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2015: Un año para saltar a la Champions

Los próximos doce meses se presentan repletos de ilusión en Nervión, donde se sueña con volver a la Champions cuando se cumplen 125 años desde que apareciera el Sevilla F.C.

el 02 ene 2015 / 10:26 h.

Sevilla_CopaRey_EFE El Sevilla conquista la Copa del Rey de 2010. Foto: EFE. Bajo el lema ‘Máxima ilusión, máxima ambición. Siempre’ despedía el Sevilla el mágico 2014 en su tradicional almuerzo navideño con todos los empleados de la entidad. La frase explica a la perfección la idiosincrasia de un club tan consciente de sus limitaciones como de sus mejores armas, un potencial que sabe exprimir al máximo para dar alegrías a su hinchada y alargar una década maravillosa que lo ha devuelto a lo alto del panorama nacional e internacional en este arranque del siglo XXI. Así se presenta el Sevilla en los primeros compases de 2015. Un año donde tiene en el horizonte interesantes retos que acometer e innumerables oportunidades para volver a ilusionar a su fiel infantería. Liga de Campeones Si hablamos de retos, hay una palabra que se basta sola para dejarnos claro hacia dónde mira la ambición que proclamaba el club hace tan sólo unos días: Champions. No es que el Sevilla se haya cansado de ganar la Europa League, torneo que ha conquistado más veces que nadie en la historia –tres, la última en mayo–, pero sí que muchos en Nervión piensan que ha llegado el momento de dar otro salto y volver a disputar la mejor competición de clubes del mundo del fútbol. No lo hace desde 2010, cuando fue eliminado contra pronóstico en la primera ronda del torneo por el Sporting de Braga portugués. Ni siquiera llegó a disputar la fase de grupos. Un mal sabor de boca que hasta la fecha ha sido imposible de eliminar, pues nunca más se clasificó el Sevilla para la Liga de Campeones. La táctica es clara, aunque la receta sea muy antigua: ir partido a partido. La rivalidad por ocupar la cuarta plaza al final del curso se presenta importantísima. Un dato lo explica todo: el Sevilla ha firmado unos primeros meses de competición espectaculares (30 puntos en 15 partidos) y marcha sexto en la tabla. Valencia y Villarreal se presentan como los rivales más duros, sin descartar que el Atlético baje un peldaño su nivel y se una a la fiesta –dejando en disputa una plaza más para la Champions– y que el Málaga mantenga su excelente nivel. 125 años de historia Pero no sólo de la Champions vive la ilusión del sevillismo. Precisamente la hinchada del Sevilla tiene un gran motivo para presumir y enorgullecerse este 2015. Se cumplen nada menos que 125 años desde que se creara el Sevilla Football Club. Fue en enero de 1890, aunque la sociedad como tal se inscribiera oficialmente en el registro en 1905. Los historiadores del club –apoyados por varias instituciones, como la Universidad de Sevilla– así lo han constatado y demostrado. La entidad nervionense, aunque no haya cambiado oficialmente su fecha fundacional, a buen seguro que preparará algo para el próximo día 25, fecha en la que se conmemoran esos 125 años de sevillismo. Hablando de historia, al conjunto sevillista se le presenta en 2015 la oportunidad de dar caza al Espanyol en la clasificación histórica de la Liga. Los hispalenses son séptimos desde hace unos años, cuando superaron a la Real Sociedad. La espectacular marcha del equipo en las últimas temporadas le ha permitido optar a sobrepasar al Espanyol, sexto clasificado y que tiene 15 puntos más que los nervionenses (estos le han recortado 37 durante 2014). La Copa y Europa Volviendo a los retos deportivos, aparece de nuevo la Copa del Rey, torneo que ha conquistado el Sevilla cinco veces y en el que se ha mostrado muy solvente en lo que va de siglo. En su primer año, Emery plantó al equipo en las semifinales, cayendo contra el campeón –Atlético–, mientras que el año