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Son y están

«Si quieres aprender a emprender, busca trabajo en una startup»

Entrevista a Gonzalo Román de León. Fundador y CEO de la empresa Zinkee. Su herramienta para gestionar con más agilidad y menor coste todos los procesos de una empresa tiene el respaldo de la Lanzadera de Juan Roig, el presidente de Mercadona, y ha ganado el premio del certamen Venture on the Road a la mejor startup española

Juan Luis Pavón juanluispavon1 /
31 jul 2022 / 04:00 h - Actualizado: 31 jul 2022 / 04:00 h.
"Pymes","Tecnología","Son y están","Startup","Mercadona"
  • El sevillano Gonzalo Román de León, fundador y al frente de la empresa Zinkie, startup premiada en España por la calidad y agilidad de su sistema para administrar los procesos de gestión de una empresa desde una sola aplicación.
    El sevillano Gonzalo Román de León, fundador y al frente de la empresa Zinkie, startup premiada en España por la calidad y agilidad de su sistema para administrar los procesos de gestión de una empresa desde una sola aplicación.

El 14 de julio, el sevillano Gonzalo Román de León, fundador y CEO de Zinkie, recogió el premio Venture on the Road a la mejor startup española, en un certamen al que se habían presentado 147. En el acto, en Madrid, en la sede de la aceleradora Wayra, de Telefónica, estaban representantes de las otras entidades promotoras de dicho galardón: la aceleradora e inversora de startups SeedRocket, el fondo de inversión Bstartup del Banco Sabadell y Google for Startups. Todos van a aportar programas de formación excelente y recursos de alto valor para que siga fortaleciéndose el crecimiento de esta startup sevillana, cada vez más tenida en cuenta en España tras recibir el apoyo del prescriptor más creíble en la España del emprendimiento, Juan Roig, presidente de Mercadona, desde su Lanzadera – Marina de Empresas, en Valencia. Eligieron acelerar la maduración de Zinkee al descubrir la calidad de su herramienta digital para mejorar la eficiencia en la gestión de los procesos de una empresa desde una sola aplicación.

¿Cuáles son sus coordenadas personales?

Nací en Sevilla hace 40 años. Soy hijo único, mi madre ha trabajado siempre como enfermera. Me he criado en casa de mis abuelos con mi madre. Y mis tíos son como hermanos para mí. Mi infancia y adolescencia tuvieron como base el Prado de San Sebastián, el Parque de María Luisa, la Huerta de la Salud. Y el Colegio Portaceli, donde estuve los 12 años de escolarización obligatoria. Estoy casado, tengo cuatro hijos pequeños, el mayor acaba de cumplir siete años de edad.

¿Qué le decantó hacia el ámbito de la organización de empresas?

Lo tuve claro desde pequeño. Cuando jugaba con los Clicks de Playmobil, en lugar de hacer directamente batallas, los ponía en mesitas a trabajar, en furgonetas llevando provisiones, organizaba la logística de la guerra. Siempre me ha gustado mucho organizar. Y siempre me atraían las nuevas tecnologías. En cuanto descubrí un ordenador personal, me volví loco. Y ahí es donde he acabado, la intersección entre los negocios y la tecnología. Hice la carrera de Administración y Dirección de Empresas, tardé ocho años en sacarla, y después hice un MBA en la Escuela de Organización Industrial.

¿Cuál fue su primer empleo?

De becario en Bodegas González Byass, en Jerez. Estuve dos años, al principio haciendo de enlace entre la consultora Galgano, de implantación de sistemas de gestión en plantas industriales, y González Byass. En esta empresa tuve la suerte de tener un fantástico jefe, Javier Pérez-Nievas. Aprendí muchísimo sobre los nuevos modelos 'lean' de eficiencia en las cadenas de producción y distribución. Entraba a las siete de la mañana y acababa a las cuatro de la tarde. Y cuando llegaba a casa, más o menos a las cinco y media, mi madre me tenía preparado los garbanzos para almorzar a esa hora. La siguiente gran oportunidad fue ofrecerme ser director financiero y de operaciones de Masur, empresa de Osuna con red de concesionarios de maquinaria agrícola de la marca norteamericana John Deere.

¿Intentó emprender por su cuenta?

Hice mis pinitos montando una pequeña empresa de organización de eventos. Después compaginé mi trabajo para Masur con montar junto a varios amigos una gestora de apartamentos turísticos en Sevilla. Llegamos a llevar 100 apartamentos y funcionó bien. Otro negocio con el que aprendí mucho pero resultó ruinoso fue montar el restaurante El Camerino, en la calle Dos de Mayo. Mi gran máster fue trabajar en Masur, donde los propietarios confiaban en mí, y era una empresa con 40 empleados y muchos millones de facturación.

¿Cuál fue la inspiración para fundar Zinkee?

