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Adiós a ritmo de récord

El madrileño buscará nuevos retos en la Bundesliga, en la competición alemana en el Schalke.

el 26 jul 2010 / 12:19 h.

Raúl en un momento de su despedida del Real Madrid

Premeditadamente ajeno al ruido que progresivamente generó el rumor de su adiós al fútbol español, hoy confirmado y también al margen del debate creado a su alrededor, en torno a su mayor o menor protagonismo en el equipo, Raúl González ha oficializado su despedida del Real Madrid, con una expectación récord, una condición que ha auxiliado cada paso dado en el fútbol profesional.

Tal vez por eso Raúl emprende una nueva aventura deportiva. Consciente, a sus 33 años, de la reducción de su preponderancia sobre el terreno de juego, el madrileño buscará probablemente nuevos retos en la Bundesliga, en la competición alemana.

Más récords al alcance del capitán blanco. Un hombre que ha hecho leyenda en el Real Madrid; que pretende ampliar su historia, sus números y sus marcas en un equipo, como el Schalke germano, que el próximo curso disputará la Liga de Campeones.

Raúl deja el Real Madrid, su casa, un año antes de que expire el último compromiso que firmó, hace ahora tres años. No es un adiós definitivo. Un punto y final. Es un paréntesis en la trayectoria de un hombre que pretende sentirse aún futbolista.

Un puesto en los despachos o un lugar como entrenador del club blanco esperará después a Raúl, instalado desde hace dieciséis años en la elite del fútbol español. Con números fuera del alcance de la mayoría. En goles, en partidos, en palmarés. Incluso, con una Medalla al Mérito Deportivo y un reconocimiento mundial indudable.

Raúl ha madurado desde que irrumpió en el estadio de La Romareda, con atrevimiento y desparpajo, bendecido por el entonces técnico Jorge Valdano. Dieciséis temporadas después, desde que debutara un 29 de octubre de 1994, la mirada al pasado del atacante madrileño se encuentra con más de doscientos goles (228) y quinientos partidos (550) en Primera División.

Los méritos del capitán blanco le han incrustado entre los grandes de la historia. Y con tiempo por delante para ensanchar su leyenda. Máximo goleador de la Liga dos veces, en 1999, donde marcó veinticinco goles en treinta y siete partidos, y en 2001, con veinticuatro dianas en treinta y seis encuentros, es, además, el jugador de campo que más veces ha vestido la camiseta de la selección.

Sólo superado por el guardameta Andoni Zubizarreta, que acumula 126 intervenciones, Raúl ha participado 102 con la nacional, con la que es ya el máximo goleador en la historia desde que debutara en octubre de 1996 ante la República Checa. Totaliza 44 tantos. Por delante de los emblemáticos Alfredo Di Stéfano, Fernando Hierro, Emilio Butragueño o Carlos Alonso Santillana. Sólo David Villa, con uno menos y aún en activo, puede arrebatar al madridista esta condición.

El único jugador de campo que sobrepasa el centenar de encuentros con la 'roja' ha disputado tres Campeonatos del Mundo (Estados Unidos 1998, Francia 2002 y Alemania 2006), con los que acumula once encuentros. En las tres ediciones vio puerta; dos Eurocopas (Bélgica y Holanda 2000 y Portugal 2004) y unos Juegos Olímpicos (Atlanta 1996).

Para el Real Madrid, hablar de Raúl supone revitalizar los valores del club. Entrega por la camiseta y amor por el escudo. Espíritu que le han impulsado al reconocimiento internacional y al valor añadido de sus números.

El capitán del Real Madrid es el máximo goleador de la Liga de Campeones. Acumula 66 tantos. Algunos decisivos, como los que firmó en la final de París frente al Valencia, o en la de Glasgow contra el Bayer Leverkusen.

Entre sus registros también se incluye la del jugador que más partidos de la máxima competición europea ha jugado (130). Estos números que aderezan su trayectoria le llevaron a hacerse acreedor de la Medalla de Oro de la Real Orden al Mérito Deportivo en el 2006.

"Me siento jugador y quiero seguir sintiéndolo mientras cuerpo permita". Raúl González Blanco, uno de los últimos símbolos del madridismo y que hoy ha puesto final a su etapa como futbolista del Real Madrid, ha considerado que hoy es un día "duro y difícil" para él, pero que aún se siente jugador y quiere seguir sintiéndolo mientras su cuerpo se lo permita.

