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Deportes

A recuperar el tándem más sólido

Carriço se va a probar en el día de hoy con la intención de jugar en El Madrigal. El cuerpo técnico es optimista. Su sociedad con Pareja en el centro de la zaga, esencial para afrontar los octavos de final

el 10 mar 2015 / 10:06 h.

Datos de Nico Pareja y Carriço. Datos de Nico Pareja y Carriço. Los equipos se construyen desde la defensa. Esta afirmación tantas veces escuchada a los hombres que rodean el fútbol, se hace patente año a año. Los equipos que se olvidan de reforzar o apuntalar el centro de su defensa acaban por tirarse a un pozo. El Sevilla llevaba temporadas buscando esa pareja que sostuviese al resto del once en la hierba. La encontró con el dúo argentino (Fazio-Pareja), aunque la salida del espigado central camino de la Premier hizo añicos la zaga más completa en mucho tiempo. Su final en Turín, para enmarcar. Ahora es Carriço –el jugador más importante para el entrenador, según la cantidad de minutos disputados– el que comparte oficio con Nico Pareja. El tándem que forman es esencial para que el Sevilla obtenga buenos resultados. Da miedo pensar que uno se ausente. Y una final se aproxima en el horizonte (el jueves, en El Madrigal). Daniel Carriço fue sometido ayer a una resonancia para ver cómo estaba su lesión muscular de grado 1 en el adductor mayor izquierdo. Esta previsto que hoy salte a la hierba de la ciudad deportiva y comience a probarse de cara al duelo europeo. Desde el cuerpo técnico y médico son optimistas. El portugués es un futbolista de una pasta especial y tiene facilidad para recuperarse de las lesiones. Y lo que es más importante, no siente dolor en la zona afectada. Si fuese una final (como el mismo término define) jugaría sin lugar a dudas. Otro tema es lo que decida Unai Emery. Sabe que incluso con el alta médica, Carriço no estaría al cien por cien. Con las lesiones musculares siempre existe riesgo y los 15 días que le prescribieron de baja no se han completado. Una decisión que deberá tomar el propio Emery contando con las sensaciones que le transmita el propio Carriço. Junto al portugués debería aparecer sobre la hierba castellonense Nico Pareja. El central argentino también finalizó el último partido de Liga con ciertas molestias, aunque él mismo confirmó que no se perdería la cita en la Europa League. Ese estado de no terminar nunca de salir de los dolores y las lesiones están lastrando a Pareja en su juego. Desde que ante el Celta, en la primera jornada del nuevo año –donde marcó el gol del triunfo–, el 21 terminase dolorido, con su posterior lesión muscular en Granada, no ha conseguido cuajar un partido redondo. Unas veces por falta de concentración o recorrido físico, y otras tratando de tapar los agujeros que descubren sus otros compañeros en la defensa. Por una causa o por otra, uno de los puntales sevillistas del curso anterior no está fino y el equipo lo nota. Es extraño que tanto Pareja como Carriço no estén sobre el campo. Emery, a no ser causa de fuerza mayor, no prescinde de alguno de sus dos centrales titulares. Esa clase de temeridades (como en Anoeta o frente al Atlético en casa) son simplemente casualidades que trae el propio campeonato. Nada más. Sin embargo, por unas u otras causas, encontrar en el campo el tándem titular de Unai Emery no es habitual del todo. De los 34 partidos disputados (sin contar la Copa, donde nunca jugaron juntos) entre Liga y Europa League, la pareja titular sevillista sólo participó en 17 de ellos, justamente la mitad. Los resultados, evidentemente, no pueden ser más favorables para el equipo: 13 victorias, un empate y tres derrotas (Camp Nou, San Mamés y Mestalla). El Sevilla hace más goles y recibe menos con su participación. Es una pata básica en el funcionamiento de cualquier equipo. Los pasillos de seguridad a los que se refería Luis Aragonés nacían en la portería e iban atravesando líneas hasta la delantera. El centro de la defensa, cómo no, es fundamental. El Real Madrid, por ejemplo, se ha hundido desde que Sergio Ramos no juega. ¿Casualidad? Para nada. La pelota está en el tejado de Emery. Necesita un buen resultado en El Madrigal. Haciendo gol, pero sin que su equipo sea una verbena defensiva.

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