Me obsesiona la eficiencia. Conseguir que las cosas se hagan bien con los mínimos recursos posibles en el menor tiempo posible y con los menores dolores de cabeza posibles. Buscar esa eficiencia requiere apoyarse en la tecnología. Empecé a hacer consultoría de operaciones y transformación digital para otras empresas. Tuve la suerte de poder ver muchas empresas de sectores diferentes. Me di cuenta de que los problemas, a la hora de digitalizar los negocios, eran casi siempre los mismos, se repetían recurrentemente fuera cual fuera el tamaño, el sector y la idiosincrasia de la empresa.

Explíquelo.

Lo que denomino 'matar a cañonazos': la pyme que contrata a las grandes multinacionales un sistema ERP que es caro, lento de implantar, difícil, rígido... Excesivo para sus verdaderas necesidades. El segundo error es el que llamo 'triángulo de las Bermudas': el montón de información que se pierde por falta de actualizaciones e integraciones entre las buenas prestaciones de Excel, las cadenas de correos electrónicos en Gmail, las carpetas compartidas. Y la tercera opción, por la que yo abogaba: el ecosistema de herramientas SaaS (Software as a Service), montadas en cloud (nube), que son maravillosas. Decía a mis clientes: Slack para la comunicación, Dropbox para la gestión documental, Kissflow para la gestión de flujos de trabajo,.. Pero entendí que son aplicaciones muy buenas que resuelven problemas muy pequeños. Cuando vas montando una sobre otra, una sobre otra... al final, creas un enjambre cloud. Y para gestionar un negocio no puedes estar con 15 o 20 pestañas o aplicaciones abiertas en el navegador. Se crean silos de información diferentes en las diversas aplicaciones, y los departamentos de una empresa acaban hablando por separado con complejidades diferentes porque usan aplicaciones diferentes. La solución es unificar muchos casos de uso, muchos procesos de negocios, independientemente del departamento donde se originaran, en un solo lugar. No tener esa amalgama de diferentes software.

¿Cómo lo hacen?

El primer pilar es tomar las funcionalidades claves de ese tipo de aplicaciones, sin florituras, y ponerlas en una sola aplicación. El segundo pilar es la agilidad para poder cambiar rápido los procesos de negocio. Sabemos que en las empresas hay gente lo suficientemente inteligente, que saben lo que necesitan, saben cómo arreglar sus problemas, o como hacer más eficiente su empresa, pero hay que darle la herramienta para que ellos puedan montar ese software sin necesidad de programar. Nosotros los apoyamos en la unificación y en el 'no code', que es crear sin necesidad de código.

¿De qué manera logran superar el escepticismo de las empresas que a priori consideran más fiable contratar los servicios de una multinacional en lugar de fiarse de una pyme?

Porque somos ágiles, aprendemos muchísimo de cómo los clientes usan nuestras herramientas. Y en el mundo de hoy los cambios cada vez son más rápidos. Las mejores empresas ya no son las que más dinero tienen en el banco, ni las que poseen mejores activos, sino las que son capaces de adaptarse bien a cómo van cambiando las circunstancias. Veamos la actualidad: las incidencias causadas por la guerra de Ucrania, por el covid, por las materias primas, por los tipos de interés...

Con la experiencia que usted ya tenía en el ámbito empresarial, ¿qué le aportó entrar en la aceleradora de startups Espacio Res para mejorar desde Sevilla el modelo de negocio de Zinkee?

Espacio Res supuso el arranque de verdad. No conocía nada del mundo startup en Sevilla. Allí tomé conciencia que no estaba creando un software sino creando una startup. Y lo hice doblando turno de trabajo porque me ganaba la vida con mis trabajos de consultoría. En Espacio Res conocí a muchos de los que hoy son parte del equipo de Zinkee, y socios e inversores. Y seguimos ligados a Espacio Res, tenemos dos módulos de oficina, es una delicia trabajar allí e intentamos también ayudar a otras empresas que empiezan.

¿Cómo les ha catapultado después la Lanzadera de Juan Roig desde Valencia?

Mucho más de lo que podía imaginar. Y pese a un contexto tan difícil como el de la pandemia. Fuimos seleccionados y el 11 de enero de 2021, con mi compañero Curro Moreno, nos fuimos a Valencia. Y empezar una dinámica de volver los viernes a Sevilla para estar con mi esposa y mis cuatro niños, y viajar de nuevo a Valencia los domingos por la tarde o los lunes por la mañana, en tren o en coche porque con la ola de covid casi no había vuelos. Dejé la consultoría, lo aposté todo por sacar adelante Zinkee, y recomiendo al cien por cien intentar ser elegido por Lanzadera. La calidad de la formación que te dan, el nivel de los directores de proyecto que se implican en el tuyo, y todo lo que se aprende en la convivencia con tanta gente que lo está intentando igual que tú.

¿Qué tiene de diferente desarrollarse desde Lanzadera por estar fundamentada en una mentalidad 100% empresarial?

