viernes, 07 mayo 2021
20:50
, última actualización

Regular con cautela el teletrabajo

Image
25 abr 2021 / 22:39 h - Actualizado: 25 abr 2021 / 22:47 h.
"Editorial"
  • Fotografía: EFE
    Fotografía: EFE

TAGS:

El teletrabajo era una idea que se intentaba implantar de diversas maneras antes de la llegada de la pandemia. Todo eran dudas, pruebas modestas y tímidas, opciones que generaban dudas entre empresarios y trabajadores. Sin embargo, al aparecer el SARS-CoV-2 en la vida de los seres humanos, el teletrabajo se ha impuesto de forma rápida y eficaz. Es una de las pocas cosas buenas que han pasado en los últimos catorce meses aunque es necesaria cierta prudencia al regular ahora el fenómeno que se ha producido.

El teletrabajo ha conseguido que los atascos en las ciudades hayan disminuido de forma ostensible, que los viajes a causa del trabajo sean muchos menos, y que los niveles de polución sean algo más llevaderos que antes. Los vehículos eléctricos tardarán algún tiempo en llegar con toda su fuerza y los medios de transporte colectivos tienen mucho recorrido por hacer hasta ser sostenibles por lo que estas cosas siempre se agradecen. Sea como sea, el teletrabajo ha sido un factor muy interesante en este aspecto de la realidad. Y no solo eso, puesto que la conciliación en los hogares españoles ha progresado de forma notable y beneficiosa, sobre todo, para las mujeres que trabajan fuera de casa. El peso de las labores domésticas sigue recayendo sobre ellas más que sobre ellos y el teletrabajo ha sido una posibilidad de poder conciliar algo más y mejor.

Dicho todo esto, es necesario recordar que el ser humano es un animal social que necesita el contacto con sus iguales. No se puede teletrabajar y olvidar que es necesario esa labor colectiva en el que el contacto es esencial y que se produce en los centros de trabajo. Llega el momento de dar forma definitiva a un nuevo modelo que tendrá la necesidad de encontrar un equilibrio entre unas cosas y otras. No es posible un cambio drástico sin que los daños sean incontrolables y muy difíciles de cuantificar a priori.


Edictos en El Correo de Andalucía