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Actualizado: 13 jul 2021 / 12:03 h.
  • De la concesión del Puerto a los tentáculos del veganismo

De la carne y sus ritos

No hay que sorprenderse demasiado. El nuevo orden de valores que pretende colarse hasta en el último resorte de nuestras vidas domésticas ya dictó sentencia hace tiempo sobre el asunto del consumo de la carne. No deja de ser un tentáculo más –de tantos- de ese lobby vegano animalista que quiere invertir los valores seculares de una civilización. ¡Está usted exagerando! Ni mijita... La perorata ridícula del ministro Garzón -que ha salvado el pescuezo en la particular noche de los cuchillos largos del padrecito Sánchez- apunta con bala a un mundo que presumen defender: el agro. La ganadería extensiva en general, y la brava en particular, forma parte de un modo de vida ligado al campo español desde hace siglos. El consumo más o menos saludable de carne –o de porros, todo hay que decirlo- depende de la responsabilidad de cada cual. Dicen que se manejan no sé qué informes sesudos que cifran nuestro futuro como humanidad en los pedos de las vacas. Pues perdonen que no me levante...

En la desembocadura del Guadalete

Nos interesa mucho más otro Garzón, de nombre José María, al que se le venía adjudicando la gestión de la Plaza Real de El Puerto de Santa María en la mayoría de los mentideros taurinos. En las últimas semanas la cosa no empezó a estar tan clara. A la vez que se retrasaba irresponsablemente la concesión del histórico coso portuense se empezaban a barruntar otras opciones. Tampoco había mucho donde elegir: la pelota gravitaba entre el mentado Garzón, Carmelo García –en UTE con Tauroemoción- y Carlos Zúñiga que, según las recientes informaciones, sería el ungido para coger las riendas de la plaza con la mitad del verano amortizado. Si alguien entiende esta demora que la explique...

El empresario in péctore habría sido seguido de la oferta de Garzón. Carmelo habría quedado en tercer lugar. El aspecto económico habría sido fundamental. La oferta de Zúñiga rebasa ampliamente los mínimos marcados por el Ayuntamiento portuense. Leyendo aquí y allá nos podemos hacer una idea de los planes inmediatos del nuevo empresario, que aún no tiene nombramiento oficial. Tendrá que organizar tres corridas de toros y una novillada picada. En las esquinas del toreo ya se da por segura una fecha y un acontecimiento: la encerrona de Morante con los toros de Prieto de la Cal, fijada para el sábado 7 de agosto. Pues no tardaremos en enterarnos...

De la concesión del Puerto a los tentáculos del veganismo
El diestro de La Puebla proyecta encerrarse con seis toros de Prieto de la Cal en El Puerto. Foto: González-Arjona.

A propósito de Morante

Morante ya había dado pelos y señales de ese gesto en una entrevista concedida a Zabala de la Serna en El Mundo. Era el huevo antes que la gallina: la corrida en bandeja antes de contar con empresa formalizada para la Plaza Real. Pero nos interesan mucho más otras perlas de esas declaraciones en las que el diestro de La Puebla confesaba sentirse “aburrido de juampedros y garcigrandes”. El diestro cigarrero reivindicaba una tauromaquia de detalles y registros perdidos a la vez que abogaba, de alguna manera, por la incertidumbre que ha perdido el toro bravo que hoy sale por la puerta de chiqueros. Seguramente es el más bravo de la historia, el más completo, el de mayor duración... pero también es el más previsible. Llegados a este punto no se le puede negar la capacidad de compromiso para salirse de ese “sota, caballo y rey” que denuncia en la entrevista. Morante va a matar la corrida de Torrestrella en Huelva –dando carácter de gesto a lo que debería ser normal-, la de Miura en Sevilla y la de Prieto de la Cal en El Puerto. Hay quien asegura que podría apuntarse a los viejos galaches en Salamanca...

Pero más allá de todo eso –y ahora añadimos nosotros- podríamos hablar de una pequeña revolución del espectáculo buscando en los odres viejos. Se ha llegado a un punto de estancamiento, agravado por la sublimación de los tiempos muertos de una lidia que merece ser revisada. A veces hay que mirar en el mejor retrovisor de la Fiesta para darse cuenta que, en su lógica y necesaria evolución, también hemos dejado atrás algunas cosas que nunca debieron perderse. Es un argumento para la reflexión.

De la concesión del Puerto a los tentáculos del veganismo
Alejandro Talavante podría volver a los ruedos en el tramo final de esta temporada. Foto: Arjona

Entre Huelva, Ronda y... Talavante para terminar

Nos vamos, felicitando al compañero Víctor García-Rayo, flamante pregonero de las Colombinas, la única feria del calendario andaluz que no faltó a su cita en la difícil temporada de 2020. Hay cambio en la dirección de la empresa pero la viaja plaza de La Merced sigue ahí, fiel a esa segunda vida que comenzó en 1984 bajo la batuta de José Luis Pereda. Es una buena historia por contar. Sólo una cosa más: ya hay un nombre fijo para la corrida Goyesca de Ronda. Su celebración se presuponía para el último sábado de agosto pero podría recuperar su fecha más tradicional en el primero de septiembre, que este año es día cuatro. Francisco Rivera Ordóñez ya ha confirmado que Pablo Aguado es fijo en la lujosa terna rondeña. Pero hay algunos pajaritos que pían –no sabemos con qué grado de fundamento- que Talavante podría andar también en las quinielas para vestir las galas de majo en la feria de Pedro Romero. Moran

De ser así, el diestro extremeño se anticiparía algunos días a la fecha que todos daban segura para su reaparición, el 11 de septiembre en la feria del Arroz de Arlés y mano a mano con Roca Rey. Es la misma plaza en la que tenía previsto reaparecer el Sábado Santo de 2020 aunque el frustrado tête-á-tête –fulminado por el covid- era en esa ocasión perdida con Juan Leal. El caso es que hay más rumores en torno al singular diestro pacense que está haciéndose querer, y esperando a otros porcentajes de aforo, para elevar su cotización. Son los que recoge el portal Mundotoro, apuntando a una fecha y un escenario concretos: el 12 de octubre en Madrid con Finito de Córdoba por delante y Juan Ortega por detrás. Pues ya veremos...

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