Es sensacional. Tienen una visión muy clara. De hecho, para algunos proyectos nos han metido en el programa de calidad total, donde enseñan las tripas de Mercadona: Cómo funcionan, su operativa, sus políticas de retribución, su implantación estratégica, sus valore. Aprendes un montón. Mercadona es el primer empleador privado de España. Y Juan Roig tiene un compromiso real con el emprendedor español, con el empresario español. Lanzadera ayuda muchísimo. En el mundo de las startup hay mucha purpurina, y mucho unicornio de colores,... Allí no hay nada de eso. Allí hay realidad y empresas. Y lo que quieren es formar a empresarios y empresas españoles. Que estemos en igualdad de condiciones con los de cualquier lugar del mundo. Y hay un compromiso de verdad. Es un ambiente de empresa, no de purpurina.

¿Su caso demuestra que para emprender es mejor tener un amplio bagaje de experiencia profesional?

Si algún joven lo tiene clarísimo, le recomiendo que lo intente. Por muy loca que sea su idea, que tire hacia adelante. Se equivocará mucho, es probable que le salga mal. Pero aprenderá muchísimo más que dentro de una gran empresa, y a la segunda, tercera o cuarta tentativa conseguirá resultados fantásticos. La opción que más recomiendo es ésta: si tienes en mente emprender, busca trabajo en una startup que estén creando otros. Porque consiste en crear un negocio. Quien entra a trabajar en una gran compañía o en una pyme, lo usual es que se dedique a gestionar un negocio que ya ha sido creado por otros. En Zinkee ahora tengo compañeros que, seguro, dentro de tres, cuatro o cinco años van a emprender. Las tablas y los conocimientos que están adquiriendo son enormes.

¿Cuántos clientes tienen?

Actualmente tenemos 67 empresas como clientes. Las hay desde pymes de cinco o seis trabajadores, hasta compañías de cuatrocientos o quinientos en nómina. Por ejemplo, Green Solutions, Isotrol, Hijos de Terrats, Rehabilita Habilita, Línea Hogar, etc.

¿En qué ha evolucionado más Zinkee para aportar soluciones a las necesidades de las empresas?

En lo que nos han enseñado nuestros clientes. Comenzamos con la visión de solucionar o digitalizar procesos internos de la empresa. Es decir, siempre pensábamos de puertas para adentro. Y nuestros clientes, que son mucho más listos que nosotros, en cuanto empezaron a utilizar Zinkee, decidieron darle acceso como usuarios a clientes, proveedores, consultores, asesores, accionistas, para que convergieran en Zinkee, y tener una única vía de comunicación con ellos. Y eso nos está abriendo una puerta que no esperábamos. Que es la de ser una plataforma interempresa, no solo intraempresa. Nuestros clientes están encontrando más valor ahí.

¿Teme que durante los próximos meses sea más difícil captar inversores?

Nuestro horizonte es optimista. Hemos crecido mucho en poco tiempo. Hemos pasado de cuatro personas en plantilla a más de veinte. A comienzos de año logramos cerrar una ronda de inversión por valor de 800.000 euros. El sector de la tecnología del software va muy rápido, y queremos seguir creciendo muy rápido, metiendo más talento, y con más inversión. No creo que nuestro negocio peligre porque los clientes perciben muy rápido lo que se ahorran con Zinkee.

¿La mayor parte del equipo de Zinkee trabaja desde Sevilla?

En Sevilla estamos un 70%, el resto trabajan desde Valencia, Galicia, Barcelona, otros lugares de Andalucía, etc. Ni en Sevilla se exige presencialismo, tenemos la máxima de fichar a gente inteligente, proactiva y autosuficiente. Sí me gusta que, al menos una vez al mes, estemos todos juntos físicamente, viajen los que están más lejos, y convivamos.

¿Cómo ve la evolución del panorama empresarial español en el contexto actual?

Es un error pretender dar soluciones de 'café para todos', ni 'recetas mágicas'. No me creo ni el café ni las recetas. Sí es común para todas las empresas una oportunidad y un problema. La oportunidad es la digitalización. Que no comienza por comprar software e instalarlo. La digitalización empieza por tener las personas idóneas con la visión de mejorar un negocio a través de la tecnología. Si no tienes las personas correctas, nada va a ocurrir. Con ellas, hay que diseñar los procesos correctos, de aprovisionamiento, de ventas, de fabricación, de estocaje, de recursos humanos, financiero, de lo que sea. Y es entonces cuando te pones a buscar software. La mayoría empieza al revés, y se equivoca. Se dicen: “Oye, no vendemos”. “Pues vamos a meter un CRM”. Y acaban vendiendo menos todavía. En España hay mucho talento, y cada vez conozco más gente en Andalucía con inteligencia y con ganas de avanzar. En el debe, hay que resolver el problema de la excesiva burocracia institucional, que complica demasiado cualquier trámite.


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