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Marcelino Manzano: «La Semana Santa es como el fútbol, todo el mundo opina»

El delegado diocesano de hermandades y cofradías asegura que toda la polémica del Martes Santo le ha hecho «mella personal»

Juanmi Vega @Juanmivegar /
08 mar 2019 / 13:13 h - Actualizado: 06 mar 2019 / 09:50 h.
  • Marcelino Manzano, delegado diocesano de hermandades y cofradías. / El Correo
    Marcelino Manzano, delegado diocesano de hermandades y cofradías. / El Correo

Marcelino Manzano es el delegado diocesano de hermandades y cofradías. Es el enlace entre el Arzobispado y las hermandades. Testigo directo y de excepción de todo lo que ha pasado con la jornada del Martes Santo.

De la Cuaresma de 2018 a la de 2019 han pasado muchas cosas: 3 presidentes del Consejo, la polémica del Martes Santo, los cambios de bandas... ¿Qué espera de la Cuaresma que hoy arranca?

Hace años, nos propusimos que durante la Cuaresma nos dejásemos de discusiones, que hay que tenerlas, de horarios e itinerarios y nos centrásemos en lo esencial, que es, con la ayuda de los cultos de nuestras hermandades, preparar el alma para nuestra Semana Santa.

¿Cómo cree que será la próxima Semana Santa?

Va a ser preciosa. Esperemos que el tiempo acompañe. Es cierto que hace mucha falta la lluvia pero que sea antes y después.

Las hermandades hacen una labor que, muchas veces, es muy callada y las cosas buenas hay que difundirlas. Las hermandades de Sevilla hacen esa labor tan importante de fe, caridad y evangelización que por eso creo que tenemos la Semana Santa más bonita del mundo.

Con los aforamientos o la ley seca, cada vez hay más restricciones y la Semana Santa no se vive igual que hace varios años. ¿Se está cohibiendo al sevillano a la hora de vivir su Semana Santa?

Nosotros compartimos con el Ayuntamiento la preocupación por la seguridad. Yo confío en que el consistorio, que siempre muestra una total colaboración con todas las procesiones, toma esas medidas pensando en el bien de los ciudadanos. La Semana Santa ha cambiado y eso es una realidad. Hay más personas. También hay amenazas y en este sentido nosotros tenemos que poner la seguridad como una de las prioridades y, si eso acarrea algún sacrificio como los aforamientos, pues tendremos que hacerlo. Gracias a Dios, las cofradías tienen un itinerario extenso.

¿Qué ha pasado con el Martes Santo?

Ha pasado que el Consejo ha determinado los horarios e itinerarios. No hubo posibilidad de llegar a un acuerdo consensuado. Va a ser muy distinto a lo del año pasado, pues la carrera oficial comenzará por la Campana. Han sido unos meses complicados pero lo importante es que las hermandades se preparen para vivir el Martes Santo y que pongan todo su empeño en que todo salga bien, algo que no me cabe duda que pasará y no habrá ningún problema, porque así lo creo y porque me lo han transmitido las propias hermandades. A partir de ahí habrá que evaluar cómo ha salido.

¿Qué papel ha jugado su persona en todo el asunto de la jornada?

No sólo en el Martes Santo, en todos los días de la Semana Santa es el Consejo el órgano competente que le presenta los horarios al vicario general, que es el que los aprueba. El papel del Arzobispado es el de delegar en el Consejo esta labor, que es muy técnica y que a nosotros se nos escapa. Sí hemos intentado de ser catalizadores de diálogo, escucha y acuerdo. En algunos días ha sido más fácil que en otros. Las hermandades del Martes Santo han dicho que, por fidelidad a su pastor, harán lo que el Consejo les ha indicado y eso es lo más importante. Labor de acompañamiento, de escucha y de llegar a un acuerdo porque estamos ante cristiano y cofrades. Es normal que haya sus desacuerdos. Cuando hay cosas que uno no está de acuerdo lo tienen que plantear. Que todos se pongan a trabajar con honradez.

¿Ha afectado mucho la opinión de ciertos sectores que se oponen frontalmente al Martes Santo a la inversa?

Ha habido oportunidades para hablar. No es que no se haya dialogado. Este diálogo debería producirse siempre en el ámbito más íntimo de las hermandades y el Consejo. La Semana Santa es algo que atañe a todos y es normal que haya mucha gente que opine. Lo que influye es la experiencia, los hechos, los cálculos... Sí me hubiera gustado que el ambiente hubiese sido más sosegado por parte de todos pero es una cuestión que nos toca el corazón. Lo importante es que ese sosiego ha llegado justo antes de la Cuaresma.

Muchas hermandades del Martes Santo, después de la aprobación del itinerario del año pasado, puede que se hayan visto desamparadas por parte del arzobispado. ¿Ha hecho mella a su figura? ¿Lo ha pasado mal?

