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Cultura

Adiós a la Tierra Media

CRÍTICA. Peter Jackson cierra la trilogía de ‘El Hobbit’ con la película más espectacular pero con menos momentos de emoción.

el 19 dic 2014 / 12:00 h.

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El Hobbit. La batalla de los cinco ejércitos * * * Dirección: Peter Jackson. Guión: Philippa Boynes, Peter Jackson, Fran Walsh, Guillermo del Toro. Fotografía: Andrew Lesnie. Eastmancolor. Música: Howard Shore. Intérpretes: Martin Freeman, Ian McKellen, Cate Blanchett, Graham McTavish, James Nesbitt, Hugo Weaving, Orlando Bloom, Christopher Lee. Duración: 144 minutos. Nacionalidad: EEUU-Nueva Zelanda, 2014. Aventuras El terrible dragón Smaug tendrá su protagonismo en la primera parte de la película con la que acaba esta gran aventura. / El Correo El terrible dragón Smaug tendrá su protagonismo en la primera parte de la película con la que acaba esta gran aventura. / El Correo Por Francisco Casado Continúa la moda de alargar las historias de las que se hacen varias entregas, como al inicio del cine que se hacían las películas por jornadas. Es un viejo truco para enganchar a los espectadores al saberse el final y así ampliar los rendimientos en la taquilla. Tras el éxito de El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien, que fue llevado al cine en una trilogía, el director de aquella, Peter Jackson, ha hecho lo mismo con El Hobbit, un libro escrito en 1932, que sitúa su historia sesenta años antes y del que ahora nos llega la tercera parte, La batalla de los cinco ejércitos, que completa la dos entregas anteriores Un viaje inesperado (2012) y La desolación de Smaug (2013), con la que se cierran las aventuras de Bilbo Bolsón, Thorin Escudo de Roble y la Compañía de los Enanos. Éstos han reclamado la riqueza de su patria pero para ello debían enfrentarse al dragón Smaug. Thorin sacrificará la amistad y el honor en la búsqueda de la Piedra del Arca. Bilbo es obligado a tomar una decisión peligrosa, ya que Sauron ha enviado sus legiones de Orcos contra la Montaña Solitaria en secreto, pero el mago Gandalf lo ha descubierto y va a avisarles. Todos tendrán que unir sus fuerzas o serán destruidos y Bilbo habrá de luchar por su vida y la de sus amigos. Aquí se abusa de la reiteración de las espectaculares batallas, sobre todo la última, que dura 45 minutos, incluidos los duelos personales de cada uno de los protagonistas. Abundan los efectos especiales a veces sin mucha imaginación, sin aportar nada que no hayamos visto en las entregas anteriores, con muy buenos movimientos de cámara. Este aspecto se come parte del metraje en detrimento de lo emocional de los personajes a diferencia de como ocurría en los capítulos precedentes, siendo éste el más espectacular de los tres, para acabar en alto la historia, que comienza de manera espectacular como terminaba el segundo, con la destrucción a manos del dragón de la Ciudad del Lago. Y a Thorin Escudo de Roble le ciega la ambición por el oro que se guarda en la montaña de Erebor hasta que se le abren los ojos y accede a compartir. El argumento incluye notas sobre la ambición, el sacrificio, la camaradería, la lucha entre el bien y el mal, la amistad y el amor, la añoranza del hogar, junto con algunas gotas de humor, como las que provoca el cobarde Alfrid, y otras no tan pretendidas de situaciones que mueven a ello, que alivian la tensión de la épica aventura de gran fuerza visual. El epílogo lo pone el regreso de Bilbo a la Comarca, un remanso de paz tras tanta violencia. A pesar de lo extenso de su metraje resulta entretenida por la espectacularidad de los paisajes y la imaginación y la profundidad de los decorados, realzados por la fotografía de Andrew Lesnie y envueltos en la espectacular banda sonora de Howard Shore con un inspirado tema que se repite en toda la serie. En la dirección Peter Jackson se ha adocenado un poco y perdido la fuerza que tenía en El señor de los anillos, donde había más de Tolkien que en ésta en la que hay más cosas inventadas que no están en el original, como el triángulo amoroso de la elfa Tauriel, al querer estirarla demasiado, ya que en la anterior entrega, como en ésta, sobra metraje. Como viene siendo habitual a lo largo de la trilogía el gran reparto funciona a la perfección, dada la calidad de los actores. ~

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