervivencia y una mejor calidad de vida para los pacientes

02 feb 2018 / 18:23 h - Actualizado: 03 feb 2018 / 12:47 h.
  • El consumo de tabaco es responsable de uno de cada tres tumores en España, siendo el principal factor de riesgo. / Pixabay
    El consumo de tabaco es responsable de uno de cada tres tumores en España, siendo el principal factor de riesgo. / Pixabay
  • Un médico examina una radiografía de un cáncer de pulmón, el más letal. / El Correo
    Un médico examina una radiografía de un cáncer de pulmón, el más letal. / El Correo
  • Eloísa Bayo, directora del Plan Integral de Oncología de Andalucía. / El Correo
    Eloísa Bayo, directora del Plan Integral de Oncología de Andalucía. / El Correo

Cuando se trata del cáncer, los datos son tan elocuentes que no admiten el optimismo: cada año son más casos diagnosticados y cada año son más muertes. Es así en España: 228.482 nuevos casos en 2017, casi tres mil más que el año anterior (225.549) según el Observatorio de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) y en aumento cada año, por ejemplo en 2007 eran 197.362. La mortalidad es igual de dramática: 109.425 personas fallecieron en 2017, cuando diez años atrás no llegaban a las 100.000 (99.470).

A escala andaluza, ídem: 37.786 nuevos casos –la comunidad con mayor incidencia– y 17.172 muertes. Y en la provincia, 8.430 casos nuevos y 3.855 defunciones. Son datos de la AECC. Y peores si cabe son los que ofrece la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), que habla de 9.200 nuevos casos diagnosticados en Sevilla y de que la incidencia seguirá en alza hasta superar los 12.900 casos en 2035.

«La incidencia aumentará inexorablemente en las próximas décadas, y es algo que no podemos parar», admite Eloísa Bayo, directora del Plan Integral de Oncología de Andalucía y directora de la UGC de Oncología Médica, Radioterápica y Radiofísica del Hospital Universitario Virgen Macarena, quien no obstante considera que hay una solución para minimizar esta tendencia: la prevención. «Es mucho más dramático sobre todo si tenemos en cuenta que el 40 por ciento de los casos se podrían prevenir si adoptáramos unos hábitos de vida más saludables. No hay tratamiento tan eficaz como la prevención».

En una fecha señalada –hoy se celebra, como cada 4 de febrero, el Día Mundial contra el Cáncer–, Bayo opina que no hay tiempo que perder y apela a la aplicación de «las 12 recomendaciones del Código Europeo contra el Cáncer. La más importante es no fumar. El tabaco es la primera causa no sólo de aparición de cáncer sino también de otras enfermedades. Si sólo se aplicara esa medida conseguiríamos mucho, ya que el tabaco está asociado a cánceres como el de pulmón, faringe, laringe, vejiga...».

Reyes Bernabé, presidenta de la SAOM, comparte esta tesis: «El tabaco es responsable de uno de cada tres tumores; el alcohol, de uno de cada ocho; y la obesidad, de uno de cada 20. Abandonando el tabaco, el alcohol, los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo estaríamos entre todos colaborando para ayudar a reducir hasta en 12.000 casos la cifra de nuevos diagnósticos en Andalucía», insiste para desterrar la idea de que «nada puede hacerse para evitar el cáncer, sí que se puede».

El envejecimiento progresivo de la población (España es el segundo país de la OCDE con la expectativa de vida más alta, y el riesgo de desarrollar tumores aumenta con la edad) y los cambios a hábitos de vida menos saludables son los principales factores de riesgo, además de la detección precoz, «que también hace que haya más casos, aunque parezca un contrasentido», aclara Eloísa Bayo, que cita como ejemplo «el cáncer de próstata, para el que se pide un test de rutina para mayores de 50 años. Se está diagnosticando en estadios muy precoces, y como es una enfermedad que suele tener un curso muy lento e indolente, aparecen casos de personas en los que es posible que nunca se hubiera manifestado el cáncer clínicamente ni hubiera puesto en riesgo su vida».

Bernabé también apunta que «las estrategias de detección precoz hacen que aumente lógicamente las cifras de nuevos diagnósticos, pero también la posibilidad de tratarlos con un mejor resultado». De hecho, una buena noticia es que la supervivencia de los enfermos de cáncer vaya subiendo poco a poco, situándose en nuestro entorno en el 52 por ciento a cinco años del diagnóstico.

Entre todos los tipos de cáncer, tanto en Andalucía como en España, el más frecuente sumando ambos sexos es el colorrectal, mientras que separado por sexos dominan el de próstata en hombres y el de mama en mujeres. El más mortal, en cambio, es el de pulmón.

Andalucía centra buena parte de sus esfuerzos en luchar contra el cáncer colorrectal mediante un programa de cribado en una población diana de 80.000 personas en edades comprendidas entre los 50 y los 69 años.

«Es importante porque no sólo permite la detección precoz del tumor sino que a la larga reduce la incidencia gracias al test en sangre oculta, que en función de sus resultados puede llevar a que se haga una colonoscopia. La mayoría no va a ser cáncer sino hemorroides, pólipos, etc. En esos casos se puede extirpar el pólipo y con ello no aparece el cáncer», explica la directora del Plan Integral de Oncología de Andalucía antes de advertir que «globalmente los cribados en el cáncer de colon consiguen reducir la mortalidad en un 30 por ciento precisamente por esos dos factores, la detección precoz y la reducción de la incidencia».

También son relevantes las nuevas técnicas en radioterapia, que en algunos casos como el de próstata permiten «tratar al paciente con menos sesiones. Los equipos son mucho más precisos y con ello se reduce la toxicidad en los órganos de alrededor».


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