pasado tuvo que ver cómo un Segunda B, el Racing de Santander, dejaba en la cuneta a las primeras de cambio al Sevilla. La espina sigue clavada y el sorteo ha querido que los nervionenses estén en el lado amable de un cuadro final en el que, dentro de la lógica, sólo Valencia y Athletic amenazan con cortar el camino a los de Unai, quienes ya han pasado por encima del Sabadell. El último título de los sevillistas fue en 2010, en una final para el recuerdo en el Camp Nou, donde se impusieron por 2-0 al Atlético de Madrid. No es que la Europa League, el torneo fetiche para el Sevilla, haya pasado a un segundo plano. Ni mucho menos. Pero sí que es verdad que en Nervión entienden la dificultad de repetir éxito en la segunda competición europea, aunque sí lo consiguiera el club en 2007. El Borussia de Mönchengladbach es el siguiente rival en el camino del Sevilla hacia Varsovia, donde muchos hinchas sueñan con repetir las experiencias vividas en Eindhoven, Glasgow y Turín. Precisamente logrando la machada de ganar la que sería su cuarta Europa League, el Sevilla conseguiría el billete directo para jugar la próxima edición de la Champions League, premio que no ha obtenido este año tras su triunfo en el Juventus Stadium de Turín –la UEFA determinó que entraría en vigor a partir de la presente temporada–. La caída a la Liga Europa de equipos de gran potencial desde la Champions hace aún más dificultoso el camino hasta Varsovia, donde se jugará la gran final en mayo. Un maratón de inicio Para empezar el año, el Sevilla se enfrenta a un calendario durísimo, sobre todo si sigue adelante en las tres competiciones que mantiene activas. Tras estar tres semanas sin competir –su último partido fue el 14 de diciembre ante el Eibar–, afronta a partir de mañana su particular cuesta de enero, que va a durar hasta las vísperas de la Semana Santa en marzo, un periodo de apenas dos meses y medio en el que puede llegar a disputar la friolera de 23 partidos (mínimo 17) en apenas 79 días, dos por semana durante casi tres meses seguidos si avanza en la Copa y en la Europa League. Para empezar, desde mañana hasta el miércoles 4 de febrero (día en el que visitará el Santiago Bernabéu) tiene seis partidos de Liga (Celta, Almería, Málaga, Valencia, Espanyol y Madrid) y dos de Copa (ante el Granada) que serán cuatro (ante Valencia o Espanyol) si logra eliminar a los pupilos de Joaquín Caparrós. La competición no da tregua hasta el Domingo de Ramos (29 de marzo), en el que no hay jornada de Liga en Primera (sí en Segunda) porque dos días antes España recibe a Ucrania en partido valedero para la fase de clasificación de la Eurocopa 2016 que precisamente se disputará el Viernes de Dolores (27 de marzo) en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Debido a la disputa el 4 de febrero del partido de Liga aplazado con el Madrid, el Sevilla puede pasar a convertirse en el equipo con el calendario más cargado de todas las grandes ligas europeas en estos tres primeros meses de año, en los que hay previsto disputar 12 jornadas de Liga (13 en el caso de Madrid y Sevilla), tres rondas completas de la Copa (octavos, cuartos y semifinales) y dos de la Liga Europa (sólo una de Champions). En este arranque de 2015 también adquiere gran importancia el mercado de fichajes. El club quiere reforzar el centro del campo y en cartera tiene tres casos un tanto espinosos: Reyes, Beto y Mbia. Los tres acaban contrato en junio y desde ayer ya pueden negociar con otro club para el futuro. El caso de Reyes, ídolo del sevillismo, es el que más atención despierta. ¿Será 2015 el año en el que el utrerano vuelva a despedirse del sevillismo? Lo que es seguro es que el Sevilla volverá a tirar de su receta mágica –orgullo, comunión con su hinchada y ambición– para seguir haciendo historia en 2015. Como desde 1905... o 1890

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