Yo lo he pasado mal porque ha habido muchos desacuerdos y situaciones tensas y yo sufro. Vamos, que me ha incidido en la salud. A mí me ha hecho mella personal, pero no sólo el Martes Santo. No quiero que se sientan desamparadas porque el Arzobispado lo que hizo el año pasado fue fiarse del Consejo. Lo mismo que hace este año. Debe quedar claro que no fueron las hermandades del Martes Santo las que aprobaron su itinerario el año pasado. Fue el Consejo. Si el Consejo estimó el año pasado que había que hacerlo así, yo me fío. El Consejo, este año, estima que hay que hacerlo de otra forma aunque las hermandades disientan y crean que no es adecuado. El Arzobispado tiene que fiarse del Consejo. No se trata de una batalla, se trata de intentar llegar a acuerdos. En un desacuerdo el Arzobispado delega en quien tiene esa competencia. Yo he procurado hablar con todos pero más allá de eso, lo único que puedo intentar es que haya diálogo.

¿Piensa que un sector de la opinión pública ha estado teledirigida por el Consejo?

La Semana Santa es como el fútbol, todo el mundo opina. Y todo el mundo tiene derecho a opinar. Las decisiones se toman teniendo en cuenta el trabajo de las hermandades, los delegados de días etc. La Semana Santa es de todos y todos tienen que opinar. Yo tengo derecho a opinar si me gusta que el Gran Poder vaya con la túnica bordada o no. ¿La Hermandad me hará caso? Pues no.

Una de las noticias de este año es la salida de la Asociación de Fieles del Santo Ángel el próximo Sábado de Pasión. Juan Dobado, el prior del convento, ya ha declarado que le gustaría formar parte de la nómina del Consejo.

La situación actual de esa asociación de fieles, jurídicamente, no tiene ninguna posibilidad de formar parte del Consejo. Para eso tendría que iniciar un proceso de ser hermandad y eso ya sería otra cuestión. Cuestión que ya hablé con el Prior y que tendría unos condicionantes como la utilidad pastoral o la vitalidad y número de hermandades de la feligresía y el Santo Ángel está en una feligresía con muchas hermandades. No veo yo mucha viabilidad a que el Santo Ángel sea erigida como hermandad de la archidiócesis. Nosotros acompañamos a los grupos de fieles y el proceso no dura menos de 6 años.

¿Se sigue trabajando en el decreto para regular las coronaciones?

En Andalucía existe una inquietud en unificar los criterios de cara a las coronaciones y salidas extraordinarias. Son criterios comunes pero cada obispo ya hará en su diócesis lo que crea conveniente. Pero sí, estamos elaborando un proyecto común.

El amor a María Santísima es tanto que van llegando las solicitudes de coronaciones. El arzobispo las estudia de forma muy personal y se implica mucho. Los decretos que han surgido, y que surgirán muy pronto, son el resultado de la devoción a la Virgen. Es cierto que al principio del pontificado de Juan José Asenjo fue más limitado pero las cosas van surgiendo. Dios nos va inspirando.

Este año es la Virgen de los Ángeles. ¿Y el siguiente?

Algo habrá.

¿De la provincia?

(Ríe) Algo habrá. No puedo darte más datos.

Antes, había una figura que ‘vigilaba’ que los estrenos tuviesen un cierto nivel artístico. ¿Esa figura se ha perdido?

Sigue existiendo la delegación diocesana de patrimonio artístico que es la que, en teoría, tutela todo lo artístico relacionado con el arte sacro. Lo que ocurre es que, muchas veces, las hermandades no someten esos estrenos a esta comisión. Sí es preceptivo a la hora de bendecir una imagen. También nos hemos llevado sorpresas con algunos carteles. Lo mismo sería bueno para evitarlas.

Pero el arte tiene muchos puntos de vista

No se evalúa la calidad, sólo si esa obra de arte es propicia para anunciar el misterio de Cristo y todo lo que le rodea.

Si existiese esa figura, ¿hubiese salido adelante el cartel de Málaga, el famoso del graffiti?

Probablemente sí. Aquí no se discute la calidad o la oportunidad, sólo si es digno o no. Yo creo que sí. A mí ese cartel me gusta y mucho.

Eso sería ponerle cortapisa al artista.

El artista tiene una amplísima libertad. Por ejemplo: un cartel con una Virgen con la cara de Donald Trump, ¿Qué pasaría?

Pero eso no se ha visto nunca

Pero, ¿y si se viera? Lo mismo es un artista provocador y en su libertad quiere meter un mensaje así. O que hiciese un cartel con componentes políticos. Esa delegación, que existe y tiene mucha tarea, ahora está ocupada en la cuestión de las restauraciones de templos, pero esa comisión existe y es bueno que todo aquello relacionado con el arte sacro contara con el visto bueno de la delegación.

¿Estamos sufriendo una crisis de fe en Sevilla?

Es cierto que vivimos en un mundo secularizado. Sevilla es una ciudad del siglo XXI y sufrimos el impacto de una cultura secularizada y secularizadora. En algunos aspectos estamos perdiendo la batalla. Gracias a las hermandades y cofradías persiste una cultura católica. Las iglesias no están tan vacías como dicen, sólo hay que ir a la Macarena, al Gran Poder, a los Remedios o a San Vicente, entre otros templos. Es verdad que hay una disminución de la práctica de la fe y de la transmisión pero no es tanto como la que se está sufriendo en el norte. Es importante que las Hermandades nunca pierdan su esencia cristiana porque la secularización es nuestro valladar.


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