"Hoy en un día muy duro y muy difícil para mi, en toda mi carrera. Amos el fútbol por casi todas las cosas y ser futbolista del Real Madrid es el mayor sueño que puedo imaginar. Me siento jugador y quiero seguir sintiéndome jugador el tiempo que pueda y que mi cuerpo me lo permita", dijo un emocionado Raúl, en el momento de su despedida.

El adiós de Raúl González del Real Madrid, tras dieciocho años en la entidad, de los que dieciséis han sido en la primera plantilla, ha tenido lugar en el palco de honor del estadio Santiago Bernabéu, acompañado por el presidente del club, Florentino Pérez, y con cientos de aficionados en las gradas.

"Durante estos años he buscado siempre para este club lo máximo, porque siempre he querido ser fiel a los valores que aquí aprendí desde niño. Hoy mas que nunca quiero que todos sepan que en cada jugada, en cada regate, en cada carrera, en cada desmarque, en cada tiro y en cada gesto en el terreno de juego intente siempre entregar lo mejor de mi mismo", apuntó un Raúl vestido con chaqueta azul, camisa blanca, pantalón gris, sin corbata y recibido con aplausos.

En el acto Raúl estuvo rodeado por los dieciséis trofeos oficiales conquistados en su etapa como jugador del primer equipo del Real Madrid, e inició con un vídeo que repasaba su trayectoria en el club.

Raúl, que hizo uso de unas líneas escritas en un par de folios ("para no olvidarme de nadie, ni de nada"), se mostró muy emocionado en varias fases de una alocución que se vio interrumpida en varias ocasiones por los aplausos de los aficionados presentes en las gradas. "En mi cabeza no ha existido nunca la palabra rendición, porque eso es para mi el Real Madrid. Hoy es un día de sensaciones muy intensas de sentimientos poderoso. Y donde no puede faltar mi gratitud y mi agradecimientos", dijo.

En el capítulo de agradecimientos, Raúl no citó más nombres que los de su "descubridor" Jorge Valdano, que como entrenador le hizo debutar con 17 años en Primera división ("...para algunos era la locura de un poeta del fútbol"), a Florentino Pérez y a Alfredo Di Stéfano ("....mi cariño, animo y admiración profunda a nuestro maestro").

Pero sí se dio las gracias a "presidentes y directivos, a compañeros, trabajadores del club, entrenadores y técnicos, rivales, prensa": "Y mi gente, que saben quienes son, y mi familia, que sin ellos nada tendría sentido". "El fútbol ha sido y es mi vida. El Real Madrid ha sido mi casa y en ella viví emociones únicas. Hoy empieza el primer día de mi nuevo tiempo, donde intentare algo ya complejo y difícil como ser tan inmensamente feliz como lo he sido en el Real Madrid", comentó.

Las últimas palabras de Raúl fueron para reafirmar "con mas fuerza mi compromiso con este club y mi lealtad a sus valores" y para afirmar que siempre estará "dispuesto para lo que me necesite". "Gracias desde mi corazón de futbolista y ¡hala Madrid!", concluyó Raúl.

Con anterioridad, Florentino Pérez no había dudado en calificar a Raúl como "nuestro capitán": "Es el capitán del Real Madrid, pero también es el dueño de su destino. El ha decidido concluir aquí como jugador de nuestro equipo, pero todos sabemos que no hablamos de ningún adiós, sino de un hasta luego, Y quiero recordar que así pasó con nuestro presidente de honor Alfredo Di Stefano, una institución de este club".

"Querido Raúl, allá donde estés, juegues donde juegues, la camiseta del Real Madrid es y será siempre tu camiseta, su escudo es y será siempre tu escudo, su afición es y será siempre tu afición, y este estadio Santiago Bernabéu ha sido, es y seguirá siendo siempre tu casa". añadió el presidente madridista.

Florentino Pérez, entre otras cosas, a lo largo de su discurso definió a Raúl como "una de las leyendas" del Real Madrid, como uno de sus "pocos elegidos como máximos símbolos", no dudando en apuntar que "posé el don indiscutible y el talento de responder al código sagrado de los principios importantes del club". "Raúl responde perfectamente dentro y fuera del terreno de juego a todos los valores que impregnan al madridismo. Es el capitán del Real Madrid", añadió.

Finalmente el presidente madridista despidió a Raúl dándole las gracias "por estos años de pasión por tu Real Madrid": "No te vamos a olvidar, entre otras cosas porque no queremos olvidarte".

Tras el acto, Raúl saltó al terreno de juego para recibir el aplauso y el cariño de los aficionados y firmar autógrafos. Algo que le hizo aflorar lágrimas en sus ojos.

 

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